martes, 21 de abril de 2020

¿A QUÉ SE DEBE LA DIVERSIDAD DE ESPECIES RARAS EN EL REINO PROTISTA?


Los océanos albergan comunidades de plancton constituidas por relativamente pocas especies que sean abundantes, y muchas de ellas son raras. El número de especies protistas raras en estas comunidades se ha estimado mediante estudios metagenómicos. Un estudio (Villa Martín et al. 2020) realizado por un grupo de científicos de la Universidad de Okinawa en Japón permite descubrir que las corrientes oceánicas impactan positivamente en la diversidad de estos microbios acuáticos raros.

El plancton oceánico puede ser transportado a través de grandes distancias por las corrientes. Muchas especies planctónicas son cosmopolitas, es decir, se encuentran prácticamente en todas partes del océano del mundo (B. J. Finlay. 2002). Estas observaciones sugieren que, a primera vista, la distribución de especies planctónicas no está limitada por la dispersión (hecho que se ha sido refutado) y que, por lo tanto, la preferencia del nicho (el nicho ecológico se refiere a la función, papel y respuesta que una especie animal o vegetal cumple en un hábitat teniendo en cuenta los factores bióticos (interacción con otras especies), factores abióticos (temperatura, pH, luz, etc) y factores antrópicos (hechos por el hombre)) es un factor determinante de la abundancia de especies. Sin embargo, la teoría del nicho predice la existencia de comunidades planctónicas pobres prosperando con un conjunto limitado de recursos.
Plancton oceánico
Una serie de observaciones muestran que las comunidades planctónicas son muy diversas y contradicen estas predicciones. Esta contradicción hacia los principios básicos de la teoría de nicho (G. Hardin. 1960) ha intrigado a los ecologistas durante décadas y ha fomentado numerosos estudios que intentan explicar la diversidad del plancton. Se han desarrollado varias propuestas:
  • Una de las propuestas se basa en que entornos variables ofrecen más posibilidades de especialización de los rasgos ecológicos (M. Stomp et al. 2011).
  • Otra propuesta propone la idea de que las corrientes oceánicas pueden crear barreras que reducen la competencia entre especies promoviendo su convivencia (A. Bracco et al. 2000).
  • Los análisis cuantitativos también sugieren que las corrientes oceánicas desempeñan un papel importante en la organización de patrones de diversidad a gran escala y esta limitación de dispersión contribuye, junto con la especialización de nicho, a la biodiversidad microbiana de los océanos (F. d’Ovidio et al. 2010).
Genealogía en corrientes oceánicas.
(izquierda
Diferentes colores representan diferentes especies. 
Las flechas representan el campo de velocidad 
causado por las corrientes oceánicas.
(derecha)
Trayectorias del modelo con corrientes oceánicas.
El metabarcoding de ADN (metasecuenciación dirigida de marcadores genéticos taxonómicamente informativos, que permite medir la biodiversidad de forma rápida, barata, exhaustiva, repetida y verificable) ha permitido llevar a cabo mediciones rápidas y a gran escala de la diversidad de las comunidades microbianas acuáticas, proporcionando nuevos medios para estudiar las fuerzas ecológicas que dan forma a las comunidades planctónicas. Los estudios de metabarcoding afirman también la existencia de esas especies raras dentro de las comunidades planctónicas; han sido llamadas como "biosfera rara", y constituyen la gran mayoría de las especies protistas. 

La diversidad de especies planctónicas se puede cuantificar mediante la llamada distribución de abundancia de especies (SAD), definida como la frecuencia (P(n)) de especies, con una abundancia n, de una muestra.

Los científicos que elaboraron este artículo, elaboraron un modelo que tuviera en cuenta el papel de las corrientes oceánicas en la determinación de la genealogía de microbios en una muestra para evaluar su efecto. Dicho modelo predecía que, en presencia de corrientes oceánicas, los SAD presentaban valores mayores. También predijeron que las corrientes causan un aumento más agudo de especies en función del tamaño de la muestra.

