Mostrando entradas con la etiqueta sedimentos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sedimentos. Mostrar todas las entradas

lunes, 19 de abril de 2021

Paseando por las llanuras de Marte

 Paseando por las llanuras de Marte

A medida que va pasando el tiempo y avanza la investigación sobre nuestro planeta vecino, Marte, nos vamos haciendo una imagen más completa de este planeta, que hasta hace pocos años se consideraba estático. No fue hasta la llegada de la sonda espacial Mars Reconnaissance Orbiter (MRO), de la NASA, cuando se comenzaron a observar dunas en movimiento, cambios estacionales y remolinos de polvo por todo el planeta, demostrando que este planeta se halla en constante cambio, al igual que el nuestro. 


De investigar las dunas y depósitos hallados en Marte, concretamente en Siria y Daedalia plana (dos llanuras ubicadas dentro de la región volcánica de Tarsis), se han encargado los investigadores Kirby D.Runyona, Christina E.Viviano y Mackenzie Day, autores del trabajo que voy a comentar en esta entrada. 



En Marte la deposición de sedimentos y la erosión eólica producen una gran variedad de relieves en toda la superficie del planeta. La litificación de estas formas de sedimentación constituidas por depósitos de arena, polvo en capas, piroclastos y cenizas volcánicas, ha permitido que fueran erosionadas por el viento, creando estructuras erosivas similares a los yardangs y los ventifactos. El transporte y acumulación de arena, la litificación del depósito resultante y su posterior abrasión y removilización, han creado un ciclo de rocas en la superficie marciana.


Contexto geológico

Las crestas, dunas y otros afloramientos de color claro, forman la unidad de tonos claros, que se encuentra en Siria y Daedalia plana, en al sur del extremo occidental de Valles Marineris (para Siria), y más al oeste (para Daedalia). El volcán Arsia Mons se encuentra aproximadamente a 600 km al oeste de Siria planum y está formado por flujos de lava solidificados y depósitos de cenizas (Richardson et al. 2013).


Lava flows in Daedalia planum (NASA/University of Arizona)


Métodos

La extensión de los depósitos eólicos en Siria y Daedalia plana se identificó a una escala de mapeo digital utilizando un sistema de información geográfica (GIS) y el mosaico de imágenes creado por la cámara THEMIS (Thermal Emission Imaging System) de la nave Odyssey (Fergason et al., 2013). Para comparar la morfología de las crestas de tonos claros con los parámetros conocidos de las dunas marcianas y terrestres, se cartografiaron las crestas y se contaron las terminaciones y bifurcaciones de las crestas en un área de Siria planum.



Resultados

Tras realizar el mapeo digital con la cámara THEMIS, la unidad de tonos claros se manifiesta como una roca de forma irregular que se asienta sobre llanuras de lava y está concentrada a lo largo de los bordes de los cráteres Para estudiar el proceso erosivo y sedimentario, así como la composición del lecho de roca, se han usado datos de composición del Espectrómetro de Imágenes de Reconocimiento Compacto para Marte (CRISM), que es un espectrómetro que mide la radiación electromagnética visible e infrarroja. 


En el infrarrojo cercano y visible, el polvo en Tharsis y Elysium exhibe una absorción superficial de 1.05 μm en los datos CRISM, lo que indica la presencia de olivino. Los datos recopilados muestran que el polvo marciano tiene un componente magnético, está enriquecido en hierro nanofásico, cloro y azufre y está empobrecido en olivino en relación con los suelos, aunque el olivino y el piroxeno todavía constituyen más de la mitad de los minerales que contienen hierro en el polvo. La presencia de olivino en el polvo, un mineral altamente susceptible a la alteración en presencia de agua líquida, proporciona evidencia de que los procesos acuosos probablemente no jugaron un papel importante en su formación (Goetz et al., 2005). 



Posible historia geológica

Los investigadores consideran que la morfología de la región que contiene la unidad de tonos claros podría haberse formado a través de la siguiente secuencia de eventos:


A. La lava fluyó extensamente sobre el terreno, formando cráteres.


B. Las erupciones depositaron cenizas volcánicas de color claro en las llanuras de lava.


C. Se formaron dunas transversales de sedimento volcánico tras la deposición de la ceniza.


D. Estos depósitos de ceniza y piroclastos se litificaron, bien porque sufrieron una cementación química por sales (Cl y S) sin un proceso acuoso relevante (el olivino permanece inalterado); o bien porque se compactaron en ignimbritas (roca piroclástica formada por deposición y consolidación de materiales magmáticos producidos por erupciones volcánicas explosivas) mientras se desgasificaban.


E. Los sedimentos arrastrados por el viento erosionaron la unidad de tonos claros hasta adquirir su morfología actual y textura desgastada, preservando un registro tanto de deposición eólica como de erosión en yardangs.



