lunes, 6 de junio de 2016

T. rex el gran protagonista.

Los tres artículos sobre los que he hablado:
  1. Artículo: Stephen L. Brusatte & Thomas D. Carr (2016) The phylogeny and evolutionary history of tyrannosauroid dinosaurs. Scientific Reports 6, Article number: 20252
  2. Artículo:  Byung Mook Weon (2016) Tyrannosaurs as long-lived species. Scientific Reports 6, Article number: 19554.
  3. Articulo: Sean D. Smith, W., Scott Persons IV,  Lida Xing (2016) A tyrannosaur trackway at Glenrock, Lance Formation (Maastrichtian), Wyoming. Cretaceous Research, Volume: 61 (pp. 1-4)
Todos conocemos a Tyrannosaurus rex el dinosaurio depredador por excelencia. Pero yo hoy os lo quiero presentar como el protagonista de mi paso por este blog, y es que todas mis entradas han tratado sobre él. Pero antes de nada me gustaría citar alguna de sus características generales:
  • Podía llegar a medir 12,3 m. de largo, unos 5 m. de alto y  pesaba entre 5 hasta 9 toneladas.
  • Poseía un gran cráneo de 1,4 m. cuyas mandíbulas presentaban 50-60 dientes (eran heterodontos). Tenían un cuello corto y musculoso que soportaba el peso del cráneo y utilizaba una cola grande como contrapeso.
  • Sus extremidades inferiores eran musculadas comparadas con las superiores  que eran desproporcionadamente pequeñas. Apenas medían un metro pero a pesar de ser pequeñas eran fuertes, podrían levantar tres veces el peso que puede levantar un humano.
  • Era carnívoro, pero existe un debate entre si era depredador o carroñero.
  • Su descubridor fue Henry Fairfield Osborn, presidente del Museo Americano de Historia Natural en 1905.
A lo largo de mi paso por este blog os he contado diferentes aspectos sobre Tyrannosaurus rex:

Fig. 0: Esquema sobre mis tres entradas anteriores. 

Se contrastan tres estudios filogenéticos, dos de parsimonia ( una de Loewen et al. 2013 y otra basada en todos los estudios previos) y el tercero se basa en análisis bayesianos. Primero vimos las diferencias que existían entre los dos estudios de parsimonias: 
  • Discrepan sobre la posición de algunos dinosaurios, por ejemplo Bistahieversor está incluido en la subfamilia Tyrannosauridae según el análisis de Loewen et al. 2013, entre otros ejemplos. También discrepan entre el taxón hermano de Tarbosaurus, en el primero se trata de Zhuchengtyrannus y se excluye de Tyrannosaurus, mientras que en el segundo se establece al contrario.
Después vimos las diferencias entre el segundo estudio de parsimonia y el basado en los análisis bayesianos.
Pero no todo iban a ser diferencias, vimos que las filogenias coincidían en la clasificación principal. Tyrannosauroidea (suprafamilia) se divide en tres familias: una basal, Proceratosauridae; otra intermedia, que incluye los géneros Dilong y Eotyrannus; y la última familia Tyrannosauridae, que se divide en dos subfamilias: Albertosaurinae y Tyrannosaurinae.

A parte de hablar de la evolución filogenética vimos también la evolución morfológica y la biogeográfica. Sobre la primera cabe destacar que se produce un aumento de tamñao gradual, los géneros basales por ejemplo Guanlong media 3 metros de largo y 1,5 de alto; en cambio, ya he mencionado antes que T. rex podía llegar a medir 12,3 m. de largo y 5 de alto. 
Respecto a la biogeografía de estos dinosaurios gracias a los estudios filogenéticos se ha podido ver que hubo más de una conexión entre los taxones de Laramidia y Asia. Además se ha demostrado que la familia Tyrannosauridae era dinámica, no eran dinosaurios provinciales.

