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lunes, 22 de febrero de 2021

La jarosita, ¿la conexión entre la Antártida y Marte?

 

La jarosita, ¿la conexión entre la Antártida y Marte?

Resultado de imagen de Domo de Talos (Antártida oriental)

Marte es el cuarto planeta más cercano al Sol y el más parecido a la Tierra en el Sistema Solar. Es un planeta terrestre o rocoso, al igual que el nuestro, pero a pesar de su composición, parecida a la de la Tierra, Marte es muy diferente en varios aspectos.


Estudios acerca de la geología de Marte han revelado que su corteza, de 25 a 80 km de espesor, contiene silicio, calcio y altas concentraciones de hierro y oxígeno, que producen óxido de hierro y que son responsables de la apariencia rojiza del planeta. La superficie del planeta está cubierta de regolitos, un conglomerado de materiales no consolidados, como fragmentos de roca, granos minerales y polvo.


El planeta rojo no siempre fue tan polvoriento y desolado como lo conocemos hoy en día. Los mapas de superficie elaborados gracias a los datos de las sondas Mariner 9, Viking y Mars Global Surveyor revelan redes de valles y evidencias de arroyos que corrieron por las laderas de las montañas. Sin embargo, casi toda el agua en Marte hoy existe en forma de hielo de agua y hielo seco (dióxido de carbono congelado) ​en sus casquetes polares y en cráteres, donde el hielo parece estar enterrado debajo de una delgada capa de polvo superficial y rocas, como en Deuteronilus Mensae.



Al igual que la Tierra se encuentra en un periodo interglacial, Marte quedó sumergido en su propia edad de hielo. Científicos como el geólogo de la Universidad de Milán-Bicocca Giovanni Baccolo, mientras buscaban minerales que pusieran de manifiesto los efectos de las glaciaciones en la Antártida a lo largo de la historia de la Tierra, encontraron en un núcleo helado de 1.620 metros de profundidad, un mineral de tonalidades marrones muy poco común en la Tierra, pero muy abundante en Marte, la jarosita. 


La jarosita es un sulfato de hidróxido férrico-potásico [KFe3+3(SO4)2(OH)6], y en la Tierra se forma como resultado de la meteorización ácida-oxidativa a baja temperatura de los minerales que contienen hierro en entornos con agua limitada. (Madden, M. E., et al., 2004) El agua limitada no sólo es necesaria para la formación de la jarosita, sino que es fundamental para su conservación a largo plazo. La presencia de jarosita en Marte se ha interpretado como una indicación de que los fluidos meteorológicos han estado activos a escala local y durante un intervalo de tiempo geológicamente corto. (Baccolo G, et al., 2021)



Fue en 2004, cuando el Rover Opportunity mientras se desplazaba sobre capas de grano fino en Marte, encontró este mineral, lo que supuso una revolución, ya que la jarosita necesita agua para formarse, demostrando la presencia de este líquido, imprescindible para la vida, en el planeta rojo. Son muchas las interpretaciones que han querido explicar la presencia tan abundante de jarosita en los sedimentos superficiales de Marte, ya que el planeta carece de agua suficiente. Algunas teorías apuntan a la posibilidad de que la jarosita haya precipitado en los depósitos de “hielo antiguo” debido a la meteorización glacial del polvo. Esa misma explicación se ha dado a los hallazgos de jarosita en el hielo profundo de la Antártida, donde se han encontrado cristales de este mineral adheridos a partículas residuales ricas en sílice en el núcleo de hielo del Domo de Talos (Antártida oriental); estos hallazgos se han interpretado como productos de la meteorización del polvo eólico y aerosoles atmosféricos ácidos. 


El campamento Domo Talos es la infraestructura que sirve de base al Talos Dome Ice Core (TALDICE), que es un proyecto europeo de investigación de núcleos de hielo (Italia, Francia, Alemania, Suiza y Reino Unido) destinado a recuperar un núcleo de hielo a través de los dos interglaciales previos (aproximadamente 250 000 años), desde el domo Talos, que es un domo periférico de la Antártida Oriental.