Discusión y conclusión

Las texturas superficiales indican que el depósito se erosionó tras el emplazamiento y la litificación. Los patrones de erosión muestran un alargamiento perpendicular a las crestas, en lugar de paralelo, lo que indica erosión desde el norte-noroeste, orientación acorde con el actual régimen de vientos norte-sur simulado por la base de datos climática de Marte.


Las similitudes entre las crestas y las dunas activas actuales son sorprendentes incluso a pesar de la erosión. Las crestas presentan un espaciado uniforme y cierta sinuosidad, típico de muchos tipos de dunas eólicas. Las alturas, longitudes y espaciamientos de las crestas de tonos claros son menores que los mismos parámetros medidos en campos de dunas longitudinales en la Tierra y son similares a las dunas transversales en Marte.


En resumen, se interpreta el depósito de tonos claros como “paleodunas” litificadas de origen volcánico que han sido erosionadas en yardangs y que ahora se asientan sobre flujos de lava antiguos en Siria y Daedalia plana (Runyon et al., 2021). Estas grandes llanuras han sido testigo de numerosos flujos de lava, cada uno cubriendo al anterior. Al estudiar los límites de las distintas capas, los científicos podrán reconstruir el pasado de los grandes volcanes del Planeta Rojo.


Lava flows in Daedalia planum (NASA/University of Arizona)


En la Tierra, los tubos y las cuevas basálticas esculpidas por la lava son estructuras comunes en las zonas volcánicas, pero también se han identificado formas similares en Siria y Daedalia plana, basándose en imágenes orbitales y datos de teledetección. Las cavidades en la lava solidificada hacen posible la precipitación de minerales y el crecimiento microbiano, por lo que representan lugares excelentes donde pueden hallarse rastros de vida microbiana o biofirmas. Por su parecido con las cuevas terrestres, las cuevas de Marte pueden contener un registro de mineralización que nos informaría sobre la actividad acuosa en el pasado. Por tanto, considero que estudiando las cuevas terrestres se podría contribuir sustancialmente al desarrollo de nuevas estrategias de exploración y tecnología para futuras misiones a Marte.


Referencias:


[1] Runyon et al., 2021

Kirby D. Runyon, Christina E. Viviano & Mackenzie Day. (2021) Abraded pyroclastic linear paleodunes in Syria and Daedalia Plana, Mars. Earth and Planetary Science Letters, 557

https://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0012821X20306634


[2] Richardson et al., 2013

J.A. Richardson, J.E. Bleacher, L.S. Glaze. (2013). The volcanic history of Syria planum, Mars. Journal of Volcanology and Geothermal Research, pp. 1-13: 252

https://www.sciencedirect.com/science/article/abs/pii/S037702731200337X?via%3Dihub


[3] Fergason et al., 2013

R.L. Fergason, E.M. Lee, L. Weller. (2013). THEMIS geodetically controlled mosaics of Mars. Lunar and Planetary Science Conference, Abstract

https://astrogeology.usgs.gov/search/map/Mars/Odyssey/THEMIS-Day-IR-Controlled-Mosaic/THEMIS_DayIR_ControlledMosaic_PhoenicisLacus_30S225E_100mpp


[4] Goetz et al., 2005

W. Goetz, et al. (2005). Indication of drier periods on Mars from the chemistry and mineralogy of atmospheric dust. Nature, pp. 62-65: 436.

https://doi.org/10.1038/nature03807



martes, 31 de marzo de 2020

¿QUÉ OCURRIÓ EN EL ESTRECHO DE BERING?


Un artículo de la revista Science Advances (T. Pico, J. X. Mitrovica and A. C. Mix. 2020) recopila una serie de estudios sobre las inundaciones del Estrecho de Bering que han permitido detectar la fuente del evento climático Younger Dryas.
Younger Dryas - Wikipedia
Younger Dryas, evento de enfriamiento súbito del clima cuando terminaba la última glaciación.

Durante el último periodo glacial, las capas de hielo continentales expansivas bajaron el nivel del mar global aproximadamente 130m, exponiendo un puente terrestre en el Estrecho de Bering. Durante la posterior desglaciación, el nivel del mar aumentó rápidamente e inundó el estrecho, uniendo los océanos Ártico y Pacífico

El Estrecho de Bering | Neetescuela
Estrecho de Bering, separa Asia de Norteamérica.
El momento de la última separación de las principales capas de hielo de América del Norte (Laurentide y Cordilleran) es fundamental para los estudios paleoclimáticos y para poder argumentar sobre la teoría de que se ocasionó un puente, sin hielo, que sirvió como vía para la migración humana temprana.
Capas de hielo Laurentide y Cordilleran
El momento en que se dio esa conexión inicial es, por lo tanto, un tema clave en la reconstrucción de la extensión de hielo, la variabilidad del océano y el clima.