*En esta entrada no voy a centrarme en las fórmulas y términos matemáticos ya que ahora únicamente quiero resumiros las cuestiones principales de la entrada entrada. 
Se propone utilizar una función exponencial estirada, es decir, modificar la función de supervivencia para cuantificar bien las curvas de supervivencia de Albertosaurus sarcophagus, Tyrannosaurus rex y Gorgosaurus libratus.  
Sabemos que Tyrannosauridae está mas estrechamente relacionada con las aves que con los mamíferos, pero según la curva de mortalidad de estos dinosaurios y los seres humanos del siglo XVIII los patrones de mortalidad se asemejan más a estos últimos.
¡Qué raro! 
Debemos fijarnos más detenidamente para ver que aunque las curvas parezcan semejantes hay ciertas diferencia en los patrones de mortalidad. Así que se raliza otro estudio (el cual elimina los efectos de la escala y así podemos ver los efectos de la forma de en las distintas curvas), un análisis de los patrones β(x) , en el cual se comparan las estrategias de longevidad. Lo que se obtiene de este estudio (Fig. 1) es que los seres humanos del siglo XVIII y Tyrannosauridae tienen distintas estrategias de longevidad, pareciéndose más las de los dinosaurios a la de las grandes aves.
Fig. 4: Análisis de los patrones β(x). Lo humanos tienen estrategias similares a los simios, carnívoros y cocodrilos; y Albertosaurus a los ciervos, las aves corredoras y las aves rapaces. 
Los conjuntos de huellas que se puedan atribuir a este dinosaurio son escasos, ya que prácticamente se encuentras huellas aisladas. Esto provoca que las hipótesis sobre su locomoción y comportamiento se apoye mayoritariamente en el registro fósil.
El conjunto de huellas del que se habla en el artículo se encontró en la Formación Lance (Lance Creek, Wyoming), más concretamente en la sección Glenrock (recibe ese nombre porque se encuentra a dos km. de la población Glenrock). Son rocas del Maastrichtiense, Cretácico Superior. La formación posee un espesor de 728 m., y se trata de areniscas amarillas intercaladas con esquistos y lutitas. Las huellas se encuentran en una capa de 300 mm. de espesor y se encuentra a 300 m. de la base de la Formación.
Se encontraron tres huellas tridáctilas que se interpretan como una sola vía por la similitud en el tamaño, orientación y espacio entre ellas, y también por la disposición izquierda-derecha-izquierda. Según las características observadas en las huellas se sabe que pertenecían a un terópodo, así que de los fósiles observados en la Formación los únicos lo suficientemente grandes para dejar ese rastro son: Tyrannosaurus rex y Nanotyrannus.

Y, ¿cómo se estima la velocidad del dinosaurio?. Se proponen dos ecuaciones: una en la que se estima que la altura de la cadera (H) de un terópodo es cuatro veces la longitud de la línea media de la huella. Y en el otro método la fórmula deriva de un estudio realizado para humanos (taxón bípedo al igual que estos dinosaurios), además de que se propone un nuevo método para estimar H. La primera metodología es muy generalizada para Tyrannosauridae porque sus extremidades inferiores son más largas que las del resto de terópodos con el mismo tamaño que estos dinosaurios. Los datos obtenidos son (Fig.2):
Fig.2: Valores de H y V dependiendo del método utilizado.
Según los valores obtenidos el género que más se aproxima al valor estimado de H es Nanotyrannus (2,12 m.) o bien Tyrannosaurus rex pero juvenil, ya que la cadera de un adulto excede los 2,8 m. Y esto da pie a mencionar un tema que no está claro: si  Nannotyrannus es un género independiente o es una etapa juvenil de Tyrannosaurus rex.


*Nunca digas sobre este tema no escribiré:

Cuando nos dijeron que debíamos escribir en este blog sobre artículos relacionados con la paleontología me dije a mi misma: "No vas a escribir sobre dinosaurios porque los conocemos todos". Comencé mi búsqueda del TEMA (con mayúsculas ya que yo quería encontrar un articulo que al leerlo dijera es este el tema sobre el que quiero hablar en mis entradas, es mi tema). Primero lo intenté con los mamíferos marinos, luego aceptaba también a los que no eran marinos, luego las aves, y ya intenté buscar artículos sobre paleoecología, paleoclima, evolución, extinciones,.... Cualquiera menos dinosaurios. 
Pero no encontraba el TEMA, y sabía que si no daba con él no iba a estar satisfecha con mis entradas en el blog, porque no iba a poner todas las ganas que debería en hacerlas. Así que como el plazo para escribir la primera entrada se terminaba, cedí y busqué artículos relacionados con los dinosaurios. Y lo encontré, encontré el TEMA: Tyrannosaurus rex. 
Puede que al principio la idea de escribir un blog no me convenciese pero puedo decir que me alegra haber participado ya que consigues complementar lo aprendido en las clases de teoría con la vida de fuera, lo que nos vamos a encontrar nuestra vida profesional,  gracias tanto a lo que investigas y lees tú para escribir las entradas como lo que lees en las entradas de los demás. Para mi ha sido una experiencia positiva.

