viernes, 12 de junio de 2015

De reptil en reptil, nuestro recorrido termina aquí.

Como si de una partida al juego de la oca se tratase, hemos llegado al final del tablero. Nuestro recorrido ha finalizado, pero siempre acompañados por nuestros grandes amiguitos: las tortugas, las serpientes, los cocodrilos y nuestros más recientes protagonistas, los dinocéfalos.

Empezamos la partida…
En la primera tirada del dado tuvimos la suerte de poder viajar hasta distintos rincones de nuestro planeta (Canadá, Inglaterra, Estados Unidos y España). En ellos se descubrieron diversos fragmentos de caparazones de tortuga (figura 1) que nos llevaron a plantearnos cuál era realmente el hábitat en el que vivían y se desarrollaban.


Figura 1. Porque las tortugas también pueden ser una gochas.

Paleontología: Una ciencia viva

INTRODUCCIÓN:

Si se preguntara a cualquier ciudadano en cualquier población sobre la Paleontología, no es raro que en sus respuestas aparezcan las palabras fósil, o dinosaurio. Y si hablara de un paleontologo, la imagen que describirían no variaría mucho de una persona tendida en un yacimiento de algún lugar 
remoto del planeta con una brocha  y un buril en la mano rascando en una roca lo que parece ser un hueso mineralizado. 

A muy poca gente se le ocurriría pensar en la Paleontología como una ciencia viva. Alrededor de esta ciencia se ha desarrollado una creencia muy generalizada de que su campo de estudio es limitado e independiente del de otras disciplinas.

Igualmente, habría muy pocas personas que se imaginen a un paleontólogo leyendo artículos científicos de otras disciplinas de la ciencia con el fin de intentar explicar detalles de su propio trabajo.

La imbricación o interrelación de las distintas ramas de la ciencia entre sí, da lugar al enriquecimiento de las hipótesis y teorías que cada disciplina desarrolla al variar los puntos de enfoque de cada uno de los integrantes de los diferentes proyectos. Todo ello ante una misma situación problema.

Aquí se valorarán sintéticamente los distintos aspectos de los que se alimenta la Paleontología explicados en detalle en las entradas anteriores:



  • El Vesubio: Una puerta a las extinciones del Cretácico
  • ¿Cuentos chinos? Persiguiendo una leyenda
  • El fin del imperio de los reptiles
  • El salto de la paleontología al universo



  • Para ello, es clave el desarrollo de cada uno de los casos expuestos a lo largo de esta primavera, especialmente en aquellos en que, a priori, parece no existir relación. En ellos las distintas disciplinas han dado en unos casos respuestas concretas y precisas a preguntas paleontológicas, y en otros, pistas de calado suficiente como para establecer hipótesis de trabajo que han llevado al final a encontrar o al menos estar más cerca de las respuestas definitivas.



    DESARROLLO:


    Empezando por lo que a cualquier oído puede resultarle lógico, cabe resaltar la relación íntima entre las distintas ramas de la Geología y la Paleontología. De entre todas ellas, cada una de gran extensión y útil en su correspondiente campo de estudio, se puede destacar la utilidad de algunas por encima de otras por su interés paleontológico. Este es el caso de la Geoquímica, la cual ha proporcionado herramientas y conocimientos esenciales.

    Viñeta 1

    La extinción de los dinosaurios ha sido una de las grandes preguntas de la paleontología. Y aunque quedan numerosas cuestiones por resolver, no ha sido hasta la cooperación de la geoquímica y la Paleontología que se ha podido datar con relativa exactitud su extinción por medio del método de isótopos estables. Los motivos que se valoran como justificación a este suceso comprenden hipótesis sobre erupciones volcánicas de dimensiones cataclísmicas que podrían recibir su explicación por expertos vulcanólogos.

    Y en términos de Vulcanología, entre otras, se puede mencionar otro caso de cooperación. En principio, la determinación de la causa de la postura opistotónica encontrada en Sinosauropteryx podría resultar problemática de determinar. A rasgos prácticos, ante una posición de muerte inusual se pueden llegar a barajar diferentes hipótesis. Los investigadores mantuvieron en su momento un largo debate con respecto a este tema; en si se trataba de una posición póstuma o del resultado de un enterramiento en un flujo de derrubios (Georgi & Krause, 2010) Los conocimientos geológicos y paleontológicos, a priori, podrían establecer la hipótesis más probable, pero tendrían problemas a la hora de aceptar una de ellas por encima de la otra.