El estudio de una simulación gravitacional del nivel del mar, basada en los procesos que sigue el hielo, contribuyó a conocer el momento en el que se dio ese deshielo de las capas de Laurentide y Cordilleran en la región oeste. Dicha simulación, a su vez, predice una evolución tal de las costas regionales que proporcionaría la condición necesaria para que se diera la migración humana a las Américas.

Puente en el estrecho de Bering

Observaciones del resurgimiento del Estrecho de Bering:
  • La profundidad del umbral actual en el estrecho de Bering es de 53m. Si suponemos un desplazamiento vertical mínimo debido a efectos tectónicos, de erosión y de sedimentación a largo plazo, el nivel del mar local debió haber alcanzado esta elevación para que los océanos Ártico y Pacífico estén conectados.     
  • Observaciones de Keigwin y Jakobsson muestran dataciones de los sedimentos de la zona hace 11.5 mil años de edad.
  • Molusco Macoma
  • La aparición de especies del Pacífico en el Ártico proporcionó información sobre el momento de la inundación del Estrecho de Bering. Dyke y Savelle (antropólogos canadienses) encontraron especies endémicas del Pacífico en zonas elevadas de playa en el Ártico canadiense, específicamente huesos de ballena y el molusco Macoma, y fecharon estos especímenes (10.9 y 12.6 mil años atrás).  Más recientemente, J. H. Inglaterra y Furze (ambos geólogos) fecharon tres muestras de una especie de molusco que probablemente migró desde el Pacífico Norte hace 13.3 mil años; lo que demuestra que existía una conexión Pacífico-Ártico al menos 2 mil años antes de lo que parecían mostrar los núcleos de sedimentos.

Por tanto, estas dos líneas de evidencia: registros de sedimentos y dispersión de especies; apuntan a unos tiempos iniciales de inundación del Estrecho de Bering de hace aproximadamente 11.5 y 13.3 miles de años. Estos conjuntos de datos, aparentemente contradictorios, sugieren la posibilidad de una doble apertura del Estrecho de Bering. Sin embargo, esto no sido aclarado por los científicos.  Lo que se sabe a ciencia cierta es que este escenario concuerda con la hipótesis que sustenta que una descarga de agua dulce procedente del Océano Ártico ralentizó la circulación termohalina (parte de la circulación oceánica a gran escala que es determinada por los gradientes de densidad globales producto del calor en la superficie y los flujos de agua dulce) del Atlántico Norte (debido a la conexión entre los océanos Ártico y Pacífico) y desencadenó un evento climático abrupto conocido como Younger Dryas, que se dio hace 12.900-11.700 años (a finales del Pleistoceno).

De inundaciones y deshielos – EconoNuestra
Circulación termohalina del Atlántico Norte

Es realmente asombroso el hecho de que llevando a cabo estudios sobre un evento específico se puedan llegar a obtener pistas que resuelvan el por qué de otros acontecimientos que no estaban del todo claros. Este artículo es un vivo ejemplo de que de todas las actividades e investigaciones científicas se consigue algo, se descubre algún hecho antes desconocido que abre aún más puertas hasta llegar al final del enigma. Por ello, la ciencia me parece tan fascinante.



Y, bueno, hasta aquí mi tercera entrada en el blog. ¡Espero que os haya resultado interesante! Nos vemos en la próxima 😉



Artículo original:

T. Pico, J. X. Mitrovica and A. C. Mix. (2020). Sea level fingerprinting of the Bering Strait flooding history detects the source of the Younger Dryas climate event. Science Advances. Vol. 6, no. 9 DOI: 10.1126/sciadv.aay2935

Otras fuentes de información:

Aixue Hu, Gerald A. Meehl, Bette L. Otto-Bliesner, Claire Waelbroeck, Weiqing Han, Marie-France Loutre, Kurt Lambeck, Jerry X. Mitrovica & Nan Rosenbloom. (2010). Influence of Bering Strait flow and NorthAtlantic circulation on glacial sea-level changes. Nature Geoscience volume 3, pages 118–121.   

