martes, 4 de febrero de 2020

YARRABUBBA, UN CRÁTER DE LO MÁS PRIMITIVO QUE… ¿DIO FIN A LA EDAD DE HIELO?


Un artículo (Timmons M. Erickson et al. 2020de la revista Nature Communications da a conocer que recientemente, científicos de la NASA han hallado un cráter de 70 km de diámetro (originalmente) en Australia Occidental
Mapa del cráter / The conversation

Ubicación del cráter en 
Australia occidental / Wikipedia
Fue considerado como uno de los cráteres más antiguos hasta la fecha; aunque, en un primer momento no se conocía con exactitud a cuando se remontaba, porque su estructura quedó muy erosionada. Sin embargo, Erickson y su equipo de investigadores de la Universidad de Curtin en Australia, lo consiguieron datar buscando rocas que mostraran signos de estar sometidas al impacto y al calor de un meteorito. En particular, recolectaron muestras de rocas que contienen dos minerales: circón y monazita. Los minerales son cristales que contienen uranio y plomo, cuya proporción se puede medir para determinar la edad de la roca. Para ello, utilizaron un método de datación muy preciso que emplea la geocronología U-Pb llevada a cabo in situ y dirigida por una espectrometría de masas de iones secundarios (en pocas palabras: una microsonda iónica de alta resolución y sensibilidad). A través de un proceso de recristalización de los minerales, los científicos midieron el uranio y el plomo en esos cristales para calcular su edad; se pueden encontrar más detalles de su estudio en Nature Communications.

Una imagen de un fragmento de circón 
que muestra una textura 
de recristalización / Nasa
De esta forma, se ha podido conocer que su origen se remonta hace 2.229 billones de años y, por tanto, es considerado el cráter más arcaico hallado hasta la fecha. ''Es 200 millones de años más viejo que el cráter más antiguo conocido anteriormente, que era el de Vredefort Dome de más de 200 kilómetros en Sudáfrica'', explicaron desde la NASA.

El hecho antes mencionado, da que pensar si otros cráteres no encontrados, de los que tenemos indicios gracias a restos encontrados del impacto, pudieron ser anteriores y si podremos dar con ellos en algún momento. El planeta Tierra es un punto de continuo cambio, de modo que hechos pasados han podido quedar enterrados. “Yarrabubba tiene la mitad de la edad de la Tierra y nos deja la pregunta de si todos los cráteres más antiguos se han erosionado o están por ahí esperando a ser descubiertos”, afirma Aaron Cavosie, investigador de la Universidad Curtin.

El hallazgo y la datación de nuevos cráteres aporta indicios sobre la historia del planeta Tierra, así como de su influencia en la evolución de los seres vivos. "Este tipo de descubrimientos reescriben las páginas de los libros de historia y nos informan sobre la evolución temprana de la Tierra", dijo Cavosie a ScienceAlert . “Los científicos se preguntan cómo los impactos de meteoritos podrían relacionarse con la formación de los continentes. También nos gustaría saber cuándo la frecuencia de los impactos de meteoritos disminuyó hasta el punto en que la vida podría emerger y prosperar”, dijo Erickson. "Todas estas son grandes preguntas en el campo de la ciencia".

Cráter de Yarrabubba / El Intransigente América News

En el momento en el que impactó el meteorito que provocó la aparición de Yarrabubba, la vida contaba con mil años de existencia; pero en ese entonces, empezaron a desarrollarse unos organismos fotosintéticos que empleaban la energía proporcionada por el Sol para reproducirse. La cantidad de oxigeno atmosférico aumentó, permitiendo la aparición posterior de nuevos organismos. Se sabe que la llegada de meteoritos provocó cambios significativos en la atmósfera terrestre y en la evolución de los seres vivos.  

