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domingo, 12 de abril de 2020

Incendios en ecosistemas del norte de Suramérica: avances en la ecología del fuego tropical en Colombia, Ecuador y Perú.

Se entiende por desastres naturales aquellos cambios violentos o repentinos en la dinámica del medio ambiente, cuyas repercusiones pueden causar pérdidas como de materiales y de vidas, son producto de eventos ambientales en los que no se halla presente la mano del ser humano, como son los terremotos, inundaciones, tsunamis, volcanes, incendios forestales, entre otros.
Un incendio forestal es un fuego de gran magnitud que se propaga sin control en algún terreno forestal, es decir, conformado básicamente por árboles. A diferencia de otros tipos de incendios, se extiende con suma rapidez a través de amplias áreas, cambia de dirección súbitamente y puede sortear obstáculos grandes como ríos y carreteras. Los incendios forestales tienen un gran poder destructivo. 
 Cada vez más se está reconociendo el impacto de las actividades humanas sobre los ecosistemas, que dan lugar a fuertes modificaciones sobre los patrones espaciales de la biodiversidad y sus servicios a nivel global. 
El fuego puede llegar a ser una perturbación trascendental en muchos ecosistemas naturales, como ocurre en ecosistemas mediterráneos y bosques boreales, así como en algunos ecosistemas tropicales como las sabanas. El fuego afecta de forma drástica la biodiversidad, distribución y abundancia de las especies (Chia et al. 2016), influenciando las redes tróficas (Bustamante et al. 2016).
Puede ser un mecanismo natural en muchos ecosistemas, las acciones humanas han alterado los regímenes naturales, llevando a una pérdida de la capacidad de los ecosistemas para proveer servicios ecosistémicos que a su vez ayuden a reducir la intensidad, magnitud y propagación de incendios catastróficos el impacto de las actividades humanas sobre los ecosistemas, dando lugar a fuertes modificaciones sobre los patrones espaciales de la biodiversidad y sus servicios a nivel global. 

La presencia de incendios en las últimas décadas en los trópicos se ha exacerbado en cuanto a número, extensión e intensidad, debido principalmente al cambio climático y la expansión de la frontera agrícola (Thompson et al. 2013)En Sudamérica, el incremento de incendios recientes está asociado con períodos de sequía (Marengo et al. 2008b, Malhi et al. 2009, Asner y Alencar 2010), en particular en la cuenca del Amazonas donde se ha asociado este aumento con eventos climáticos extremos como El fenómeno del Niño  - Oscilación Sur (ENOS) (Ray et al. 2005, Aragão et al. 2007). La región norte de Suramérica y en particular Colombia, Ecuador y Perú, también han sufrido un incremento en la frecuencia y extensión de incendios, aunque han pasado desapercibidos en la literatura.  
TIPOS DE ECOSISTEMAS SEGÚN SU RELACIÓN CON EL FUEGO

No todos los ecosistemas se relacionan igual con el fuego, desde una perspectiva ecológica algunos se benefician por el fuego y otros se ven gravemente afectados, esta relación varía en cuanto a los regímenes naturales de incendios, y con base en esta se pueden clasificar en ecosistemas sensibles al fuego, dependientes del fuego e independientes del fuego (Hardesty et al. 2005). Podemos categorizar los principales biomas y sus ecosistemas de acuerdo con su relación con el fuego (Fig. 1, Tabla 1). 
Una de las mas importantes fuentes de combustible son las hojas muertas, principalmente de Calamagrostis effusa Steud. Cerca del 80 % de la fitomasa epígea puede consistir en material muerto (Cardoso y Schnetter 1976, Hofstede 1995, Hofstede y Rossenaar 1995). 
Las sabanas naturales de Colombia, ecosistemas de tierras bajas que se caracterizan por una estacionalidad marcada en las precipitaciones y la predominancia de vegetación herbácea, con árboles y arbustos en diferentes densidades de cobertura.