Pero esta es mi opinión, cada uno tendrá la suya. Espero haberos despertado un poco de interés tanto por Tyrannosaurus rex, como por lo útiles que pueden resultar los estudios filogenéticos, la estadística y los icnofósiles para obtener información. 

¡Un saludo!

Después de cuatro entradas ha terminado mi paso por este blog.
GAME OVER.
Enlaces:

sábado, 4 de junio de 2016

¿Dinoapocalipsis?

Uno de los grandes misterios de la paleontología, y que ha dado más de un quebradero de cabeza a nuestros científicos, es el tránsito Cretácico-Paleógeno y cuáles fueron las causas que impusieron el famoso limiteK/T.Aunque parezca increíble sigue habiendo dudas respecto a este periodo de tiempo, así que me dispuse a investigar un poco más sobre el tema. 
Según la Hipótesis de Álvarez y colaboradores, este límite se corresponde con el impacto de un objeto extraterrestre, conocido como Impacto K/T. La caída del objeto provocó la extinción masiva del Cretácico-Paleógeno debido a que tras esta capa ya no se encuentran registro de restos fósiles de dinosaurios u otras especies. La extinción masiva del Cretácico-Terciario  fue hace aproximadamente 65 millones de años, donde cerca del 75 % de los géneros biológicos desaparecieron, entre ellos la mayoría de los dinosaurios, reptiles voladores y acuáticos además de los famosos ammonites. Dejando unos pocos supervivientes como se puede ver en la segunda entrada Costacopluma:Un superviviente de los eventos K/T

Con el paso de los años se ha intentado explicar este fenómeno. Sin embargo, no podemos conocer con exactitud que sucedió ya que este suceso ocurrió hace millones de años, por lo que se han desarrollaron una serie de hipótesis para aclarar este tema. La teoría más aceptada por la comunidad científica a nivel mundial es la hipótesis de Álvarez y colaboradores.

Hipótesis de Álvarez y colaboradores

·         Restos de iridio
En 1980 un grupo de investigadores liderados por el físico Luis Álvarez, su hijo Walter Álvarez y otros colaboradores descubrieron una concentración de iridio cientos de veces más alta que lo normal sobre muestras tomadas en este periodo de tiempo y a lo largo del mundo.
Plantearon la así llamada «hipótesis Álvarez», conforme a la cual la extinción de los dinosaurios y de muchas otras formas de vida habría sido causada por el impacto de un gran meteorito contra la superficie de la Tierra hace 65 millones de años.
Para demostrar esta hipótesis, las investigaciones se centraron en encontrar una capa en la corteza de la Tierra con niveles elevados de iridio (los niveles del iridio son generalmente más altos en asteroides y otros objetos extraterrestres).
·         El cráter de Chicxulub
Durante la década que siguió a la publicación del estudio, la hipótesis de la extinción continuó siendo tema de debate entre geólogos y paleontólogos. Uno de las mayores objeciones a la Hipótesis Álvarez era que no se conocía un cráter cuyas dimensiones correspondieran al tamaño calculado. Buscando estudios geológicos realizados desde los años 1960 en adelante se pudo ubicar un cráter en Chicxulub, en la península de Yucatán .Para algunos científicos, un problema de esta teoría es que la lectura de los registros fósiles sugiere que la extinción masiva duró cerca de diez millones de años, lo que no cuadra bien con la causa del impacto. 
·         Los traps del Decán
La gigantesca actividad volcánica que produjo los traps del Decán (India) también es una de las posibles causas de la extinción. La expulsión de polvo y otros gases dificulta la absorción de luz por parte del planeta, impidiendo así la fotosíntesis lo que conlleva un enfriamiento del planeta y posteriormente un aumento debido a las altas concentraciones de CO2 (efecto invernadero). Originalmente se pensaba que la actividad volcánica empezó cerca de 68 millones de años atrás y duró cerca de 2 millones de años. Años atrás esta teoría estaba asociada a una extinción lenta, sin embargo, luego Luis Álvarez expuso que los paleontólogos estaban obviando el efecto Signor–Lipps.