La fecha en la que apareció Yarrabubba coincidió con un periodo de glaciación que azotó el planeta, llamado “Tierra bola de nieve”. “Existen pruebas geológicas, que son distintas al estudio, basadas en la presencia de depósitos, de la existencia de glaciares en la Tierra hace entre 2.400 y 2.200 billones de años. Y el depósito más joven, hallado en Sudáfrica, coincide con la edad del impacto de Yarrabubba”, explicó Timmons Erickson del centro Johnson de la NASA, autor principal del artículo. 

Tierra bola de nieve / Tiempo
Aunque no haya ninguna prueba que evidencie la existencia de un glacial en la zona del impacto, “es interesante señalar que en ese lugar hay una ausencia de depósitos de hielo en la memoria de los minerales durante unos 400 millones de años después del impacto”, subrayó Christopher Kirkland, otro de los autores.

Mapa de la estructura de impacto de Yarrabubba y la localización en las que se muestra / Nature
Científicos de la NASA llevaron a cabo modelos digitales con los que pretendían explicar que pudo llegar a pasar; desarrollaron una hipótesis que consistía en que un meteorito hubiera caído en una zona helada, atravesando una capa de hielo de 5 kilómetros, y que hubiera proyectado a la atmósfera una cantidad enorme de vapor de agua. “Si el clima estaba en un estado de bola de nieve, un impacto del tamaño de Yarrabubba pudo no ser suficiente para inclinarlo hacia un clima más cálido. Sin embargo, si estaba en una etapa de transición de frío a cálido, Yarrabubba pudo haber acelerado esa transición. La cuestión que se debe probar ahora es cuánto tiempo puede permanecer en una atmósfera fría el vapor de agua y si ese tiempo es suficiente para calentar el clima”, explica el investigador de la NASA, Erickson. 

La expulsión de ese vapor de agua, un gas de efecto invernadero, habría generado un calentamiento del planeta acabando, así, con la glaciación. Sin embargo, esta situación no es la normal, ya que los impactos de meteoritos están, más bien, asociados a procesos de enfriamiento; como es el caso de el meteorito que cayó en Yucatán y dio por finalizado el reinado de los dinosaurios. “Nuestras simulaciones son únicas en un periodo de glaciación”, destacó Timmons Erickson, admitiendo que esto es solo una “hipótesis”. “Esperamos que esta incite a otros investigadores a estudiar las consecuencias climáticas de un impacto” durante ese periodo glacial. 

Como conclusión final, puedo decir que me ha resultado muy interesante comentar este hallazgo, ya que he aprendido mucho sobre toda la información que puede ofrecernos el descubrimiento y datación de cráteres en el planeta Tierra. Si que es cierto que aún quedan por resolver muchas incógnitas de épocas pasadas, pero poco a poco vamos conociendo más sobre esas épocas que siguen siendo desconocidas para nosotros, gracias a ciertos elementos que el planeta deja al descubierto.


Espero que os haya resultado entretenida esta entrada en el blog. Nos vemos en la próxima. 😊

Artículo original:
Timmons M. Erickson, Christopher L. Kirkland, Nicholas E. Timms, Aaron J. Cavosie & Thomas M. Davison. (2020). Precise radiometricage establishes Yarrabubba, Western Australia, as Earth’s oldest recognisedmeteorite impact structure. Nature Communications. 11: 300

Otros artículos:

Nicholas E. Timms, Timmons M. Erickson, Mark A. Pearce, Aaron J. Cavosie, Martin Schmieder, Eric Tohver, Steven M. Reddy, Michael R. Zanetti, Alexander A. Nemchin, Axel Wittmann. (2016). A pressure-temperature phase diagram for zircon at extreme conditions. Science. 165: 185-202. 


Francis A. Macdonald, John A. Bunting, Sara E. Cina. (2003). Yarrabubba - a large, deeply eroded impact structure in theYilgarn Craton, Western Australia. Science. 213: 235-247.