Avances en investigación de los patrones, dinámica y causas de los incendios en Colombia, Perú y Ecuador. 
Colombia: Asociados a los análisis sobre la incidencia del fuego y el uso del suelo en Colombia, Gómez et al. (2014) analizaron la relación entre incendios, cultivos de coca, deforestación y aspectos socioeconómicos, encontrando que la mayoría de los cultivos de coca se encuentran en zonas forestales asociadas con fuego, asimismo encontraron una alta correlación entre el fuego y los cultivos ilegales con la deforestación, revelando el potencial de la detección de fuegos de forma remota para predecir posibles ubicaciones de cultivos de coca.

Perú y Ecuador: En los Andes tropicales peruanos, en los distritos de Cusco, Ayacucho y Puno, se han evaluado los patrones espaciales y temporales de los incendios, el tipo de vegetación afectada y la relación de esta perturbación con las alteraciones en la precipitación, así como las emisiones de carbono asociadas a la quema de biomasa durante 12 años, usando herramientas de teledetección como imágenes satelitales e información de anomalías térmicas (Oliveras et al. 2014). En esta región de Perú la mayoría de los incendios ocurrieron durante la época seca, revelando que el clima es el principal impulsor del régimen de fuego, las mayores emisiones de carbono fueron debidas principalmente a la quema de biomasa en áreas boscosas (Oliveras et al. 2014).
EFECTOS DEL FUEGO
Efectos del fuego sobre el aire y emisiones: Son pocos los avances en investigación en los tres países del efecto de los incendios en el aire, pero existen estudios que ayudan a entender un poco esta dinámica. Anaya (2009) analizó la distribución espacial y temporal del área quemada y las emisiones de gases de efecto invernadero producidas por las quemas de biomasa en Colombia para el periodo 2001 a 2006, con información de datos de campo de carga de combustible y el uso de información satelital, encontrando que las emisiones por biomasa quemada representan la mayor fuente de gases de efecto invernadero del país y proceden en su mayoría de la Orinoquia y el Caribe. Aproximaciones sobre las emisiones de gases producidas por los incendios también se han llevado a cabo en Colombia, Chacón (2015) por ejemplo se evaluó los impactos de los incendios forestales en la calidad del aire de las ciudades colombianas de Bogotá, Medellín y Bucaramanga, encontrando que hay una relación clara entre el número de incendios forestales y las concentraciones de material particulado PM10 y PM2.5 registradas en las tres ciudades. 

Efectos del fuego sobre suelos: El fuego no solo impacta la vegetación sino también a las comunidades edáficas, de tal manera que se pueden ver alteradas en su composición, densidad y diversidad (Chamorro y Soto 1987). Otros estudios, que han analizado el efecto del fuego en los microorganismos asociados al suelo, han reportado efectos negativos en la abundancia y en la fijación de nitrógeno y fosforo de grupos funcionales bacterianos, inclusive hasta nueve meses después de la ocurrencia de la perturbación (Sáenz Meneses 2006), debido a las altas temperaturas en el suelo durante el incendio, a la reducción en la calidad del sustrato, a cambios en el pH y a factores microclimáticos post fuego.Para bosques alto andinos de Colombia afectados por incendios forestales, se ha observado que el fuego ha sido un factor determinante para moldear fitofisionomías de porte bajo dominadas por gramíneas y helechos, entre los que se encuentran el helecho

Andropo-gon bicornis L.
Hypoxis decumbens L
Pteridium aquilinum (L.) Kuhn y las hierbas Hypoxis decumbens L y Andropo-gon bicornis L.  (Fernández-Méndezet al. 2016). 

Pteridium aquilinum (L.) Kuhn




Ulex europaeus L
En el caso de los incendios en ecosistemas de páramo, las quemas asociadas al pastoreo son uno de los factores que influyen en mayor medida en la composición y la estructura de la vegetación en estos ecosistemas (Premauer y Vargas 2004). El fuego, en sinergia con el pastoreo, tiene un fuerte impacto a nivel poblacional sobre la mortalidad de individuos en determinadas clases de edades de frailejones  (Espeletia spp.) (Verweij y Kok 1992, Premauer y Vargas 2004). 