Sin embargo, otros estudios atribuyen la existencia de jarosita en la Antártida basándose en los meteoritos encontrados en los campos de hielo azul de la Antártida. En estos meteoritos es común encontrar una corteza de meteorización rica en jarosita y sílice, lo que sugiere una alteración ácida.  La corteza de estos meteoritos se ha explicado asumiendo que la meteorización se produjo una vez que los meteoritos estuvieron expuestos en la superficie del hielo, debido a la interacción con especies atmosféricas ácidas y pequeñas cantidades de agua líquida. (Hallis, L. J., 2013) 


A partir de este descubrimiento, Baccolo y el resto de su equipo seguirá estudiando los núcleos helados de la Antártida para conocer el papel de los antiguos depósitos de hielo de Marte en la formación de minerales.


Como comentario de la autora de esta entrada, me gustaría explicar porque he escogido este tema para comenzar el blog. Me sorprendió escuchar durante estos días que no sólo la NASA enviaba a Marte la misión rover Mars 2020 para explorar más a fondo este planeta, sino que otros países enviaban también sus propias misiones con el fin de encontrar evidencias de que haya existido o exista vida en Marte. Por ello, empecé a indagar sobre Marte, y la atracción que este planeta ha despertado siempre en el ser humano. ¿Fue Marte, en el pasado, un planeta similar a la Tierra? Un buen punto de partida para responder a esta pregunta puede ser estudiar la geología de Marte y compararla con ciertos entornos parecidos en la Tierra.


Referencias:


• Baccolo, G., Delmonte, B., Niles, P. B., Cibin, G., Di Stefano, E., Hampai, D., Keller, L., Maggi, V., Marcelli, A., Michalski, J., Snead, C., & Frezzotti, M. (2021). Jarosite formation in deep Antarctic ice provides a window into acidic, water-limited weathering on Mars. Nature communications, 12(1): 436. 

https://doi.org/10.1038/s41467-020-20705-z


• Madden, M. E., Bodnar, R. J., & Rimstidt, J. D. (2004). Jarosite as an indicator of water-limited chemical weathering on Mars. Nature, 431(7010): 821–823. https://doi.org/10.1038/nature02971


• Hallis, L. J. (2013). Alteration assemblages in the Miller Range and Elephant Moraine regions of Antarctica: comparisons between terrestrial igneous rocks and Martian meteorites. Meteoritics & Planetary Science, 48: 165-179. https://doi.org/10.1111/maps.1204

martes, 4 de febrero de 2020

YARRABUBBA, UN CRÁTER DE LO MÁS PRIMITIVO QUE… ¿DIO FIN A LA EDAD DE HIELO?


Un artículo (Timmons M. Erickson et al. 2020de la revista Nature Communications da a conocer que recientemente, científicos de la NASA han hallado un cráter de 70 km de diámetro (originalmente) en Australia Occidental
Mapa del cráter / The conversation

Ubicación del cráter en 
Australia occidental / Wikipedia
Fue considerado como uno de los cráteres más antiguos hasta la fecha; aunque, en un primer momento no se conocía con exactitud a cuando se remontaba, porque su estructura quedó muy erosionada. Sin embargo, Erickson y su equipo de investigadores de la Universidad de Curtin en Australia, lo consiguieron datar buscando rocas que mostraran signos de estar sometidas al impacto y al calor de un meteorito. En particular, recolectaron muestras de rocas que contienen dos minerales: circón y monazita. Los minerales son cristales que contienen uranio y plomo, cuya proporción se puede medir para determinar la edad de la roca. Para ello, utilizaron un método de datación muy preciso que emplea la geocronología U-Pb llevada a cabo in situ y dirigida por una espectrometría de masas de iones secundarios (en pocas palabras: una microsonda iónica de alta resolución y sensibilidad). A través de un proceso de recristalización de los minerales, los científicos midieron el uranio y el plomo en esos cristales para calcular su edad; se pueden encontrar más detalles de su estudio en Nature Communications.