·         La disminución del nivel del mar
Hay evidencias que señalan que a finales del Cretácico el nivel del mar disminuyó, lo que hubiera causado una reducción del espacio de la plataforma continental donde habita la mayoría de la vida marina además de otros cambios climáticos como el aumento de la temperatura. Sin embargo, estudios más recientes contradicen esta teoría enfatizando que no es posible que por sí sola haya logrado causar una extinción tan significativa.
Una gran parte de estas discusiones se debe a la escasez de restos fósiles en grupos como los dinosaurios. Hasta hace poco, la única zona conocida rica en restos de dinosaurios con continuidad sedimentaria desde el Cretácico- Paleógeno es la Formación Hell Creek de Norteamérica (véase La Formacion Hell Creek, una joya de la Geología.) donde los especialistas en dinosaurios llevan décadas discutiendo sobre si su extinción fue catastrófica o se produjo gradualmente a lo largo de los últimos 10 millones de años del Cretácico. Recientemente se han descubierto restos de dinosaurios que datan de esa época en los Pirineos, por lo que el estudio de esa zona podría ayudar en la investigación (Véase Dinosaurios en los Pirineos y supapel en el límite K/T)


 Controversia y conclusiones

En 2004 Archibald y Fastovsky proponen una hipótesis que combina las tres causas: la actividad volcánica, la disminución del nivel del mar y el impacto de un objeto extraterrestre. Las especies marinas y terrestres ya enfrentaban serios problemas causados por los cambios climáticos y por la pérdida del hábitat. Al mismo tiempo, el polvo y gases producto de la actividad volcánica enfriaron y secaron grandes áreas del planeta. En medio de este ambiente de tensión llegó el impacto de un meteorito, lo que causó la muerte de las especies fotosintéticas (que son la base de la cadena alimenticia) por lo que el ecosistema colapsó.
Bajo mi humilde punto de vista y tras haber investigado un poco sobre el tema; creo que la hipótesis que más se puede acercar a la realidad es la que proponen Archibald y Fastovky. El impacto del asteroide fue el auténtico golpe de gracia para un ecosistema que ya se encontraba bastante debilitado debido a la actividad volcánica y la disminución del nivel del mar. Antes de acabar esta última entrada me gustaría resaltar la importancia de las formaciones de Hell Creek o de Pirineos para la geología, y si algo me ha enseñado la realización de estos blogs es que no hace falta irse muy lejos para encontrar verdaderas maravillas paleontológicas.
                                                     
¡Un saludo y suerte!

Referencias

·        

jueves, 2 de junio de 2016

PECES, LOS PROTAGONISTAS DE NUESTRA HISTORIA

Saludos mis queridos lectores, ya estamos aquí de nuevo para escribir una nueva y última entrada de blog. Parece ayer que empezamos a escribir sobre nuestros entrañables y pequeños pececillos pero ya es hora de despedirse. Durante nuestros viajes al pasado hemos intentado descubrir y aprender más sobre estos animales, tan comunes pero a la vez tan desconocidos. Cuando comenzamos nuestra aventura y estaba decidiendo sobre la temática de mis blogs, tenía claro que quería escribir sobre algo radicalmente diferente a los típicos animales titánicos que a todos tanto nos gustan. Para ello elegí la Era Mesozoica, y en especial los periodos Triásico y Cretácico  para en contraste investigar y conocer sobre estos pequeños animales, que también vivieron en esos períodos y que pueden llegar a ser tan apasionantes como los animales más grandes e impresionantes que podamos llegar a imaginar. En ésta entrada que constituye nuestra última colaboración aquí, volveremos sobre nuestros pasos haciendo una recopilación de lo que fueron nuestras entradas de blog, uniendo lo que hemos aprendido sobre las características sexuales secundarias en los peces, de la información que nos pueden dar los cololitos sobre el tracto gastrointestinal en vertebrados así como la información que nos pueden dar las escamas en peces teleosteomorfos. Los peces de la familia Actinopterigii han sido el factor común en nuestras publicaciones junto al período temporal.


Por supuesto y como siempre aquí os dejo las referencias a los artículos científicos originales en los que se han basado nuestros anteriores blogs y por tanto también este.


Artículo principal: XU, G. et al. A Middle Triassic stem-neopterygian fish from China shows remarkable secondary sexual characteristics. Sci. Bull ; doi: 10.1007/s11434-016-1007-0.

Artículo principal: Argyriou, T. et al. Excepcional preservation reveals gastrointestinal anatomy and evolution in early actinopterygian fishes. Sci. Rep.6, 18758; doi: 10.1038/ srep18758 (2016).