Espeletia spp.
En los páramos, en ausencia de quemas, las plantas de Espeletia tienen una mortalidad menor y esta aumenta a medida que aumenta la intensidad del fuego, cuando se presentan fuegos muy intensos se ven afectados los tejidos fundamentales y las plantas mueren, sin embargo, a bajas intensidades se presenta una mortalidad tardía, probablemente debida a la pérdida de hojas aislantes en el tallo, aumentando la susceptibilidad por congelación (Ramsay 2014, Zomer y Ramsay 2018).
En países como Colombia, Ecuador y Perú, es importante identificar como las actividades humanas y el cambio climático están influenciando procesos como los incendios, los cuales impactan de manera severa la estructura, composición e integridad de los bosques, la diversidad local y el clima global.Se identifican aun vacíos de información que impiden el diseño apropiado de estrategias de conservación que involucren el rol del fuego en los diferentes ecosistemas, por lo tanto, relacionamos a continuación los temas específicos que se consideran que deberían ser abordados en investigaciones futuras.
1. El avance del conocimiento tecnológico en las herramientas de teledetección y en los sistemas de información geográfica, ha permitido reconocer un aumento de la incidencia de fuegos en ecosistemas sensibles o independientes al fuego; 
2. No se tiene claridad sobre el cambio del régimen del fuego en ecosistemas dependientes del fuego, ni hay conocimiento del rol del fuego en las áreas de transición entre ecosistemas sensibles al fuego y dependientes del fuego, como es el caso de la transición sabanas– bosques. 
3. Aunque no se hayan cuantificado las alteraciones del régimen del fuego, se ha identificado que éstas han generado cambios en la composición de especies y estructura de los ecosistemas, cambios que traen consecuencias inciertas para la conservación de la biodiversidad y la provisión de servicios ecosistémicos.

Considerando la dinámica de los ecosistemas y los múltiples factores que intervienen en ella, existe la necesidad de promover investigaciones postfuego que abarquen mayores escalas temporales para caracterizar de forma más precisa la dinámica del fuego y sus impactos negativos o positivos en los ecosistemas.
Referencia: Armenteras, D., González, T. M., Vargas, J. O., Elizalde, M. C. M., & Oliveras, I. (2020). Incendios en ecosistemas del norte de Suramérica: avances en la ecología del fuego tropical en Colombia, Ecuador y Perú. Caldasia, 42(1).
Referencias adiccionales: Bustamante MMC, Roitman I, Aide TM, Alencar A, Anderson LO, Aragão L, Asner GP, Barlow J, Berenguer E, Chambers J, Costa MH, Fanin T, Ferreira LG, Ferreira J, Keller M, Magnusson WE, Morales-Barquero L, Morton D, Ometto JPHB, Palace M, Peres CA, Silvério D, Trumbore S, Vieira ICG. 2016. Toward an integrated monitoring framework to assess the effects of tropical forest degradation and recovery on carbon stocks and biodiversity. Glob. Chang. Biol. 22(1):92–109. 
 Malhi Y, Aragão LEOC, Galbraith D, Huntingford C, Fisher R, Zelazowski P, Stich S, McSweeny C, Meir P. 2009. Exploring the likelihood and mechanism of a climate-change-induced dieback of the Amazon rainforest. Proc. Natl. Acad. Sci. 106(49):20610–20615.
Hofstede R, Rossenaar J. 1995. Biomass of grazed, burned and undisturbed páramo grasslands, Colombia. II. Root mass and aboveground: belowground ratio. Arct. Alp. Res. 27(1):13–18.

sábado, 16 de febrero de 2019

Pero... ¿qué narices hacen los foraminíferos?