Otras fuentes de información:

ElPais. Identifican el cráter más antiguo de la Tierra y lo relacionan con el fin de una glaciación gigantesca. (2020) Disponible en: https://elpais.com/elpais/2020/01/21/ciencia/1579607645_424015.html [con fecha de acceso el 4/2/2020]

Cosmos. Yarrabubba is Earth’s oldest known impact structure. (2020) Disponible en: https://cosmosmagazine.com/geoscience/yarrabubba-is-earth-s-oldest-known-impact-structure [con acceso el 4/2/2020]

ScienceAlert. Geologists Confirm a Staggering 2.2 Billion-Year-Old Impact Crater in Australia. (2020) Disponible en: https://www.sciencealert.com/a-crater-in-australia-is-earth-s-oldest-known-meteoroid-impact [con acceso el 4/2/2020]

Publimetro. Yarrabubba: Científicos descubren el cráter más antiguo de la tierra. (2020) Disponible en: https://www.publimetro.cl/cl/noticias/2020/01/23/yarrabubba-cientificos-descubren-crater-mas-antiguo-la-tierra.html [con acceso el 4/2/2020]

N+1. Yarrabubba: el cráter más antiguo de la Tierra tiene 2 mil millones de años de antigüedad. (2020) Disponible en: https://nmas1.org/news/2020/01/25/crater-yarrabubba [con acceso el 4/2/2020]


Wikipedia. Yarrabubba crater. (2020). Disponible en: https://en.wikipedia.org/wiki/Yarrabubba_crater [con acceso el 4/2/2020]







lunes, 3 de febrero de 2020

Yarrabubba


Bienvenidos un día más a mis entradas, en las que intento que todos aprendamos un poco más sobre los procesos geológicos que han originado nuestro planeta actual.
Hoy os quiero contar algo que es bastante interesante, veréis...

Hace 2.229 millones de años,  la Tierra estaba cubierta de hielo y parecía una densa masa gigante  de nieve. Fue en ese momento cuando un asteroide atravesó la capa de hielo, de entre 2 y 5 km de grosor, en lo que hoy conocemos como Australia.

Como consecuencia de ese choque, grandes nubes de polvo oscurecieron la atmósfera y se vaporizó entre 5 y 87 billones de kilos de agua, lo que provocó un efecto invernadero que acabó con la glaciación.
Localización del impacto

Esto fue descrito por uno grupo de investigadores liderados por Timmons M. Erickson, investigador de la NASA.

Este asteroide de más de 70 km de diámetro, llamado Yarrabubba, impactó en Australia Occidental y se considera uno de los más antiguas del planeta, aunque no ha sido hasta nuestros días ( año 2020) cuando se ha precisado su edad.

Por tanto, la composición y cantidad de distintos materiales radiactivos en las rocas que se formaron en el momento de la colisión ha convertido el cráter ocasionado, en el más antiguo conocido actualmente.

Sin embargo, esto no significa que antes no impactasen otros asteroides, porque el cráter de Kaapvaal, en Sudáfrica, es uno de los más importantes, ya que se puede ver la corteza terrestre  de hace 2.500 y 3.600 millones de años.
Según los estudios publicados en la revista NATURE


 Los investigadores se plantean si los cráteres más antiguos han desaparecido o si solo hay que prestar más atención para poder verlos.


Yarrabubba tiene la mitad de la edad de la Tierra y nos deja la pregunta de si todos los cráteres más antiguos se han erosionado o están por ahí esperando a ser descubiertos”, afirma Aaron Cavosie, investigador de la Universidad Curtin y coautor del estudio.

La búsqueda de estos cráteres es muy importante para ver cómo ha evolucionado la Tierra desde hace millones de años hasta la actualidad.
Añadir también que la Tierra ya contaba con miles de años de vida cuando ocurrió el impacto de Yarrabubba, pero era justo en ese momento cuando los organismos fotosintéticos estaban formándose ( seres que usaban la energía del sol para realizar sus funciones vitales).
Mapa del cráter Yarrabubba


Pero, a pesar de esto, cuando sale a la luz un tipo de noticia así, los científicos muestran cierta duda acerca de que cómo fue posible que un meteorito de solo (¿SOLO?)  70 km de diámetro provocase tal cambio climático.