Plancton on Make a GIF

El conjunto de los resultados sugiere que la naturaleza caótica y variable del transporte oceánico es responsable del aumento de las curvas de SAD. Los SAD de protistas son más empinados en los océanos que en el agua dulce. Para probar esas predicciones, se analizaron datos de metabarcoding de ADN de dos estudios de protistas acuáticos
  • El primer conjunto de datos incluye secuencias de ADN protista oceánico de 157 muestras (E. Ser-Giacomi et al. 2018).
  • El segundo conjunto de datos incluye secuencias de ADN protista de 184 muestras de agua dulce tomadas de lagos.
Las curvas de SAD enseñan una variabilidad considerable de muestra a muestra, tanto en el océano como en agua dulce. Sacaron como conclusión que esta variabilidad se podía deber posiblemente a diferencias de tamaño, composición de la comunidad protista y condiciones ecológicas entre las muestras.

Distribuciones de abundancia de especies raras de protistas, que presentan 
una disminución más pronunciada en los océanos que en los lagos.
Algo que quedo muy claro es que las corrientes oceánicas conducen a un aumento más pronunciado en el número de especies protistas.

Para concluir me gustaría reflejar lo interesante que puede llegar a ser el océano, con tanta diversidad de especies y fenómenos ocurriendo en él continuamente. Es fascinante.





He aquí mi cuarta entrada en el blog. Espero que os haya resultado sugerente y entretenida. ¡Nos leemos pronto! 😊






BIBLIOGRAFÍA:

Artículo original:

Paula Villa Martín, Ales Bucek, Tom Bourguignon, Simone Pigolotti. Ocean currents promote rare species diversity in protists. BioRxiv. (2020) DOI: https://doi.org/10.1101/2020.01.10.901165

Otras fuentes de información:

B. J. Finlay, Global dispersal of free-living microbial eukaryote species. Science 296, 1061–1063 (2002). DOI: 10.1126/science.1070710

G. Hardin, The competitive exclusion principle. Science 131, 1292–1297 (1960). DOI: https://www.jstor.org/stable/1705965?seq=1

M. Stomp, J. Huisman, G. G. Mittelbach, E. Litchman, C. A. Klausmeier, Large-scale biodiversity patterns in freshwater phytoplankton. Ecology 92, 2096–2107 (2011). DOI: https://doi.org/10.1890/10-1023.1

A. Bracco, A. Provenzale, I. Scheuring, Mesoscale vortices and the paradox of the plankton. Proceedings of the Royal Society of London. Series B: Biological Sciences 267, 1795–1800 (2000). DOI: https://doi.org/10.1098/rspb.2000.1212

F. d’Ovidio, S. De Monte, S. Alvain, Y. Dandonneau, M. Lévy, Fluid dynamical niches of phytoplankton types. Proceedings of the National Academy of Sciences 107, 18366–18370 (2010). DOI: https://doi.org/10.1073/pnas.1004620107

E. Ser-Giacomi, L. Zinger, S. Malviya, C. De Vargas, E. Karsenti, C. Bowler, S. De Monte, Ubiquitous abundance distribution of non-dominant plankton across the global ocean. Nature ecology & evolution p. 1 (2018). DOI: https://www.nature.com/articles/s41559-018-0587-2

domingo, 12 de abril de 2020

Incendios en ecosistemas del norte de Suramérica: avances en la ecología del fuego tropical en Colombia, Ecuador y Perú.