Aquí presente y esperando su turno Aroa Ruiz, lista para lanzar su primera entrada en este blog dedicado a la paleontología y la evolución (y para que mentir principalmente subir nota).  
Quizá debería empezar dejando claro qué son los foraminíferos, porque siendo sincera hasta que no he leído sobre ellos no tenía ni la más remota idea de que existían estos diminutos seres unicelulares. 
1. Foraminífero con pseudópodos a microscopio 
Como ya he indicado, los foraminíferos son organismos unicelulares, que pertenecen al reino de los protozoos. Una de sus particularidades es la concha o caparazón que presentan, compuesta por carbonato cálcico (CaCO3). 
Son protozoos mayoritariamente marinos que pueden vivir libres o sujetos al sustrato, ya que tienen unas pequeñas extensiones de citoplasma (pseudópodos) largas, finas y retráctiles.
Ahora que sabéis de estos pequeños invertebrados, seguro que os estáis preguntando, ¿qué narices tienen de especial unos protozoos cualesquiera? Desde hace ya tiempo que se considera que los foraminíferos son indicadores fiables de la transgresión marina (subida del nivel del mar, más información aquí) pero en un artículo publicado a inicios de este mes (Petra J. Mudie and Valentina Yanko-Hombach. 2019. Microforaminiferal linings as proxies for paleosalinity and pollution: Danube Delta example. Micropaleontology  Volume 65, No. 1  pp. 27-45) utilizando el ejemplo de la situación en el delta del Danubio se ha visto que su utilidad va más allá. 
2. Orden Rotaliida
Se extrajeron, no sin dificultad, muestras orgánicas de las conchas de los foraminíferos presentes en el Mar Negro (del orden Rotaliida). En esas carcasas tomadas de los foraminíferos bentónicos (los que viven fijos en los sedimentos, más información aquí y un artículo curioso aquí, -todos los artículos presentados por esta científica se centran en los foraminíferos bentónicos-) se vio que el tamaño y frecuencia de los poros era variado y se cree que es parte de la supervivencia de la especie.
A parte de esto, se compararon las muestras tomadas con otras existentes en los océanos Atlántico y Pacífico viendo la diferencia existente en cuanto a presencia de estos protozoos es sus suelos. Pero, claro, ¿esto que tiene que ver con su aportación al medio? Pues con todos estos estudios realizados se ha visto que aportan un ambiente de hipoxia (falta de oxígeno) y eutrofización (enriquecimiento de las materias nutritivas), lo que es increíblemente útil en los campos de paleoecología para comprender las diferentes composiciones del suelo y, en general, del fondo marino y como todo esto afecta y afectó (ya que los foraminíferos son fósiles muy comunes) a la fauna y flora de las aguas saldas. 
Por último, y para que quede claro que estos protozoos no son simples seres diminutos inútiles, añadir los datos expuestos en un artículo de 2016 en el que se expresa el papel que tuvieron los foraminíferos en un derrame de petróleo sucedido en México en 2010. Aunque no son datos absolutos, ya que aún deben realizarse estudios y comparaciones con la situación presente en el ambiente antes del derrame, se sabe que la población de foraminíferos disminuyó en grandes números y que eso afecto en la química del agua y en la eliminación del petróleo presente.

Así que, para terminar con esta primera entrada, debo decir: en este nuestro hermoso planeta hasta lo seres más diminutos e inútiles a simple vista son increíblemente importantes, tanto para el mantenimiento del equilibrio como para avanzar en nuestro conocimiento del lugar que habitamos. ¡No pasemos por alto su presencia y necesidad! Así termino con el cliché de lo necesario que es tener en cuenta el cuidado del medio ambiente para que no perdamos estos organismos que tanto aportan al ciclo de la vida. Así me despido, que la fuerza os acompañe y la paleontología también, que no está de más.
3. Y esto está en todas las playas y
lo pasamos por alto siempre


REFERENCIAS

- Castro, P. & Huber, M.E. 2007. Biología marina. McGraw-Hill España, 514 pp.
- Egremy, A. 2016. El papel de los foraminíferos en un derrame de petróleo. Saberes y ciencias. 53.
- Mudie, P.J. & Yanko-Hombach, V. 2019. Microforaminiferal linings as proxies for paleosalinity and pollution: Danube Delta example. Micropaleontology, 65: pp. 27-45 
- Panieri, G. 2005. Benthic foraminifera associated with a hydrocarbon seep in the Rockall Trough (NE Atlantic) Geobios, 38: 247-255

IMAGENES EXTRAIDAS DE:



miércoles, 3 de septiembre de 2014

Influencia de los metales traza en la reciente distribución de foraminíferos bentónicos en el estuario del Pearl River.