Artículo principal: Giordano, P. et al. Scale morphology and specialized dorsal scales of a new teleosteomorph fish from the Aptian of West Gondwana. Foss. Rec.,19, 61-81; doi: 10.5194 / fr-19-61-2016.



Primera parada ¡China!

Comenzamos nuestra aventura hablando sobre el  yacimiento de conservación excepcional de Luoping en la provincia de Yunan en China, donde se encontraron 30 especímenes de peces de la clase Actinopterigii. Estos fueron datados por bioestratigrafía de conodontos al comienzo del Triásico medio en  244 millones de años (Zhang et al., 2008). El yacimiento esta compuesto por una alternancia de rocas calizas micríticas y calizas limosas que favorecen un ambiente deposicional semicerrado en el que se pudieron conservar los fósiles. (Benton et al., 2013 ; Hu et al., 2011). Lo realmente importante de este hallazgo fue el alto grado de conservación de las características sexuales secundarias en estos individuos, que son aquellas características sexuales que no están directamente relacionadas con el aparato reproductor y que permiten diferenciar a los dos sexos de una especie. Estas además pueden dar distintas ventajas en la competición por alimentos, territorios o parejas sexuales y se cree son consecuencia de la selección natural (Darwin, 1871 ; Clutton-Brock, 2007 ; knell et al., 2013).La subclase Neopterigii a la que pertenecen nuestros protagonistas son el clado más diversificado de los peces de aletas rayadas (Nelson, 2006) y tuvieron una expansión muy rápida tras la extinción en masa de finales del Pérmico (Benton et al., 2013). La combinación única de caracteres de estos individuos permitió definir la nueva especie Venusichthys comptus que tras análisis filogenéticos fue situada como taxón hermano del clado que contiene al género Luganoia.


Fig. 1 Esqueleto completo de Venusichthys comptus .
a. Fotografía que muestra ejemplar de hembra que se ha tomado como holotipo.
  b. Ejemplar hembra cubierto por cloruro de amonio.

Segunda parada ¡Suiza!

En nuestra segunda aventura viajamos de nuevo al período Triásico para conocer más sobre otro yacimiento de conservación excepcional. Se trata de las formaciones Besano y Meride (Furrer, 2003) situadas en Suiza y conocidas por el alto grado de conservación  de estructuras delicadas como embriones  y tejidos blandos (Rieppel, 1985 ; Renesto & Stockar, 2009 ; Maxwell et al., 2013). En esta ocasión el estudio se centro en tres ejemplares de Saurichthys paucitrichus, Saurichthys macrocephalus y Saurichthys costasquamosus extraordinariamente bien conservados aunque también se obtuvo información de otros ejemplares en peor estado.
La baja tasa de conservación de los tejidos blandos en fósiles es una enorme dificultad a la hora de conocer la morfología del tracto gastrointestinal en vertebrados. La anatomía de este nos proporciona conocimiento sobre aspectos de la biología de los organismos como son la dieta, hábitos alimenticios, metabolismo, capacidad de asimilar nutrientes, osmorregulación, formas de vida o posición en la cadena trófica (Stevens & Hume, 2004 ; Wilson & Castro, 2011). Aunque actualmente tenemos un buen conocimiento de la evolución del sistema digestivo gracias al estudio del tracto gastrointestinal en vertebrados existentes (Jacobshagen, 1937), lo cierto es que una parte muy significativa de la información se ha perdido a causa del gran número de especies extintas. Esto es especialmente cierto para los actinopterigios que son el grupo con más especies de los vertebrados (Nelson, 2006 ; Near et al., 2012 ). La principal fuente de información que tenemos sobre la morfología del tracto gastrointestinal en vertebrados procede de heces fosilizadas ya que los tejidos blandos se pierden con facilidad durante el proceso de fosilización (Hunt et al., 2012 ; Samson et al., 2013).
En casos raros como en el de los especímenes del género Saurichthys mencionados unas líneas arriba, los moldes internos que derivan del tracto gastrointestinal formados por materia fecal fosilizada (cololitos) se conservan, permitiendo inferir la morfología de éste y proporcionando información sobre la biología y la filogenia de los organismos estudiados.



Fig. 2 Distintos ejemplares del género Saurichthys y dibujos interpretativos.
a. Saurichthys costasquamosus con una presa sin digerir seguido de un cololito en espiral tridimensional.
b. Dibujo interpretativo de la muestra anterior.
c. Saurichthys macrocephalus fotografiado bajo luz ultravioleta. Cololito delimitado por una caja.
d. Dibujo interpretativo de la muestra anterior.