Se entiende por desastres naturales aquellos cambios violentos o repentinos en la dinámica del medio ambiente, cuyas repercusiones pueden causar pérdidas como de materiales y de vidas, son producto de eventos ambientales en los que no se halla presente la mano del ser humano, como son los terremotos, inundaciones, tsunamis, volcanes, incendios forestales, entre otros.
Un incendio forestal es un fuego de gran magnitud que se propaga sin control en algún terreno forestal, es decir, conformado básicamente por árboles. A diferencia de otros tipos de incendios, se extiende con suma rapidez a través de amplias áreas, cambia de dirección súbitamente y puede sortear obstáculos grandes como ríos y carreteras. Los incendios forestales tienen un gran poder destructivo. 
 Cada vez más se está reconociendo el impacto de las actividades humanas sobre los ecosistemas, que dan lugar a fuertes modificaciones sobre los patrones espaciales de la biodiversidad y sus servicios a nivel global. 
El fuego puede llegar a ser una perturbación trascendental en muchos ecosistemas naturales, como ocurre en ecosistemas mediterráneos y bosques boreales, así como en algunos ecosistemas tropicales como las sabanas. El fuego afecta de forma drástica la biodiversidad, distribución y abundancia de las especies (Chia et al. 2016), influenciando las redes tróficas (Bustamante et al. 2016).
Puede ser un mecanismo natural en muchos ecosistemas, las acciones humanas han alterado los regímenes naturales, llevando a una pérdida de la capacidad de los ecosistemas para proveer servicios ecosistémicos que a su vez ayuden a reducir la intensidad, magnitud y propagación de incendios catastróficos el impacto de las actividades humanas sobre los ecosistemas, dando lugar a fuertes modificaciones sobre los patrones espaciales de la biodiversidad y sus servicios a nivel global. 

La presencia de incendios en las últimas décadas en los trópicos se ha exacerbado en cuanto a número, extensión e intensidad, debido principalmente al cambio climático y la expansión de la frontera agrícola (Thompson et al. 2013)En Sudamérica, el incremento de incendios recientes está asociado con períodos de sequía (Marengo et al. 2008b, Malhi et al. 2009, Asner y Alencar 2010), en particular en la cuenca del Amazonas donde se ha asociado este aumento con eventos climáticos extremos como El fenómeno del Niño  - Oscilación Sur (ENOS) (Ray et al. 2005, Aragão et al. 2007). La región norte de Suramérica y en particular Colombia, Ecuador y Perú, también han sufrido un incremento en la frecuencia y extensión de incendios, aunque han pasado desapercibidos en la literatura.  
TIPOS DE ECOSISTEMAS SEGÚN SU RELACIÓN CON EL FUEGO

No todos los ecosistemas se relacionan igual con el fuego, desde una perspectiva ecológica algunos se benefician por el fuego y otros se ven gravemente afectados, esta relación varía en cuanto a los regímenes naturales de incendios, y con base en esta se pueden clasificar en ecosistemas sensibles al fuego, dependientes del fuego e independientes del fuego (Hardesty et al. 2005). Podemos categorizar los principales biomas y sus ecosistemas de acuerdo con su relación con el fuego (Fig. 1, Tabla 1). 
Una de las mas importantes fuentes de combustible son las hojas muertas, principalmente de Calamagrostis effusa Steud. Cerca del 80 % de la fitomasa epígea puede consistir en material muerto (Cardoso y Schnetter 1976, Hofstede 1995, Hofstede y Rossenaar 1995). 
Las sabanas naturales de Colombia, ecosistemas de tierras bajas que se caracterizan por una estacionalidad marcada en las precipitaciones y la predominancia de vegetación herbácea, con árboles y arbustos en diferentes densidades de cobertura.

Avances en investigación de los patrones, dinámica y causas de los incendios en Colombia, Perú y Ecuador. 
Colombia: Asociados a los análisis sobre la incidencia del fuego y el uso del suelo en Colombia, Gómez et al. (2014) analizaron la relación entre incendios, cultivos de coca, deforestación y aspectos socioeconómicos, encontrando que la mayoría de los cultivos de coca se encuentran en zonas forestales asociadas con fuego, asimismo encontraron una alta correlación entre el fuego y los cultivos ilegales con la deforestación, revelando el potencial de la detección de fuegos de forma remota para predecir posibles ubicaciones de cultivos de coca.