Este trabajo analiza la distribución de los metales traza y foraminíferos bentónicos en el estuario del Río de las Perlas y estudia la influencia de los parámetros ambientales sobre el total de asociaciones de foraminíferos bentónicos. . Los resultados indican que los patrones de distribución de Co, Cr, Cu, Ni, Pb y Zn están fuertemente relacionados con el comportamiento de la fracción de arcilla sedimentaria y se dispersan con material sedimentario, mientras que Ba, Sr, V y Zr siguen tendencias bien diferenciadas. Los análisis de la abundancia de las especies y la diversidad de la comunidad, así como el análisis de redundancia canónica posterior, se llevaron a cabo para mostrar la relación entre los datos de foraminíferos y parámetros ambientales. Este estudio indica que los foraminíferos bentónicos pueden ser utilizados como un bioindicador de los contaminantes de metales traza en el estuario del río Perla y los resultados de promover una mejor comprensión de la respuesta de los foraminíferos bentónicos a la contaminación inducida por el hombre en los estuarios.

1.       Introducción

 Los metales traza son unos de los contaminantes ambientales mas comunes. Una vez liberados, estos elementos entran en la circulación hidrológica y finalmente son depositados en sedimentos marinos. Los foraminíferos bentónicos son una poderosa herramienta para el análisis y evaluación de los ambientes marinos recientes y antiguos debido a su pequeño tamaño, abundancia y pruebas bien conservadas.

El estuario del Pearl River(PRE) y alrededores son una de las regiones más rápido desarrollo en China. Con un crecimiento económico masivo y el desarrollo urbano en la región desde la década de 1970, el vertido de residuos en el medio ambiente costero adyacente a estuarios se ha convertido en un grave problema, y ​​ha dado lugar a un aumento significativo del rastreo de la contaminación por metales.

El análisis más detallado de los foraminíferos bentónicos en el PRE fue reportado por Li (1985) en un estudio que incluyó el examen de 209 muestras al azar y dio lugar a la creación de tres asociaciones principales.

La presente investigación tiene como objetivo (1) identificar los patrones de distribución de las asociaciones de foraminíferos bentónicos en el PRE, (2) revelar la relación entre la distribución espacial de metales traza y la dispersión de material sedimentario, (3) estudiar la varianza de asociaciones de foraminíferos con respecto a las variables ambientales disponibles, y (4) mejorar nuestra comprensión de la influencia de los metales traza en las especies de foraminíferos bentónicos y distribución de encaje en el PRE.

2.       Área de estudio

El Río de las Perlas es el mayor sistema de ríos que desembocan en el Mar del Sur de China y consiste en tres principales afluentes: West River, North River y el East River.
El área de estudio se encuentra en el PRE y su plataforma continental adyacente. Esta zona se extiende desde Longxue Island a las Islas Jiapeng, cubriendo un área de aproximadamente 5 × 103 km2, y las profundidades de agua van desde 2m hasta 50m (Fig. 1b).
Las interacciones del caudal de los ríos, las corrientes de marea, y la morfología de la cuenca determinan el tipo de circulación en la zona del estuario.
El patrón de distribución de la corriente media en el PRE se produce en forma de una circulación en sentido contrario, y la intrusión marina domina el lado oriental, mientras que la descarga de los ríos prevalece en la mitad occidental.
3.       Materiales y métodos

a.       Muestreo de sedimentos

El sonar del barco se utilizó para medir la profundidad del agua, y se utilizó un sistema de posicionamiento global diferencial (DGPS) para localizar los sitios. Las muestras de sedimentos superficiales se recogieron en los lugares seleccionados. Sólo la parte superior ~ 5 cm de sedimentos se conservó para su análisis.

b.      Análisis de los foraminíferos

Estudios previos que abordan el impacto de los contaminantes sobre las asociaciones de foraminíferos que han utilizado uniones de foraminíferos vivos y muertos, aunque se han encontrado diferencias significativas entre los conjuntos. Aparte de las variaciones estacionales, el total (los vivos más los muertos), de asociaciones de foraminíferos presentan picos suaves posiblemente causados por  cambios ambientales ocasionales y de corta vida y por lo tanto tienen una capacidad de seguimiento a largo plazo.