Tercera parada ¡Argentina!

Nuestro último artículo nos llevó a la formación de La Cantera, un yacimiento situado en el centro-oeste de Argentina, que contiene depósitos continentales del Aptiense en los que encontraron un grupo de actinopterigios ganoideos (López-Arbarello et al., 2002 ; Arcucci et al., 2009, 2015). En este artículo aprendimos que estos especímenes no eran  Pholidophoriformes, al contrario de lo que se pensaba originalmente ya que sus características craneales y postcraneales representaban una nueva combinación de caracteres que indicaba una nueva especie de neopterigios.
El magnífico estado de conservación de los ejemplares permitió hacer una descripción exhaustiva de las macro y micro-estructuras de las escamas en ejemplares completos o casi completos.
Al igual que en otros actinopterigios basales los peces descritos en este artículo muestran escamas ganoideas de tipo lepisosteoideo. Las escamas de teleosteomorfos de la Formación "La Cantera" comparten muchas características comunes con otros teleosteomorfos en forma y disposición. Una característica única de los peces que encontraron aquí son las escamas dorsales pares con margenes redondeados y ausencia de la cresta media dorsal.



Fig. 3  Ejemplares de conservación excepcional de la Formación La Cantera.
a. Teleostomorfo. Uno de los especímenes más completos de la Formación La Cantera 
b. 
Especímen que muestra el cuerpo totalmente cubierto por escamas ganoideas.


!Última parada!

Tras este viaje aprendimos sobre las características sexuales secundarias en peces actinopterigios del Triásico Medio, como a través de las heces fosilizadas  de peces de esta misma clase podíamos conocer múltiples aspectos del tracto gastrointestinal y la vida del animal o sobre la morfología de las escamas ganoideas  de ejemplares Cretácicos de la formación de La Cantera.
Finalmente llegamos a destino, aquí concluye este apasionante viaje en el que tanto hemos descubierto de los peces actinopterigios que vivieron en Eras Mesozoicas. Espero que hayan disfrutado estos momentos de lectura y les haya resultado al menos tan interesante como a mí.

¡Un saludo y hasta siempre!



REFERENCIAS:




  • Arcucci, A. B., Puebla, G., Codorniú, L., Giordano, P. G., and Prámparo, M.: A lacustrine biotic assemblage in the Early Cretaceous of central Argentina: La Cantera Formation, in: Proc. Univ. Autón. Madrid, 10th Internat. Symp. Mesozoic Terrestrial Ecosyst. Biota, 16-18 September 2009, Teruel, Spain, 111-112, 2009.
  • Arcucci, A. B.,Prámparo,M. B., Codorniú, L., Giordano, P. G., Castillo-Elías, G., Puebla, G.G., Mego, N., Gómez, M., and Bustos Escalona, E.: Biotic assemblages from Lower Cretaceous lacustrine systems, San Luis Basin, Central-western Argentina, Bol. Geol. Miner., 126, 109-128, 2015.
  • Benton MJ, Zhang QY, Hu SX et al (2013) Excepcional vertebrate biotas from the Triassic of China , and the expansion of marine ecosystems after the Permo-Triassic mass extintion. Earth Sci Rev 125:199-243.
  • Clutton-Brock T (2007) Sexual selection in males and females.Science 318:1882-1885.
  • Darwin C (1871) The descent of man and selection in relation to sex. Jhon Murray, London.
  • Furrer, H. Der Monte San Giorgio im Südtessin-vom Berg der Saurier zur fossil-Lagerstätte internationaler Bedeutung. Njbl. natf. Ges.Zürich 206, 1-64 (Koprint, 2003).
  • Hu SX, Zhang QY, Chen ZQ et al (2011) The luoping Biota: Exceptional preservation, and new evidence on the Triassic recovery from end-Permian mass extintion. Proc R soc B 278:2274-2282.
  • Hunt, A. P., Lucas, S.G ., Milan, J.& Spielmann, J.A. In vertebrate coprolites Vol. 57 (eds Hunt, A.P., Milan, J., Lucas, S.G. & Spielmann, J.A.) New Mexico Museum of Natural History & Science, 2012).
  • Jacobshagen, E. In Handbuch der vergleichenden Anatomie der Wirbeltiere Vol.3 (eds Bolk, L., Göppert, E., Kallius, E.& Lubosh, W.) Ch.IV, 563-724 (Urban and Schwartzenberg, 1937).
  • Knell RJ, Naish D, Tomkins JL et al (2013) Sexual selection in prehistoric animals: detection and implications. Trends Ecol Evol 28:38-47.
  •  López -Arbarello, A.: The record of Mesozoic fishes from Gondwana (excluding India and Madagascar), in: Mesozoic Fishes 3: Systematics, Paleoenviroments and Biodiverrsity, edited by: Arrantia, G. andTintori, A., Verlag Dr. F. Pfeil, München, 597-624, 2004.
  • Maxwell, E.E., Furrer, H.& Sanchez-Villagra, M.R. Exceptional fossil preservation demonstrates a new mode of axial skeleton elongation in early ray-finned fishes. Nat. Commun.4, 2570 (2013).
  • Nelson JS (2006) Fishes of the world,4th edn. Willey, Hoboken.
  • Near, T J.et al. Resolution of ray-finned fish phylogeny and timing of diversification. Proc. Natl. Acad. Sci, USA 109, 13698-13703 (2012).
  • Renesto, S.& Stockar, R. Exceptional preservation of embryos in the actinopterygian Saurichthys from the Middle Triassic of Monte San Giorgio, Switzerland. Swiss J. Geosci. 102, 323-330 (2009).
  • Rieppel,O. Die Triasfauna der Tessiner Kalkalpen xxv: Die Gattung Saurichthys (Pisces, Actinopterygii) aus der mittleren Trias des Monte San Giorgio, Kanton Tessin. Schweiz. Palaeontol. Abh. 108, 1-103 (1985).
  • Sansom,R.S., Gabbott, S.E. & Purnell, M.A.Atlas of vertebrate decay: a visual and taphonomic guide to fossil interpretation. Paleontology 56, 457-474 (2013).
  • Stevens, C. E. & Hume, I. D.Comparative Physiology of the Vertebrate Digestive System. (Cambridge University Press, 2004).
  • Wilson, J.& Castro, L. In the multifuntional gut of fish Vol.30 (eds Grosell, M., Farrel, A & Brauner, C.)Ch.1, 1-55 (Academic Press, 2011).
  • Zhang QY, Zhou CY, Lü T et al (2008) A conodont-based Middle Triassic age assignment for the Luoping Biota of Yunnan, China. Sci China, Ser D Earth Sci 52:1673-1678.

  • “CUÉNTAME COMO PASÓ…”



    Ya casi metidos de lleno en el mes de junio y con exámenes al acecho, hace ahora justamente un año, nuestro compañero de la querida asignatura de Paleontología General Rayco José Cano González en la síntesis final de su blog comentaba y a la vez aconsejaba a los futuros alumnos, entre los cuales me incluyo, que a la hora de escribir nuestras entradas deberíamos elegir un tema que llamara la atención y sobre todo con el que nos divirtiéramos haciéndolo.

    No he de negar que ha sido un trabajo de consulta muy laborioso sobre todo por la cantidad de noticias de carácter paleontológico que iban apareciendo en las diferentes publicaciones a lo largo de estos meses. He seguido su consejo y animo a las futuras promociones de geólogos a hacerlo también.


    Creo que ha merecido la pena y me he divertido con ello. Cuando en febrero de 2016 leí que un grupo de paleontólogos encabezados por el experto en huellas de dinosaurio Martin Lockley había descubierto en Colorado unos violentos arañazos en el sedimento cretácico atribuidos a un terópodo grandote en plena ceremonia de cortejo frente a su amada, decidí lanzarme a la aventura bloguera en un tema fundamental en la evolución sobre nuestro planeta:

    "El comportamiento socio-sexual de las especies a lo largo de la historia de la vida en la Tierra"


    Pese a que en pleno siglo XXI el término socio-sexual causa recelo en algunos Homo sapiens que lo asocian a algo oscuro o de contenido poco recomendable para todos los públicos, no debemos olvidar que cualquiera que ahora mismo esté leyendo tranquilamente esta síntesis, tiene sus orígenes en este tipo de relación… digo yo…

    En fin, fuera de comentarios cámbricos (con perdón de los trilobites y otros organismos), a principios de marzo vino al mundo “Amar en tiempos cretácicos”, mi primera entrada cuyo gif final creo que fue durante algunos días trending topic dentro y fuera de clase…

    En él vimos como este tipo de marcas aun hoy y pasados 100 millones de años, siguen siendo el modus operandi de algunas aves a la hora de encontrar novia, asunto de gran valor científico ya que son las primeras manifestaciones observadas del comportamiento sexual en un tipo de dinosaurio.