Erickson reconoce que no conocen con exactitud “las condiciones climáticas exactas en la época del impacto de Yarrabubba, aunque hay pruebas de que entonces había glaciares”.
“Si el clima estaba en un estado de bola de nieve, un impacto del tamaño de Yarrabubba pudo no ser suficiente para inclinarlo hacia un clima más cálido. Sin embargo, si estaba en una etapa de transición de frío a cálido, Yarrabubba pudo haber acelerado esa transición. La cuestión que se debe probar ahora es cuánto tiempo puede permanecer en una atmósfera fría el vapor de agua y si ese tiempo es suficiente para calentar el clima”, explica el investigador de la NASA.

Por último decir, que esta noticia es muy reciente y que tanto la NASA como otros muchos grupos de investigadores están en proceso de saber más acerca de este hito.

Y para finalizar, decir que me parece increíble que solo una masa de roca sea capaz de provocar tantos daños y que tenga tantas consecuencias actualmente.

Y... eso es todo por el post de hoy! seguimos informando👋🏼❤️


  REFERENCIAS:
·       Erickson, T.M., Kirkland, C.L., Timms, N.E. et al. Precise radiometric age establishes Yarrabubba, Western Australia, as Earth’s oldest recognised meteorite impact structure. Nat Commun 11, 300 (2020). https://doi.org/10.1038/s41467-019-13985-7

WEBGRAFÍA:







martes, 28 de enero de 2020

¿De dónde vienen las jirafas gigantes actuales?



¿De dónde vienen las jirafas gigantes actuales?

Un grupo de científicos del Museo Nacional de Ciencias Naturales (MNCN-CSIC), junto con el Institut Català de Paleontologia Miquel Crusafont (ICP) amplióun artículo publicado por la revista PLOS ONEdonde se describía una nueva especie de jirafa Decennatherium rex (D.rex) que fue encontrada en el yacimiento del Cerro de los Batallones, en la Comunidad de Madrid.



Localización del Cerro de los Batallones.

Esta especie hallada es uno de los miembros más antiguos y primitivos de un gran linaje de jiráfidos, de dimensiones extraordinarias con cuatro osiconos (apéndices que tienen los jiráfidos en la cabeza).
 
Situación en la que fue encontrada

Previamente, hay que decir que las jirafas se constituyen en los únicos rumiantes vivos de giraffomorfosdiagnosticándose por la presencia de caninos con dos lóbulos y un tipo especial de apéndices craneales epifisariosllamados osiconos. La familia Giraffidae (a la que pertenecen las jirafas) abarca desde el último Mioceno temprano hasta nuestros días. Sin embargo, actualmente son reliquias existentes con solo dos representantes vivos, los géneros africanos Okapia y Giraffa. 
 
Filogenética entre las distintas especies de jirafas
Osicones
Los yacimientos encontrados por estos investigadores tienen más de 9 millones de años y son una especie muy desconocida hasta el momento (¿ muchos años verdad?).


A diferencia de las jirafas actuales, Decennatherium rex no tenía el largo cuello característico de las jirafas y presentaba cuatro osiconos o apéndices craneales, explica Israel M. Sánchez, investigador asociado al ICP. Un par de estos apéndices más pequeños se ubicaban encima de los ojos y el otro par -mucho más grandes y curvados-, detrás.

Todos ellos has descrito una especie modelo a partir de unos restos encontrados desde 2007;  Los fósiles recuperados, que incluyen el esqueleto completo y articulado de un ejemplar, componen una de las mejores colecciones mundiales recuperadas de esta familia, explica María Ríos, investigadora del MNCN.

La nueva especie pesaría menos de una tonelada (tamaño intermedio entre una jirafa actual y un okapi africano). Además, aseguran que hubo un aumento de tallas a lo largo del tiempo en este linaje. Por último, aseveran que por sus incisivos tenían una alimentación mixta, ya que se alimentaban de frutos, hojas, ramas
 
Incisivos
Decennatherium rex (D.rex)probablemente tenía dimorfismo sexual. Las hembras tenían cuernos, pero sus osiconas eran más pequeñas y menos desarrolladas que las de los machos. En este sentido, D. rex era similar al Giraffa existente y diferente de Okapia cuyas hembras no tienen cuernos).