Basado en los núcleos de  210Pb de sedimento fechados, estimaron que la tasa de sedimentación promedio es de aproximadamente 2,5 cm/año en el PRE, y cada muestra tomada al azar (5 cm de espesor) representa la acumulación de sedimentos durante aproximadamente dos años o un período más largo.

Por lo tanto, este estudio considera los conjuntos totales (los vivos más los muertos) como bioindicadores de contaminación por metales traza en el pasado.

c.       Metales traza y el análisis de carbono orgánico

En este trabajo, sólo las concentraciones de Ba, Co, Cr, Cu, Ni, Pb, Sr, V, Zn y Zr se evaluaron.

Los límites de detección para los metales traza fueron Ba: 7,2 mg kg-1, Co: 0,7 mg kg-1, Cr: 2 mg kg-1, Cu: 1 mg kg-1, Ni: 0,7 mg kg-1, Pb: 2 mg kg-1, Sr: 0,8 mg kg-1, V: 5 mg kg-1, Zn: 2 mg kg-1, y Zr: 1 mg kg-1.

La cantidad total de carbono orgánico en los sedimentos se determinó por titulación con sulfato de amonio ferroso después de la disolución en solución de ácido sulfúrico dicromato de potasio. Este método es rápido, preciso y más fiable que otros procedimientos usados ​​comúnmente incluyendo la pérdida por ignición y el método de la digestión de peróxido de hidrógeno.

d.      Análisis del tamaño de grano

Las muestras para el análisis del tamaño de grano se trataron con una solución de H2O2 y, posteriormente, se tamizan y se secaron a 40 ° C. Se realizó análisis de tamaño de grano para determinar el porcentaje de limo y arcilla. Se siguió el sistema de clasificación de tamaño de grano propuesto por Shepard (1954). Los parámetros del tamaño de grano (tamaño medio, clasificación, asimetría, curtosis) se calcularon en el programa GRADISTAT.

e.      Análisis del mineral de la arcilla

Con el fin de caracterizar los minerales de arcilla en cada muestra, el análisis mineralógico se realizó por difracción de rayos X (DRX) utilizando un D / Max-rA difractómetro en el Centro Experimental y Exámenes de Geología Marina (Ministerio de Tierra y Recursos, República Popular China).

f.        Análisis estático

Todos los análisis estadísticos se realizaron en la proporción relativa de cada especie. Sólo se consideraron las especies superiores al 5% del conjunto en al menos una muestra para reducir el ruido de fondo. La abundancia relativa de estos taxones se trató en modo Q-y-R modo de análisis jerárquico. La combinación de análisis de modo Q y el modo R identifica a las especies típicas de cada clado.

Las correlaciones de Pearson se utilizaron para revelar las correlaciones entre los parámetros abióticos y bióticos, utilizando el programa SPSS. Se aplicó una técnica multivariante, la redundancia canónica, dedicada a la separación de nicho a lo largo de las variables ambientales, se aplicó mediante el CANOCO, un paquete de software, y se utiliza para resumir los datos dela comunidad de foraminíferos bentónicos y relacionar estos datos a un conjunto de medidas de parámetros ambientales.

4.       Resultados

a.       Patrones de distribución del tamaño de grano

El tamaño de grano del sedimento y la composición fueron heterogéneos en toda el área de muestreo. Los porcentajes medios de arena, limo y arcilla fueron 15,4%, 62,8% y 21,8%, respectivamente. Una variedad de facies sedimentarias se produjo en la plataforma continental, y el tipo más común de sedimentos fueron los de limo arcilloso, limo y limo arenoso.

b.      Contenido de metales traza y carbono orgánico

Las concentraciones de metales traza variaron ampliamente en todo el área de estudio. Las concentraciones de Ba (Fig. 2c) presentan grandes variaciones (114-396 mg kg-1) en toda el área de estudio, y las concentraciones relativamente altas se produjeron en la parte oriental de la plataforma continental y la zona de los alrededores de la costa oeste. El Co (. Fig 2d), Cr (Fig. 2e), Cu (Fig. 2f), Ni (Fig. 2 g), Pb (Fig. 2H), V (Fig. 2j) y Zn (Fig. 2k) presentan similares patrones de distribución.