    El desarrollo de las técnicas de Medicina forense aplicadas a los restos humanos calcinados en las faldas del Vesubio han posibilitado poner fin a este dilema. De este modo, los investigadores han podido seguir la línea de investigación adecuada, y comparar dos casos análogos como son Sinosauropteryx y las víctimas del Vesubio, permitiendo nuevos avances en los conocimientos científicos que quién sabe si podría desencadenar otros por sí mismos.

    Pero es posible encontrar ejemplos hasta fuera de la ciencia. Las tradiciones orales transmitidas de generación en generación desde la antigüedad, que aún persisten en al menos cinco regiones con registros de huellas paleontológicas (Xing et al, 2011), han sido el motivo de estudio de disciplinas como la Sociología, la Arqueología o la Antropología, mucho antes de que la Paleontología supiera de su existencia.
    Viñeta 2

    La cultura Yi, en China, fue objeto del estudio de profesionales antropólogos e interesados en una de las culturas más antiguas del mundo. El conocimiento popular y la transmisión de los conocimientos sirvieron de guía a los paleontólogos, hasta descrubrir que el folklore chino había mantenido mitificados numerosos icnofósiles.

    El resultado son diferentes familias de saurópodos, en hasta dos ubicaciones distintas; en la provincia de Zhaojue y Yiefang. Huellas de lo que se cree que han sido el paso de Brontopodus y Titanosaurus, dos ejemplos de cómo numerosas especies podrían ser grandes desconocidas si esto no sucediera.

    Por último, es posible mencionar el papel de la Paleontología en la Astrobiología y la Ecología. El estudio de vida en Marte se centra en el estudio de ecosistemas análogos en la Tierra. Por medio de la Ecología se ha estudiado la posibilidad de que existieran organismos vivos en condiciones extremas como las de el planeta rojo.

    En más detalle, las hipótesis existentes se basan principalmente en el estudio ecosistemas de condiciones hipersalinas, como los existentes en el desierto de Atacama; o el de ecosistemas de condiciones ácidas, presentes en España, en Río Tinto. De la misma forma, se intenta dar explicación a cómo se preservan los restos fósiles en condiciones tan inhóspitas y desgastantes.


    CONCLUSIONES:

    Llegado este punto, no es difícil comprender la interdisciplinariedad que ronda a la Paleontología. En este post se han desarrollado las ayudas prestadas por la Geología, la Geoquímica, la Medicina forense, la Sociología, la Arqueología, la Antropología, la Astrobiología y la Ecología.

    Por encima de estas, queda una última mención. Si los conocimientos en cada rama del conocimiento fueran objetos tangibles, la Tecnología sería la mano que permitiría adquirirlos. El avance de la ciencia va ligado a los avances tecnológicos, que permiten el acceso a nuevas muestras, nuevos lugares, y en última instancia nuevos objetos de estudio.

    Así, la Paleontología es una ciencia viva. No sólo guarda conocimiento propio, sino que tiene la labor de servir de bisagra entre una inmensa variedad de disciplinas, en pos del avance de la humanidad y de sus conocimientos. Estas interrelaciones han posibilitado infinidad de descubrimientos que, de otra forma, podrían no haber sido posibles.

    Algunos lo llaman casualidad; en ciencia lo llamamos cooperación.


    REFERENCIAS:

    • Brusatte, S. L.; Butler, R. J.; Barrett, P. M.; Carrano, M. T.; Evans, D. C.; Lloyd, G. T.; Mannion, P. D.; Norell, M. A.; Peppe, D. J.; Upchurch, P. & Williamson, T. E. (2015). The extinction of the dinosaurs. Biological Reviews 90(2), 628-642.
    • Fernández Remolar, D.C. & Knoll, A.H. 2011. En la Tierra como en el Cielo: el Río Tinto como análogo terrestre de Marte. 84 págs. Fundamental, 17, Fundación Conjunto Paleontológico de Teruel-Dinópolis. Teruel.
    • Georgi, J.A; Krause, D.W. (2010) Postcranial axial skeleton of Simosuchus clarki (Crocodyliformes: Notosuchia) from the Late Cretaceous of Madagascar. Journal of Vertebrate Paleontology 30(1):99-121.
    • Lingham-Soliar T (2015) Three stages of post mortem opisthotonus uniquely captured in the dinosaur Sinosauropteryx. Journal of Ornithology 156(1):257-262.
    • Xing, L. D., Mayor, A., Chen, Y., Harris, J. D., y Burns, M. E. 2011a. The folklore of dinosaur trackways in China: Impact on paleontology. Ichnos, 18(4):213–220.
    • Xing, L. D.; Lockley, MG; Yang, G; Mayor, A; Klein, H; Persons, WS; Chen, Y; Peng, GZ; Ye, Y; Ebi, JF 2015 Tracking a Legend: An Early Cretaceous Sauropod Trackway from Zhaojue County, Sichuan Province, Southwestern China, Ichnos, 22(1):22-28.