    Y como 20 millones de años pasan en un suspiro, llego abril con la aparición a escena de mi querida ovejita cretácica Protoceratops andrewsi al que hice protagonista de la segunda entrada gratamente evaluada, lo que agradezco enormemente. En “Protoceratops buscan esposa” de nuevo el cortejo entre individuos de la misma especie con un fin sexual.

    Estupendo trabajo de los científicos de la Queen Mary University de Londres sobre fósiles de este ornitisquio localizados en el desierto de Gobi en Mongolia y basado en el aumento desproporcionado de la gola que este animal poseía en el cuello. Esta alometría positiva pudo ser un reclamo para atraer a potenciales parejas como sucede en numerosas especies actuales, en las que estructuras exageradas en el cuerpo del individuo están asociadas a su conducta socio-sexual, teoría ya predicha por el gran Charles Darwin en su “Origen de las especies” (1859). 


    Y por supuesto como no recordar mis ataques de alergia primaveral en el mes de mayo, que aunque aparentemente poco relacionadas con el tema general elegido, fueron la base de la tercera entrada.
    Entre estornudo y estornudo “Neandertales y sapiens… & viceversa” tomaron cuerpo y nos llevaron 100000 años atrás, un estornudito en la historia de la vida sobre la Tierra.

    Fuimos de viaje con nuestros primeros tatarabuelos sapiens en su lento camino abandonando África y coincidiendo en Oriente Medio con los neandertales que vivían por allí, tema que ha sido fuente incesante de información en medios internacionales durante los últimos meses.
    Y allí pasó lo que pasó… que hibridamos y seguro que también nos cortejamos con ellos en un bonito affaire paleolítico en el que corpulentos neandertales tirarían los tejos a macizas sapiens… y viceversa... con unos “te quiero” a su manera.

    De aquellas relaciones sexuales heredamos un peso genético en nuestro ADN que nos proporcionó un sistema inmunológico de primera, pero que a la vez nos convirtió en seres alérgicos debido al efecto secundario de llevar consigo esa carga, como se demostró en el prestigioso Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva de Leipzig, en el que trabajan científicos españoles.

    Pero no solo las alergias, el estar deprimido, ser propenso al infarto de miocardio, la obesidad, los dolores de tripas (que también he heredado), los problemas de piel por efecto del sol y el riesgo de adicción al tabaco, son también consecuencia de aquellos momentos de pasión en el Pleistoceno Superior.


    Pues pasó que esta hibridación permitió que Homo sapiens se adaptara mejor al clima de entonces, una creciente esterilidad de los machos híbridos entre ambas especies, la baja densidad de población neandertal así como su menor distribución geográfica propició la definitiva extinción de Homo neanderthalensis hace unos 30000 años.

    Para José María Bermúdez de Castro del “Proyecto Atapuerca” lo que ocurrió fue “una competencia entre especies, en la que la preponderante aprovecharía mejor los recursos del medio”.
    Desde entonces somos el único género Homo sobre la Tierra y como dice Juan Luis Arsuaga en su magnífico libro “La especie elegida” (1998), “aunque en el aspecto genético somos unos primates muy próximos a los chimpancés y un producto de la evolución, constituimos un tipo de organismo radicalmente diferente a todos los demás. Somos los únicos seres que preguntan por el significado de la propia existencia”.

    Efectivamente somos el culmen de la evolución de las especies sobre la Tierra pero cada vez es más habitual leer en diferentes medios de comunicación y redes sociales como el planeta está soportando el tan nombrado “efecto invernadero” por la excesiva emisión de gases contaminantes a la atmósfera. Cada año el nivel de hielo en los casquetes polares disminuye a un ritmo poco deseado y las luchas por los territorios y los recursos naturales, con la consiguiente degradación de los ecosistemas, son desgraciadamente cada día más frecuentes.

    Esperemos que en un futuro nadie pueda decir aquello de “Cuéntame que pasó con el planeta Tierra”…



    “Solo somos una raza avanzada de primates en un planeta menor que gira alrededor de una estrella normal y corriente en el extrarradio de una entre 100000 millones de galaxias. Sin embargo podemos comprender el Universo. Eso nos convierte en algo muy especial”. Stephen W. Hawking.


    ¡¡SUERTE A TOD@S Y HASTA SIEMPRE!!