Arthur S.Dyke. (2007). An outline of North American deglaciation with emphasis on central and northern Canada. Science. DOI: https://doi.org/10.1016/S1571-0866(04)80209-4

Arthur S. Dyke and James M. Savelle. (2017). Holocene History of the Bering Sea Bowhead Whale (Balaena Mysticetus) in Its Beaufort Sea Summer Grounds off Southwestern Victoria Island, Western Canadian Arctic. Cambridge University Press. DOI: https://doi.org/10.1006/qres.2001.2228

Jenna C.Hill & Neal W.Driscoll. (2008). Paleodrainage on the Chukchi shelf reveals sea level history and meltwater discharge. Science. DOI: https://doi.org/10.1016/j.margeo.2008.05.018

John H. England and Mark F.A. Furze. (2017). New evidence from the western Canadian Arctic Archipelago for the resubmergence of Bering Strait. Cambridge University Press. DOI: https://doi.org/10.1016/j.yqres.2008.03.001


viernes, 5 de septiembre de 2014

Sobrecrecimiento diagenético temporalmente variable sobre carbonatos nanofósiles de aguas profundas en todas las hipertermales del Paleógeno e implicaciones para análisis isotópicosConjuntos de nanofósiles calcáreos de los sedimentos de aguas profundas fueron sometidos a alteraciones diagenéticas intensivas durante los eventos hipertermales a inicios del Paleógeno. Estas alteraciones pueden haber modificado significativamente el peso isotópico y las señales de metales traza y preservación nanofósil, y por lo tanto la interpretación palaeoceanográfico y paleoecológicos.


Conjuntos de nanofósiles calcáreos de los sedimentos de aguas profundas fueron sometidos a alteraciones diagenéticas intensivas durante los eventos hipertermales a inicios del Paleógeno. Estas alteraciones pueden haber modificado significativamente el peso isotópico y las señales de metales traza y preservación nanofósil, y por lo tanto la interpretación palaeoceanográfico y paleoecológicos.


Los resultados muestran que los géneros nanofósil Discoaster y Zygrhablithus son particularmente receptivos a cantidades significativas de crecimiento excesivo de calcita diagenético, lo cual fue confirmado por el Sr variaciones / Ca dentro discoasters individuales.

