Con esta última entrada pongo fin a mi participación en el blog, con la que he aprendido y disfrutado mucho, a pesar de que al principio me costó un poco escribir ya que no estaba familiarizada con la lectura y análisis de artículos científicos.
Como futura bióloga sanitaria que espero ser, desde el principio he tenido claro que quería centrar las distintas entradas del blog en el estudio de la genética y como puede ayudar a entender diferentes aspectos del ser humano, y en este caso más concretamente, sobre su evolución como especie. Por otra parte, desde que hace años visité los yacimientos de Atapuerca, me ha llamado la atención la relación que existe entre Homo sapiens y Homo neanderthalensis, su posible hibridación y, por lo tanto, el cuestionamiento de la definición biológica de especie para este caso.
En mi primera entrada, he planteado la introducción a este tema y su problemática, y también hablo, principalmente, de la forma de vida de los neandertales y de como se parecía a la de los sapiens mucho más de lo que inicialmente pensábamos, puesto que eran una especie sociable e inteligente.
Además, analizo la causa de su extinción, que pudo ser el cambio climático y no la lucha contra los sapiens, como se pensaba antiguamente, con los que convivieron e incluso llegaron a hibridarse en numerosas ocasiones causando un intenso y frecuente intercambio genético.




