Una imagen de un fragmento de circón 
que muestra una textura 
de recristalización / Nasa
De esta forma, se ha podido conocer que su origen se remonta hace 2.229 billones de años y, por tanto, es considerado el cráter más arcaico hallado hasta la fecha. ''Es 200 millones de años más viejo que el cráter más antiguo conocido anteriormente, que era el de Vredefort Dome de más de 200 kilómetros en Sudáfrica'', explicaron desde la NASA.

El hecho antes mencionado, da que pensar si otros cráteres no encontrados, de los que tenemos indicios gracias a restos encontrados del impacto, pudieron ser anteriores y si podremos dar con ellos en algún momento. El planeta Tierra es un punto de continuo cambio, de modo que hechos pasados han podido quedar enterrados. “Yarrabubba tiene la mitad de la edad de la Tierra y nos deja la pregunta de si todos los cráteres más antiguos se han erosionado o están por ahí esperando a ser descubiertos”, afirma Aaron Cavosie, investigador de la Universidad Curtin.

El hallazgo y la datación de nuevos cráteres aporta indicios sobre la historia del planeta Tierra, así como de su influencia en la evolución de los seres vivos. "Este tipo de descubrimientos reescriben las páginas de los libros de historia y nos informan sobre la evolución temprana de la Tierra", dijo Cavosie a ScienceAlert . “Los científicos se preguntan cómo los impactos de meteoritos podrían relacionarse con la formación de los continentes. También nos gustaría saber cuándo la frecuencia de los impactos de meteoritos disminuyó hasta el punto en que la vida podría emerger y prosperar”, dijo Erickson. "Todas estas son grandes preguntas en el campo de la ciencia".

Cráter de Yarrabubba / El Intransigente América News

En el momento en el que impactó el meteorito que provocó la aparición de Yarrabubba, la vida contaba con mil años de existencia; pero en ese entonces, empezaron a desarrollarse unos organismos fotosintéticos que empleaban la energía proporcionada por el Sol para reproducirse. La cantidad de oxigeno atmosférico aumentó, permitiendo la aparición posterior de nuevos organismos. Se sabe que la llegada de meteoritos provocó cambios significativos en la atmósfera terrestre y en la evolución de los seres vivos.  

La fecha en la que apareció Yarrabubba coincidió con un periodo de glaciación que azotó el planeta, llamado “Tierra bola de nieve”. “Existen pruebas geológicas, que son distintas al estudio, basadas en la presencia de depósitos, de la existencia de glaciares en la Tierra hace entre 2.400 y 2.200 billones de años. Y el depósito más joven, hallado en Sudáfrica, coincide con la edad del impacto de Yarrabubba”, explicó Timmons Erickson del centro Johnson de la NASA, autor principal del artículo. 

Tierra bola de nieve / Tiempo
Aunque no haya ninguna prueba que evidencie la existencia de un glacial en la zona del impacto, “es interesante señalar que en ese lugar hay una ausencia de depósitos de hielo en la memoria de los minerales durante unos 400 millones de años después del impacto”, subrayó Christopher Kirkland, otro de los autores.

Mapa de la estructura de impacto de Yarrabubba y la localización en las que se muestra / Nature
Científicos de la NASA llevaron a cabo modelos digitales con los que pretendían explicar que pudo llegar a pasar; desarrollaron una hipótesis que consistía en que un meteorito hubiera caído en una zona helada, atravesando una capa de hielo de 5 kilómetros, y que hubiera proyectado a la atmósfera una cantidad enorme de vapor de agua. “Si el clima estaba en un estado de bola de nieve, un impacto del tamaño de Yarrabubba pudo no ser suficiente para inclinarlo hacia un clima más cálido. Sin embargo, si estaba en una etapa de transición de frío a cálido, Yarrabubba pudo haber acelerado esa transición. La cuestión que se debe probar ahora es cuánto tiempo puede permanecer en una atmósfera fría el vapor de agua y si ese tiempo es suficiente para calentar el clima”, explica el investigador de la NASA, Erickson. 