Por lo tanto, los índices basados ​​en coccolith que están basados en el grado de sobrecrecimiento se pueden usar para evaluar el grado de alteración diagenético, como para mejorar la precisión y la exactitud de la interpretación de los registros de isótopos estables a base de nanofósiles y datos de abundancia.
1.       Introducción
Los registros geoquímicos de la masa de carbonato son ampliamente utilizados para reconstrucciones palaeoceanográficos, especialmente en los sedimentos de Paleógeno en foraminíferos planctónicos menudo comprenden menos del 5% del carbonato mayor. Sin embargo, la importancia científica de los registros a granel en ocasiones se ha cuestionado, como fases de carbonatos biogénicos y abiogénicas variables pueden afectar interpretaciones paleoclimáticas.
En nuestro análisis del metal traza combinado (Sr / Ca) y la composición de isótopos estables de fracciones de tamaño nanofósil a través de ETM2 en ODP Sitio 1265A, nos muestra que es tan probable este crecimiento secundario excesivo  y que las variables influyen en los registros geoquímicos de las fracciones nanofósiles en los sedimentos.
2.       Materiales y métodos
Nos centramos en los sedimentos de ETM2 al Sitio PAO 1265 y el intervalo de PETM en el Sitio ODP 1263. Los sedimentos anteriores y posteriores al PETM y ETM2 tienen un alto peso de carbonato % (~ 90%), lo que disminuye en el intervalo de disolución a menos del 1% durante el PETM en el Sitio 1263, y ~ 50% en el intervalo de disolución (u horizonte Elmo) en el pico de la CIE que marca ETM2.
Las muestras para el recuento de abundancia nanofósiles se tomaron cada centímetro de 14 cm por debajo (277.59 mcd) a 11 cm por encima de 277 (27 mcd) el horizonte Elmo en ODP Agujero 1265A y por cada 5 cm fuera de este intervalo.
Los nanofósiles se identificaron a nivel de género; unos 300-400 especímenes fueron contados por intervalo. Las muestras para los análisis SEM de la preservación nanofósil al Sitio 1263 fueron seleccionados en base a contenido de carbonato y tomadas sobre cada 5-10 cm.
Para probar si malezas putativos tenían diferente composición de oligoelementos a la calcita primaria, se analizaron muestras Discoaster individuales. Estos se separaron siguiendo el método para aislar nanofósiles para Sr / Ca análisis descrito por Stoll et al. (2007) y Stoll y Shimizu (2009), y se miden en una sonda de iones.
3.       Resultados
a.       Sobrecrecimiento en la tasa de nanofosiles
                                                               i.      Variaciones en el sobrecrecimiento entre el intervalo de PETM y ETM
Un grave sobrecrecimiento está presente en los taxones nannolith Discoaster y Tribrachiatus, y la holococcolith Zygrhablithus tanto durante el PETM y los intervalos de tiempo ETM2.
El grado de sobrecrecimiento en discoasters y holococcoliths Zygrhablithus se correlaciona directamente con el contenido de carbonato, con los especímenes menos maleza encontraron en las muestras de carbonato empobrecido.
Las Discoasters están menos mal cuidadas y parecen estar mejor conservadas, es decir, el sobrecrecimiento, dentro del intervalo de PETM en DSDP Sitio 401 (Placa I). Ambos se encontraron, holococcoliths y las muestras con diferentes etapas de crecimiento excesivo Zygrhablithus, muy bien conservadas en los sedimentos de DSDP Sitio 401 (PLACA II).
b.      Perfiles de Sr / Ca de calcita primaria y secundaria en la costa
En las muestras Discoaster separadas individualmente, las proporciones de Sr / Ca se podrían medir mediante la ablación gradualmente a través de las capas de sobrecrecimiento.
En contraste, las proporciones de Sr / Ca medidos en las porciones exteriores de la Discoaster son más similares a las de los cristales de calcita abiogénicos coeval.
En su conjunto, los datos geoquímicos sobre Discoaster sugieren fuertemente que el crecimiento excesivo es un proceso abiogénico secundaria y no un espesor variable de calcita biogénica. En consecuencia, estos perfiles Sr / Ca confirman la interpretación morfológica de que el crecimiento excesivo es el resultado de un proceso abiogénico secundaria y no una variación en el espesor principal de calcita biogénica.
c.       Composición nanofósil e isótopos estables de fracciones de tamaño a través de ETM2 en Sitio 1265
                                                               i.      Composición, masa y tamaño de la fracción de nanofósiles
Los conjuntos de nanofósiles en el Sitio 1265 están dominados por Coccolithus pelagicus, Toweius y Zygrhablithus, que en conjunto representan alrededor del 70% del conjunto total.
Durante la excursión de isótopos de carbono (CIE), los cambios más pronunciados en las abundancias relativas son la disminución más gradual de Zygrhablithus y Toweius hacia ETM2 y aumento gradual encima del ETM2.
La combinación de sus preferencias ecológicas asumidas y el hecho de que el crecimiento excesivo forma preferentemente en grandes nanofósiles (Berner, 1971) implica que los pequeños nanofósiles en la fracción 5-8 micras tienen una mejor conservación de las señales geoquímicas primarias que la masa del carbonato fino.