Perú y Ecuador: En los Andes tropicales peruanos, en los distritos de Cusco, Ayacucho y Puno, se han evaluado los patrones espaciales y temporales de los incendios, el tipo de vegetación afectada y la relación de esta perturbación con las alteraciones en la precipitación, así como las emisiones de carbono asociadas a la quema de biomasa durante 12 años, usando herramientas de teledetección como imágenes satelitales e información de anomalías térmicas (Oliveras et al. 2014). En esta región de Perú la mayoría de los incendios ocurrieron durante la época seca, revelando que el clima es el principal impulsor del régimen de fuego, las mayores emisiones de carbono fueron debidas principalmente a la quema de biomasa en áreas boscosas (Oliveras et al. 2014).
EFECTOS DEL FUEGO
Efectos del fuego sobre el aire y emisiones: Son pocos los avances en investigación en los tres países del efecto de los incendios en el aire, pero existen estudios que ayudan a entender un poco esta dinámica. Anaya (2009) analizó la distribución espacial y temporal del área quemada y las emisiones de gases de efecto invernadero producidas por las quemas de biomasa en Colombia para el periodo 2001 a 2006, con información de datos de campo de carga de combustible y el uso de información satelital, encontrando que las emisiones por biomasa quemada representan la mayor fuente de gases de efecto invernadero del país y proceden en su mayoría de la Orinoquia y el Caribe. Aproximaciones sobre las emisiones de gases producidas por los incendios también se han llevado a cabo en Colombia, Chacón (2015) por ejemplo se evaluó los impactos de los incendios forestales en la calidad del aire de las ciudades colombianas de Bogotá, Medellín y Bucaramanga, encontrando que hay una relación clara entre el número de incendios forestales y las concentraciones de material particulado PM10 y PM2.5 registradas en las tres ciudades. 

Efectos del fuego sobre suelos: El fuego no solo impacta la vegetación sino también a las comunidades edáficas, de tal manera que se pueden ver alteradas en su composición, densidad y diversidad (Chamorro y Soto 1987). Otros estudios, que han analizado el efecto del fuego en los microorganismos asociados al suelo, han reportado efectos negativos en la abundancia y en la fijación de nitrógeno y fosforo de grupos funcionales bacterianos, inclusive hasta nueve meses después de la ocurrencia de la perturbación (Sáenz Meneses 2006), debido a las altas temperaturas en el suelo durante el incendio, a la reducción en la calidad del sustrato, a cambios en el pH y a factores microclimáticos post fuego.Para bosques alto andinos de Colombia afectados por incendios forestales, se ha observado que el fuego ha sido un factor determinante para moldear fitofisionomías de porte bajo dominadas por gramíneas y helechos, entre los que se encuentran el helecho

Andropo-gon bicornis L.
Hypoxis decumbens L
Pteridium aquilinum (L.) Kuhn y las hierbas Hypoxis decumbens L y Andropo-gon bicornis L.  (Fernández-Méndezet al. 2016). 

Pteridium aquilinum (L.) Kuhn




Ulex europaeus L
En el caso de los incendios en ecosistemas de páramo, las quemas asociadas al pastoreo son uno de los factores que influyen en mayor medida en la composición y la estructura de la vegetación en estos ecosistemas (Premauer y Vargas 2004). El fuego, en sinergia con el pastoreo, tiene un fuerte impacto a nivel poblacional sobre la mortalidad de individuos en determinadas clases de edades de frailejones  (Espeletia spp.) (Verweij y Kok 1992, Premauer y Vargas 2004). 