En general, las concentraciones de estos metales disminuyeron al aumentar la distancia desde la costa oeste. 

c.       Composición mineral de la arcilla

Los minerales de arcilla se componen sobre todo de esmectita (b24%), illita (28-50%), caolinita (17-44%), y clorito (15-24%). La illita se enriqueció en el lado occidental de la ría y en las áreas circundantes de las islas de alrededor. La caolinita  tendió a disminuir a partir de la parte alta a la parte exterior de la ría, mientras que esmectita mostró una tendencia inversa. La variación de clorito no era estimable en toda la zona estudiada.

d.      Atributos generales de los foraminíferos bentónicos

Las 39 principales especies de foraminíferos bentónicos identificados en este estudio pertenecen a 25 géneros. Las asociaciones de foraminíferos se componen de mezclas de paredes hialinas, paredes aglutinadas y paredes porcelánico, que consistía en 86,8%, 4,3% y 8,8% del total, respectivamente.

La relación de las pruebas de foraminíferos aglutinados y calcáreos (A / C) fue notablemente baja en el área de estudio, con un valor medio de 0,05. La gama de la riqueza de especies fue de 1 a 48, y la abundancia de especies varió de 100 a 50.000 individuos por cada 50 g de sedimento seco. Los índices de diversidad de foraminíferos oscilaron De 0 a 3 para H (S), y 0,3 a 7,2 para el índice α Fisher.

e.      Análisis de correlación

La similitud entre los parámetros bióticos y abióticos se investigó mediante análisis de correlación. La matriz de correlación reveló fuertes influencias de ocho metales traza (Co, Cr, Cu, Ni, Pb, V, Zn y Sr) sobre los índices de diversidad de encaje y la abundancia relativa de especies de foraminíferos.

Además, la matriz de correlación representada impactos de la fracción de arcilla sedimentaria en metales traza esperan para Ba y Zr. La caolinita e illita han marcado, influencias positivas en Co, Cr, Cu, Ni, Pb, V y Zn y están correlacionados negativamente con el Sr. Las correlaciones fueron observadas entre opuestos esmectita y las trazas de metales antes mencionados.

f.        Análisis de conglomerados

En modo Q la distribución de los conjuntos parece estar asociada con la profundidad del agua. El conjunto I se produjo a una profundidad de agua de hasta 20 metros, y el conjunto II dominó a profundidades generalmente por debajo de 20 m. En modo R los grupos de análisis del conglomerado separa a las especies en dos conjuntos: el conjunto I se caracteriza con dominante A. tepida, y el conjunto II con mayores porcentajes de H. nipponica, E. y A. advenum ketienziensis.

g.       Análisis de redundancia canónica

Los resultados de la RDA también se presentaron en biplots muestra con el medio (Fig. 7). Las posiciones de los proyectos de la muestra en las bi-parcelas y las variables ambientales están representadas por flechas. El eje A1 tenía un valor propio de 0.667, y el eje A2 tenía un valor propio de 0.019. Las correlaciones entre especies y medio ambiente obtenidos de la dosis diaria recomendada de ejes A1 y ​​A2 fueron 0,925 y 0,705, respectivamente.

Las asociaciones de foraminíferos establecidos con base en el análisis de conglomerados se distinguieron en las bi-parcelas RDA. La posición y la separación de los sitios a lo largo del eje A1 indican que los sitios con puntuaciones positivas en el eje A1 correlacionados positivamente con Cu, Zn y Pb. El conjunto I se proyecta principalmente en el lado positivo del eje A1, mientras que el conjunto II se proyecta en el lado negativo del eje A1.

En consecuencia los conjuntos I y II pueden separarse en el eje A1.

El eje A2 se correlacionó altamente negativa con arena, y mostró una débil correlación negativa con Ba.

La interpretación de las relaciones entre las especies de foraminíferos y una variable ambiental es la misma que la interpretación en el análisis de correlación antes mencionada, y la especie, A. tepida, H. canariensis y E. nakanokawaense tienen la correlación positiva más fuerte con metales traza tales como Co, Cr, Cu, Ni, Pb, V y Zn.