La expulsión de ese vapor de agua, un gas de efecto invernadero, habría generado un calentamiento del planeta acabando, así, con la glaciación. Sin embargo, esta situación no es la normal, ya que los impactos de meteoritos están, más bien, asociados a procesos de enfriamiento; como es el caso de el meteorito que cayó en Yucatán y dio por finalizado el reinado de los dinosaurios. “Nuestras simulaciones son únicas en un periodo de glaciación”, destacó Timmons Erickson, admitiendo que esto es solo una “hipótesis”. “Esperamos que esta incite a otros investigadores a estudiar las consecuencias climáticas de un impacto” durante ese periodo glacial. 

Como conclusión final, puedo decir que me ha resultado muy interesante comentar este hallazgo, ya que he aprendido mucho sobre toda la información que puede ofrecernos el descubrimiento y datación de cráteres en el planeta Tierra. Si que es cierto que aún quedan por resolver muchas incógnitas de épocas pasadas, pero poco a poco vamos conociendo más sobre esas épocas que siguen siendo desconocidas para nosotros, gracias a ciertos elementos que el planeta deja al descubierto.


Espero que os haya resultado entretenida esta entrada en el blog. Nos vemos en la próxima. 😊

Artículo original:
Timmons M. Erickson, Christopher L. Kirkland, Nicholas E. Timms, Aaron J. Cavosie & Thomas M. Davison. (2020). Precise radiometricage establishes Yarrabubba, Western Australia, as Earth’s oldest recognisedmeteorite impact structure. Nature Communications. 11: 300

Otros artículos:

Nicholas E. Timms, Timmons M. Erickson, Mark A. Pearce, Aaron J. Cavosie, Martin Schmieder, Eric Tohver, Steven M. Reddy, Michael R. Zanetti, Alexander A. Nemchin, Axel Wittmann. (2016). A pressure-temperature phase diagram for zircon at extreme conditions. Science. 165: 185-202. 


Francis A. Macdonald, John A. Bunting, Sara E. Cina. (2003). Yarrabubba - a large, deeply eroded impact structure in theYilgarn Craton, Western Australia. Science. 213: 235-247.

Otras fuentes de información:

ElPais. Identifican el cráter más antiguo de la Tierra y lo relacionan con el fin de una glaciación gigantesca. (2020) Disponible en: https://elpais.com/elpais/2020/01/21/ciencia/1579607645_424015.html [con fecha de acceso el 4/2/2020]

Cosmos. Yarrabubba is Earth’s oldest known impact structure. (2020) Disponible en: https://cosmosmagazine.com/geoscience/yarrabubba-is-earth-s-oldest-known-impact-structure [con acceso el 4/2/2020]

ScienceAlert. Geologists Confirm a Staggering 2.2 Billion-Year-Old Impact Crater in Australia. (2020) Disponible en: https://www.sciencealert.com/a-crater-in-australia-is-earth-s-oldest-known-meteoroid-impact [con acceso el 4/2/2020]

Publimetro. Yarrabubba: Científicos descubren el cráter más antiguo de la tierra. (2020) Disponible en: https://www.publimetro.cl/cl/noticias/2020/01/23/yarrabubba-cientificos-descubren-crater-mas-antiguo-la-tierra.html [con acceso el 4/2/2020]

N+1. Yarrabubba: el cráter más antiguo de la Tierra tiene 2 mil millones de años de antigüedad. (2020) Disponible en: https://nmas1.org/news/2020/01/25/crater-yarrabubba [con acceso el 4/2/2020]


Wikipedia. Yarrabubba crater. (2020). Disponible en: https://en.wikipedia.org/wiki/Yarrabubba_crater [con acceso el 4/2/2020]