A pesar de la mayor abundancia de discoasters en esta fracción de tamaño en el horizonte Elmo, la cantidad total de calcita abiogénica es similar a la de los sedimentos antes y después del evento, porque las discoasters  presentes en el horizonte Elmo son menores. En consecuencia, esta fracción carbonato es principalmente de origen biogénico.
                                                             ii.      La variación en las señales de isótopos estables en fracciones de tamaño con diferente sobrecrecimiento
El evento ETM2 se reconoce en los foraminíferos planctónicos como una excursión negativa en δ13C debido a la adición de isótopos luz C hacia el océano, y una excursión negativa en δ18O debido al calentamiento.
En contraste, las diferentes fracciones de tamaño nanofósiles exhiben registros isotópicos de oxígeno divergentes para el evento ETM2. La fracción de tamaño de 5-8 micras muestra una disminución de ~ 0,6 ‰ (~ 2,5 ° C), aproximadamente 12 cm por debajo de la fuerte disminución en el contenido de carbonato que define el horizonte Elmo en comparación con la fracción montañosa.
4.       Resultados
a.       Sobrecrecimiento nanofósil y la preservación selectiva
En general, el grado de sobrecrecimiento presente en las nannoliths está estrechamente relacionado con el contenido de carbonato de los sedimentos, con mejor conservado (no cubierto) los especímenes presentes en los intervalos de carbonato inferiores, mientras que los especímenes, lleno de vegetación se encuentran dentro de los sedimentos de carbonato rico a, por ejemplo, los Walvis Ridge y ODP Site 1209.
Se espera que las tasas de recristalización más altas se produzcan poco después de la deposición, cuando carbonatos son más reactivos.
Durante los experimentos de disolución artificiales realizados bajo condiciones de presión y temperatura elevadas, malezas secundarias prominentes de calcita se observaron principalmente en discoasters y en las superficies proximales de escudo placoliths más grandes, mientras que los pequeños placoliths tienden a disolverse.
Este proceso es controlado por el hecho de que los cristales más grandes tienen una energía libre más baja, lo que resulta en cristales más grandes crecen a expensas de los cristales más pequeños.
El efecto de la disolución es obvio a partir de la gran abundancia de fragmentos coccolith, como resultados de la disolución en la fragmentación de placoliths.
Sin embargo, a diferencia de Zygrhablithus holococcoliths, al tener dispuestos radialmente segmentos que conforman los placoliths de Toweius no pueden fundirse en cristales más grandes durante el crecimiento excesivo, lo que lo protege de posterior disolución. Bajo condiciones de conservación desfavorable, los patrones de abundancia de estos dos taxones, por lo tanto podrían reflejar la preservación diferencial de los cocolitos frágiles de ambos taxones.
b.      Implicaciones de la contribución de carbonato al sobrecrecimiento de taxones para el análisis de isótopos estables en la Cresta de Walvis
Los valores de C-isótopos medidos en las diversas fracciones de Sitio 1265 son muy similares, lo que indica que los poros se tamponaron por la disolución de los carbonatos.
Las diferentes tendencias en los valores δ18O para las fracciones de tamaño analizados son el resultado probable de las variaciones en la abundancia relativa de la zona motañosa y holococcoliths Zygrhablithus y fuerte crecimiento excesivo secundario en estos géneros en combinación con los bloques de carbonato abiogénicos, que en conjunto producen una contribución variable del calcita abiogénico a la mayor sedimentos finos.
En particular, las tendencias en la composición isotópica del oxígeno de la fracción montañosa y sedimentos finos a granel es probable que se sesgado en sedimentos carbonatados altas durante el inicio de ETM2, mientras que la composición isotópica en el horizonte Elmo, conforme a la disolución severa, se asume que refleja más valores isotópicos genuinos como el crecimiento excesivo en este intervalo fue menos pronunciado.
Esto habría permitido para las mediciones isotópicas de calcita más prístina en los sitios más profundos, en consecuencia, dando valores δ18O más ligeros. Tales compensaciones sustanciales no fueron producidas para los isótopos de carbono en las diferentes fracciones, lo que implica que los procesos diagenéticos no alteraron profundamente las firmas C-isotópica de los carbonatos en el Paleógeno Walvis Ridge.
5.       Conclusiones
Documentamos que el crecimiento excesivo diagenético de sedimentos de aguas profundas a finales del Paleoceno-inicios del Eoceno se concentra en zonas de montañosas debido a sus grandes elementos de cristal y holococcoliths Zygrhablithus,  y debido a la orientación de microcristalitos.