5.       Discusión

a.       Transporte de sedimentos y distribución de los elementos traza

Los sedimentos del estuario son reconocidos como el mejor destino de los elementos traza y otros contaminantes que se ejecutan fuera de la tierra. La transferencia de contaminantes de elementos traza a través del medio acuático está fuertemente relacionada con el comportamiento de la fracción de partículas finas del sedimento depositado a partir de la suspensión.

En el área de estuario, cuando el flujo de salida de agua dulce se mezcla con el agua de mar intrusivo, la velocidad del agua disminuye. Este proceso dará lugar a la deposición de sedimentos y metales traza.

La fuerte tendencia en la concentración de elementos traza proporciona una base para la determinación de las vías de origen y dispersión de contaminantes en el Pearl River.

El Ba y el Sr muestran un espectacular enriquecimiento en sedimentos superficiales fuera del estuario hacia el sur y el este, donde la profundidad del agua es generalmente superior a 20 m. Sin embargo, las concentraciones de Ba mayores también se encuentran en el lado oeste de la ría. La distribución de Ba dentro del PRE no es simplemente el resultado de la intrusión de agua de mar.

Los contaminantes de elementos traza pueden ser suministrados por la salida de agua fresca a través del canal occidental (marea alta), y la intrusión de agua salada a través del canal del este (reflujo) provoca la dilución de la cantidad de contaminantes contenidos en los sedimentos. Además, la fuerza del efecto Coriolis desvía la escorrentía de agua dulce hacia el lado occidental de la ría, que también puede conducir a la cada vez mayor de metales traza.

b.      Evaluación del grado de contaminación en el PRE

En comparación con las concentraciones de fondo de cinco metales (Cu, Cr, Ni, Pb y Zn) en sedimentos marinos de Hong Kong, el notable aumento de las concentraciones de estos elementos en el PRE puede ser en gran parte debido al impacto humana.

La comparación de la concentración de elementos traza con los valores proporcionados por la NOAA revela que los resultados PRE van desde moderadamente a severamente contaminada con Cr, Cu, Cd, Ni, Pb y Zn

c.       Respuesta de los foraminíferos bentónicos a los elementos traza y la contaminación de materia orgánica

Los análisis multivariados, tales como análisis de conglomerados, análisis de componentes principales, análisis factorial, análisis de correspondencias y el escalamiento multidimensional, han sido ampliamente aplicado a la población foraminíferos bentónicos.
La abundancia media de las especies comunes en los distintos biotopos aparece en la Tabla 3.
d.      Cambios en los recientes foraminíferos durante los últimos 30 años

La investigación anterior de distribución de foraminíferos en el PRE durante la década de 1980 dio lugar a tres asociaciones principales: A. tepida y E. nakanokawaense dominan asociaciones de foraminíferos menos profundo que 5 m, annectens amoníaco y Brizalina striatula dominan las asociaciones entre 5 my 10 m, y E. advenum y H. nipponica dominan las asociaciones más profundas que 10 m. Por comparación, después de un aumento significativo en la contaminación de metales traza las especies de E. y H. advenum nipponica, que se supone a preferir un entorno limpio, se observan a migrar a aguas más profundas.


6.       Conclusiones

La mayoría de las asociaciones de foraminíferos contiene A. tepida, H. nipponica, E. advenum, A. ketienziensis, A. y A. pauciloculata compressiuscula.

El Cu, Zn y Pb se utilizan como factores determinantes para los patrones de distribución de los foraminíferos, mientras que la arena puede ejercer una influencia sobre la abundancia de formas porcelanosas. Otras variables, es decir, Cr, Co, Sr, Ni, Ba y el carbono orgánico, juegan un papel menor en las asociaciones de foraminíferos. Las trazas de metales, tales como Co, Cr, Cu, Ni, Pb, V y Zn, tienen correlaciones significativas y positivas con los minerales de arcilla tales como caolinita e illita.

Las distribuciones de estos metales  son controladas por la dispersión del material sedimentario.

La composición y distribución de los foraminíferos ha cambiado en los últimos 30 años. Muchas de las especies resistentes a la contaminación migran a aguas más profundas, mientras que las especies tolerantes a la contaminación, tales como A. tepida muestran una distribución más amplia que en el pasado.

7.       Referencias

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