Representación

Por último añadir que los yacimientos del Cerro de los Batallones están entre los más importantes del registro fósil del Mioceno Superior Continental; han proporcionado miles de fósiles que han ayudado a la reconstrucción evolutiva de muchos organismos.

Soy novata en esto del blog (perdonadme🥺), pero prometo que no os defraudaré y no será la última 💪🏻

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS:

  1.  Ríos Ibáñez, M., Morales Romero, J., M. Sánchez, I. (2017) Plos One A new giraffid (Mammalia Ruminantia, Pecora) from the late Miocene of Spain, and the evolution of the sivathere-samotherelineage.
  2.  Solounias N. Family Giraffidae. In: Prothero DR, Foss SE, editors. The Evolution of Artiodactyls. Baltimore: The Johns Hopkins University Press; 2007. pp. 257277.
  3.  Janis CM. Grades and clades in hornless ruminant evolution: the reality of the Gelocidae and the systematic position of Lophiomeryx and Bachitherium. J Vertebr Paleontol. 1987; 7(2): 200216.
  4.  Sánchez I, Cantalapiedra J, Ríos M, Quiralte V, Morales J. Systematics and Evolution of the Miocene Three-Horned Palaeomerycid Ruminants (Mammalia, Cetartiodactyla). PLOS ONE. 2015; 10(12):e0143034. pmid:26630174.
  5.  Sclater PL. On an apparently new species of zebra from the Semliki forest. Proc Zool Soc Lond. 1901; 1: 5052.
  1. Linnaeus C. Systema naturae, Vol. 1. Laurentii Salvii, Holmiae. 10th edition Stockholm; 1758. 
  2. Groves C, Grubb P. Ungulate taxonomy. Baltimore: Josh Hopkins University Press; 2011.














lunes, 20 de enero de 2020

Recordando lo mejorcito del curso 2018/2019

Esta misma semana comenzamos una nueva andadura en la asignatura de "Geología aplicada a la Biología" y pronto algun@s de sus estudiantes se embarcarán en la tarea de mostrarnos los últimos avances científicos en Paleontología y Evolución, así como la manera en la que los eventos geológicos de nuestro planeta han jugado un papel preponderante en la configuración de nuestra Biosfera.

Para que la experiencia acumulada en años anteriores pueda ayudarles en esta tarea, esta entrada muestra las aportaciones más relevantes de sus colegas de la promoción anterior. La definición de "relevante" viene dada por una aproximación práctica al problema, siendo consideradas como tales las contribuciones que dieron lugar a una evaluación de sobresaliente en este apartado optativo de la asignatura. Aquí tenemos las de las tres estudiantes agraciadas del curso pasado.


Aroa Ruiz hizo un magnífico trabajo retratándonos investigaciones en relación con diversos microorganismos de nuestros océanos y su capacidad para ofrecernos información sobre los cambios climáticos.

Elena Ramos hizo una incursión en el mundo de la Paleobotánica, acercándonos al mundo de los restos vegetales fosilizados, ya fueran macrorestos (troncos, hojas) o pólenes.

Finalmente, María del Mar Rodríguez hizo con sus entradas una reflexión sobre cómo los conocimientos paleontológicos y el estudio de las filogenias están en continua discusión debido al descubrimiento prácticamente continuo de nuevas especies que pueden cambiar las hipótesis que han prevalecido hasta el momento.

El año pasado fueron pocas las personas que se animaron a participar en este blog. Espero que en este nuevo curso sean más estudiantes quienes se comprometan con la divulgación científica. Por ello, os recomiendo que visitéis también lo mejorcito de los cursos anteriores. Algunas joyitas os están esperando.