Debido a que algunos taxones son más propensas al crecimiento excesivo que otros, los resultados isotópicos de fracciones de tamaño nanofósil en la que el carbonato se compone de manera desproporcionada de calcita abiogénica, ya que en algunos casos puede incluir el carbonato granel, deben ser interpretados con mucha cautela.
Por el contrario, las fracciones de tamaño dominados por calcita biogénica primaria pueden ser obtenidos y éstos pueden revelar señales climáticas genuinos que se suman a nuestra comprensión de los cambios climáticos en el pasado geológico.
Para una comprensión clara de la magnitud y las condiciones ambientales que acompañan y caracterizan a este tipo de eventos, es de vital importancia para evaluar el grado en que los procesos diagenéticos han afectado nanofósiles y qué componentes de sus conjuntos podrían ser los más adecuados para reconstrucciones climáticas.
6.       Referencias
Adelseck, J.R., Geehan, G.W., Roth, P.H., 1973. Experimental evidence for the selective dissolution and overgrowth of calcareous nannofossils during diagenesis. Geol. Soc. Am. Bull. 84, 27552762.
Aubry,M.P., 1998. Early Paleogene calcareous nannoplankton evolution: a tale of climatic amelioration. In: Aubry, M.P., Lucas, S.G., Berggren, W.A. (Eds.), Late Paleocene Early Eocene Climatic and Biotic Events in the Marine and Terrestrial Records. Columbia University Press, New York, pp. 158203.
Baumann, K.-H., Boeckel, B., Frenz, M., 2004. Coccolith contribution to South Atlantic carbonate sedimentation. In: Thierstein, H.R., Young, J.R. (Eds.), Coccolithophores from molecular processes to global impact. Springer-Verlag, Berlin, pp. 367402.
Berner, R.A., 1971. Principles of Chemical Sedimentology.McGraw-Hill, New York, USA (240 pp.).
Berner, R.A., 1980. Early Diagenesis: a Theoretical Approach.Princeton University Press, Princeton, USA (241 pp.).
Bolton, C.T., Stoll, H.M.,Mendez-Vicente, A., 2012. Vital effects in coccolith calcite: Cenozoic climate-pCO2 drove the diversity of carbon acquisition strategies in coccolithophores?
Paleoceanography 27 (4). http://dx.doi.org/10.1029/2012PA002339.
Bown, P.R., et al., 2008. A Paleogene calcareous microfossil KonservatLagerstätte from the
Kilwa Group of coastal Tanzania. Geol. Soc. Am. Bull. 120, 312. http://dx.doi.org/
10.1130/B26261.1.
Bramlette, M.N., Sullivan, F.R., 1961. Coccolithophorids and related nannoplankton of the
Early Tertiary in California, micropaleontology 7, 129188.
Deflandre, G., 1959. Sur les nannofossils calcaires et leur systématique, Rev. Micropaleontology
2, 127152.
Deflandre, G., (in Grasse), 1952. Classe Des Coccolithophorides (coccolithophoridae
Lohmann, 1902). Trait. Zool. Paris 1, 439470.
Dudley,W.C., Blackwelder, P., Brand, L., Duplessy, J.C., 1986. Stable isotopic composition of
coccoliths. Mar. Micropaleontol. 10, 18.
Gartner, S., Bukry, D., 1969. Tertiary holococcoliths. J. Paleontol. 43 (5), 12131221.
Gibbs, S.J., Shackleton, N.J., Young, J.R., 2004. Identification of dissolution patterns in
nannofossil assemblages: a high resolution comparison of synchronous records
from Ceara Rise, ODP Leg 154. Paleoceanography 19, PA1029. http://dx.doi.org/
10.1029/2003PA000958.
Hassenkam, T., Johnsson, A., Bechgaard, K., Stipp, S.L.S., 2011. Tracking single coccolith
dissolution with pictogram resolution and implications for CO2 sequestration and
ocean acidification. PNAS 85718576. http://dx.doi.org/10.1073/pnas.1009447108.
Hay,W.W., Mohler,H.,Wade,M.E., 1966. Calcareous nannofossils fromNalchik (northwest
Caucasus. Eclogae geologicae Helvetiae 59, 379399.
Hay, W.W., Mohler, H.P., 1967. Calcareous nannoplankton from early Tertiery rocks at
Pont Labau. France, and Paleocene-Eocene correlations, Journal of Paleontology 41,
15051541.
Hay, W.W., 2004. Carbonate fluxes and calcareous nannoplankton. In: Thierstein, H.R.,
Young, J.R. (Eds.), Coccolithophores from molecular processes to global impact.
Spring-Verlag, Berlin, pp. 509528.
Jiang, S., Wise Jr., S.W., 2009. Distinguishing the influence of diagenesis on the paleoecological
reconstruction of nannoplankton across the PaleoceneEocene Thermal
Maximum: an example from the Kerguelen Plateau, Southern Indian Ocean. Marine
Micropaleontology 72, 4959.
Kamptner, E., 1927. Beitrag zur kenntnis adriatischer Coccolithophoriden. Archiv für
Protistenkunde 58, 173184.
Lourens, L.J., Sluijs, A., Kroon, D., Zachos, J.C., Thomas, E., Rohl, U., Bowles, J., Raffi, I., 2005.
Astronomically pacing of late Palaeocene to early Eocene global warming events. Nature
435, 10831087.
Minoletti, F., Gardin, S., Nicot, E., Renard, M., Spezzaferri, S., 2002. A newexperimental
protocol for granulometric separation of calcareous nannofossil assemblages:
palaeoecological and geochemical applications. Bull. Soc. Geol. Fr. 172 (4),
437446.
Pearson, P.N., Burgess, C.E., 2008. Foraminifer preservation and diagenesis: comparison of
high latitude Eocene sites. Geol. Soc. Lond. Spec. Publ. 303, 5972. http://dx.doi.org/
10.1144/SP303.5.