Espeletia spp.
En los páramos, en ausencia de quemas, las plantas de Espeletia tienen una mortalidad menor y esta aumenta a medida que aumenta la intensidad del fuego, cuando se presentan fuegos muy intensos se ven afectados los tejidos fundamentales y las plantas mueren, sin embargo, a bajas intensidades se presenta una mortalidad tardía, probablemente debida a la pérdida de hojas aislantes en el tallo, aumentando la susceptibilidad por congelación (Ramsay 2014, Zomer y Ramsay 2018).
En países como Colombia, Ecuador y Perú, es importante identificar como las actividades humanas y el cambio climático están influenciando procesos como los incendios, los cuales impactan de manera severa la estructura, composición e integridad de los bosques, la diversidad local y el clima global.Se identifican aun vacíos de información que impiden el diseño apropiado de estrategias de conservación que involucren el rol del fuego en los diferentes ecosistemas, por lo tanto, relacionamos a continuación los temas específicos que se consideran que deberían ser abordados en investigaciones futuras.
1. El avance del conocimiento tecnológico en las herramientas de teledetección y en los sistemas de información geográfica, ha permitido reconocer un aumento de la incidencia de fuegos en ecosistemas sensibles o independientes al fuego; 
2. No se tiene claridad sobre el cambio del régimen del fuego en ecosistemas dependientes del fuego, ni hay conocimiento del rol del fuego en las áreas de transición entre ecosistemas sensibles al fuego y dependientes del fuego, como es el caso de la transición sabanas– bosques. 
3. Aunque no se hayan cuantificado las alteraciones del régimen del fuego, se ha identificado que éstas han generado cambios en la composición de especies y estructura de los ecosistemas, cambios que traen consecuencias inciertas para la conservación de la biodiversidad y la provisión de servicios ecosistémicos.

Considerando la dinámica de los ecosistemas y los múltiples factores que intervienen en ella, existe la necesidad de promover investigaciones postfuego que abarquen mayores escalas temporales para caracterizar de forma más precisa la dinámica del fuego y sus impactos negativos o positivos en los ecosistemas.
Referencia: Armenteras, D., González, T. M., Vargas, J. O., Elizalde, M. C. M., & Oliveras, I. (2020). Incendios en ecosistemas del norte de Suramérica: avances en la ecología del fuego tropical en Colombia, Ecuador y Perú. Caldasia42(1).
Referencias adiccionales: Bustamante MMC, Roitman I, Aide TM, Alencar A, Anderson LO, Aragão L, Asner GP, Barlow J, Berenguer E, Chambers J, Costa MH, Fanin T, Ferreira LG, Ferreira J, Keller M, Magnusson WE, Morales-Barquero L, Morton D, Ometto JPHB, Palace M, Peres CA, Silvério D, Trumbore S, Vieira ICG. 2016. Toward an integrated monitoring framework to assess the effects of tropical forest degradation and recovery on carbon stocks and biodiversity. Glob. Chang. Biol. 22(1):92–109. 
 Malhi Y, Aragão LEOC, Galbraith D, Huntingford C, Fisher R, Zelazowski P, Stich S, McSweeny C, Meir P. 2009. Exploring the likelihood and mechanism of a climate-change-induced dieback of the Amazon rainforest. Proc. Natl. Acad. Sci. 106(49):20610–20615.
Hofstede R, Rossenaar J. 1995. Biomass of grazed, burned and undisturbed páramo grasslands, Colombia. II. Root mass and aboveground: belowground ratio. Arct. Alp. Res. 27(1):13–18.