Pearson, P.N., van Dongen, B.E., Nicolas, C.J., Pancrost, R.D., Schouten, S., Singano, J.M.,
Wade, B.S., 2007. Stable warm climate through the Eocene Epoch. Geology 35,
211214.
Perch-Nielsen, K., 1985. Cenozoïc calcareous nannofossils. In: Bolli, H.M., Saunders, J.B.,
Perch-Nielsen, K. (Eds.), Plankton Stratigraphy. Cambridge Univ. Press, Cambridge,
pp. 427554.
Raffi, I., de Bernardi, B., 2008. Response of calcareous nannofossils to the Paleocene
Eocene Thermal Maximum: observations on composition, preservation and calcification
in sediments from ODP Site 1263 (Walvis RidgeSW Atlantic). Mar.
Micropaleontol. 69, 119138.
Raffi, I., Backman, J., Zachos, J.C., Sluijs, A., 2009. The response of calcareous nannofossil assemblages
to the Paleocene Eocene Thermal Maximum at the Walvis Ridge in the
South Atlantic. Mar. Micropaleontol. 70, 201212.
Richter, F.M., 1993. Fluid flow in deep-sea carbonates: estimates based on porewater Sr.
Earth Planet. Sci. Lett. 119, 133141.
Richter, F.M., Liang, Y., 1993. The rate and consequences of Sr diagenesis in deep-sea
carbonates. Earth Planet. Sci. Lett. 117 (34), 553565.
Romein, A.J.T., 1979. Lineages in early Palaeogene calcareous nannoplankton. Utrecht
Micropaleontol. Bull. 22, 1231.
Schiller, J., 1930. Coccolithinae. In: Rabenhorst, L. (Ed.), Kryptogamen-flora von Deutschland.
Österreich und der Schweiz, Akademische Verlagsgesellschaft, Leipzig, pp. 89267.
Schrag, D.P., 1999. Effects of diagenesis on the isotopic record of the late Paleogene tropical
sea surface temperatures. Chem. Geol. 161, 215224.
Schrag, D.P., dePaolo, D.J., Richter, F.M., 1995. Reconstructing past sea surface temperatures:
correcting for diagenesis of bulk marine carbonate. Geochim. Cosmochim.
Acta 59, 22652278.
Shamrai, I.A., 1963. Certain forms of Upper Cretaceous and Paleogene coccoliths and
discoasters from the Southern Russian platform. Izvestiya Vysstikh Uchebriykh
Zavedenii Geologiya I Razvedka 6, 2740.
Sluijs, A., Bowen, G.J., Brinkhuis, H., Lourens, L.J., Thomas, E., 2007. The Palaeocene-Eocene
Thermal Maximum super greenhouse: biotic and geochemical signatures, age
models and mechanisms of global change, in Deep-time Perspectives on Climate
Change: Marrying the Signals from computer models and Biotic Proxies. edited by
M. Williams et al., Geological society of America Special Paper.
Stap, L., Sluijs, A., Thomas, E., Lourens, L., 2009. Patterns and magnitude of deep sea carbonate
dissolution during the Eocene Thermal Maximum 2 and H2, Walvis Ridge,
Southeastern Atlantic Ocean. Paleoceanography 24, PA1211. http://dx.doi.org/
10.1029/2008PA1001655.
Stap, L., Lourens, L., van Dijk, A., Schouten, S., Thomas, E., 2010a. Coherent pattern and
timing of the carbon isotope excursion and warming during Eocene Thermal Maximum2
as recorded in planktic and benthic foraminifera. Geochem. Geophys. Geosyst.
11 (11), Q11011 1029/2010GC003097.
Stap, L., Lourens, L., Thomas, E., Sluijs, A., Bohaty, S., Zachos, J.C., 2010b. High-resolution
deep-sea carbon and oxygen isotope records of Eocene Thermal Maximum 2 and
H2. Geology 38. http://dx.doi.org/10.1130/G30777.1.
Stoll, H.M., 2005. Limited range of interspecific vital effects in coccolith stable isotopic
records during the PaleoceneEocene thermal maximum. Paleoceanography 20.
http://dx.doi.org/10.1029/2004PA001046.
Stoll, H.M., Bains, S., 2003. Coccolith Sr/Ca records of productivity during the Paleocene
Eocene Thermal Maximum from the Weddell Sea. Paleoceanography 18 (2), 1049.
http://dx.doi.org/10.1029/2002PA000875.
Stoll, H.M., Schrag, D.P., 2001. Sr/Ca variations in Cretaceous carbonates: relation to
productivity and sea level changes. Palaeogeogr. Palaeoclimatol. Palaeoecol.
168, 311336.
Stoll, H.M., Shimizu, N., 2009. Micro-picking of nannofossils in preparation for analysis by
secondary ion mass spectrometry. Nat. Protoc. 4, 10381043. http://dx.doi.org/
10.1038/nprot.2009.83.
Stoll, H.M., Ziveri, P., 2002. Separation of monospecific and restricted coccolith assemblages
from sediments using differential settling velocity. Mar. Micropaleontol. 46,
209221.
Stoll, H.M., Klaas, C., Probert, I., Ruiz Encinar, J., Garcia Alonso, J.I., 2002. Calcification rate
and temperature effects on Sr partitioning in coccoliths of multiple species of
coccolithophorids in culture. Glob. Planet. Chang. 34, 153171.
Stoll, H.M., Shimizu, N., Arevalos, A., Matell, N., Banasiak, A., Zeren, S., 2007. Insights on
coccolith chemistry from a new ion probe method for analysis of individually picked
coccoliths. Geochem. Geophys. Geosyst. 8, Q06020. http://dx.doi.org/10.1029/
2006GC001546.
Stoll, H., Shimizu, N., Ziveri, P., Zentner, D., Emhoff, K., 2008. Response of
coccolithophorid algae to the PETM: productivity and carbon acquisition.
Geophys. Res. Abstr. 10 (EGU2008-A-10116, 2008, SRef-ID: 1607-7962/gra/
EGU2008-A-10116).
Thierstein, H.R., Roth, P.H., 1991. Stable isotopic and carbonate cyclicity in Lower
Cretaceous deep-sea sediments: dominance of diagenetic effects. Mar. Geol. 97,
134.