sábado, 11 de abril de 2020

Mustelidos en Madrid


El otro día me topé con una noticia(os dejo el link de la noticia original por si os interesa) que decía que habían encontrado en el Cerro de los Batallones en Torrejón de Velasco (Madrid) restos de una nueva especie de mustélido. La verdad es que aquella palabra me sonaba y decidí buscar que era uno. Esta palabra hace referencia a animales mamíferos, carnívoros y fisípedos (pezuñas partidas). Se caracterizan por tener rostro y patas cortos, cuerpo alargado, garras muy afiladas, orejas pequeñas, pelaje bello y espeso y glándulas odoríferas. Algunos de estos son los hurones, las comadrejas o las martas. Lo cierto es que me dio curiosidad cuan parecidos podrían ser aquellos mustélidos a los que hay actualmente.
Al principio, tras el descubriendo de los restos fósiles en el yacimiento, pensaron que se trataba de una especie ya descrita, Circamustela dechaseauxi, pero tras la comparación del cráneo y restos dentales del ejemplar hallado, el de esta especie y otras especies de la misma familia pero pertenecientes al mismo u otro género se llegó a la conclusión de que se trataba de distintas especies y que los restos se trataban de una especie más primitiva. La nueva recibió el nombre de Circamustela peignei. La descripción de los fósiles encontrados se ha hecho a través del estudio directo (midiendo, observando y comprando las distintas piezas) y a través de técnicas no destructivas tomografía computerizada de rayos X (microCT-SCAN), con la que se pueden observar sitios que de forma convencional no se podría. 
Tras el análisis de estos restos del Mioceno tardío,  se pudo llegar a una mayor descripción de esta especie. A pesar de su gran parecido con algunos mustélidos del género Martes, como la marta o garduña europea, poseía una dentición de menor tamaño y mucho más punzante indicando que su alimentación podría ser mucho más carnívora y menos variada que la de las especies que convivieron con ella. De hecho en ese aspecto tiene mayor relación con los hipercanivoros de China y Grecia, como el Sinictis dolichognathus y Circamustela spp. Si buscamos un poco sobre estos últimos hipercarnivoros encontramos muy poca información sobre estas especies y la mayoría de las entradas que aparecen son sobre este articulo científico, así que para entender un poquito más sobre esta especie he decido buscar sobre las mustélidos modernos que tienen un gran parecido con los referidos en el artículo. He escogido para la comparación la Marta porque, irónicamente aunque se llame igual que yo, se parece mucho a esta especie y además es un animal que podemos encontrar en los bosques de España. La Marta vive en lo profundo de los bosques en pequeños espacios como huecos de árboles, piedras o, incluso, nidos realizados por otras especies. La Marta se puede alimentar de pájaros y sus huevos hasta el tamaño del urogallo, ardillas, lirones, ratas, ratones, reptiles, conejos y liebres, anfibios, aves de corral, huevos, frutos, miel, insectos y larvas, y hasta crías de corzo. Al tener una alimentación tan variada posee un total de 38 dientes, observándose en la mandíbula superior 6 incisivos, 2 colmillos, 8 premolares y 2 muelas, y en la inferior, 2 muelas más. En cambio,  en en el caso de la Circamustela peignei, sus dientes tenían ciertas zonas más desarrolladas y mucho más punzantes y otras zonas, como la parte de los dientes que toca con la lengua, mucho más pequeña y menos desarrollada. Por lo que su mandibula sería mucho más primitiva, y como ya he mencionado antes, su alimentación sería más basada en carne de ahí que su dentición sea más afilada pues necesitaría desgarrar las piezas.


Estos nuevos hallazgos son de gran importancia ya que el Cerro de los Ballatones es uno de los yacimientos más importantes del mundo respecto a lo que se refiere a hallazgos de restos fósiles de mamíferos. De hecho se han encontrado restos de animales como cebras, tigres dientes de sable, rinocerontes..., en su mayoría carnívoros. Aunque estos descubrimientos demuestran que en el centro de la península también convivieron pequeños y medianos mamíferos y carnívoros que son también de gran interés para la comunidad científica. 









Webgrafía












Bibliografía

Valenciano.A., Pérez-Ramos.A., Abellla.J. & Morales.J. 2020. A new hypercarnivorous mustelid (Mammalia, Carnivora, Mustelidae) from Batallones, late Miocene (MN10), Torrejón de Velasco, Madrid, Spain. Geodiversitas 42(8): 103-121.