    The End: Un pequeño paseo entre Homínidos.



    Por si no estabais ya hasta las narices de imágenes chorras sobre evolución. ¡Uno más!

    Introducción


    Hola y bienvenidos a mi última entrada en este blog. Como podréis comprobar esta será un poco diferente a las demás, ya que se trataré de aunar en una lo aprendido a lo largo de la realización de todas las entradas.

    Como supongo que sabrán nuestros queridos lectores (¿nos leerá alguien aparte de Manuel...?) este blog forma parte de un gran trabajo conjunto para profundizar un poco más en el mundo de la Paleontología y, en mi caso, sobre la evolución de primates, pero sobre todo sobre homínidos.

    En mi primera entrada Purgatorius: La difícil búsqueda del ancestro de los Primates digamos que empecé por el principio...literalmente. Pero además, el principio principio. Siempre hablamos sobre "los primeros hombres" pero, ¿quién se acuerda de los primeros primates? Pocos... pero eso no puede ser, por que al fin y al cabo, son nuestros parientes más cercanos también, y yo no me pude resistir a hablar en mi primera entrada sobre Purgatorius y porque los investigadores creen que deberíamos considerarlo el comienzo del grupo de los primates. En la segunda, ¿Es o no es Homo? Esa es la cuestión... planteamos el mismo problema pero nada más y nada menos que 62 millones de años después, pasando del final del Cretácico a finales del Cenozoico. La cuestión es que ahora en vez de hablar de pertenencia  o no a un orden, lo hacíamos a escala de género, para saber si una mandíbula datada en hace 3 Ma se podría considerar o no parte del género Homo.

    Las últimas dos entradas entran en una temática un poco distinta, ya que nos sumergimos de lleno en el complicado mundo de la paleoecología. En mi tercera entrada, Una síntesis sobre Evolución Humana: Teorías y Conceptos, me basé en un artículo que, a su vez, se basaba en muchos otros, para hacer una síntesis sobre las distintas teorías evolutivas que se han propuesto para la evolución de los homínidos a lo largo de su historia, siempre desde un punto de vista ambiental. A su vez, también dimos un breve (bueno vale, no muy breve) repaso a nuestro árbol genealógico. Por último, en la cuarta entrada hablé de como el ambiente que había en África hace 3.5 Ma y sus numerosas fluctuaciones pudo haber tenido repercusión en el camino de nuestros antepasados hasta lo que somos hoy en día, a la vez que lo comparaba con otras especies de animales. 



    ¿Por qué evolución humana?


    Supongo que la respuesta es siempre. Pues porque me gusta. La verdad es un tema que siempre me ha interesado (he aquí una friki de los documentales de la 2) y no os podría decir una razón en concreto. 

    La verdad es que mi interés reside en el proceso de evolución en sí, ya que siempre me ha impresionado el pensar que a partir de unas diminutas células se haya llegado a formar una biodiversidad tal como la que tenemos (y toda la que ya no tenemos pero que gracias a los fósiles hoy podemos conocer). Todos los procesos, las diversificaciones, y sobre todo, las razones y cómo el clima y la geología ha afectado a los seres vivos a lo largo de la historia de la Tierra.
    Y este es el precioso resultado de la evolución.

    Si supierais lo que se cuece en ese yacimiento...Según lo que
    nos contaron no se como los huesos salen de una pieza. ¡Que
    feliz es la vida del paleontólogo!
    Por otro lado, y ya respecto a los homínidos, supongo que mucho tendrá que ver una visita que hice a Atapuerca hace dos años. La verdad sea dicha es que la visita al yacimiento es genial, y ya no os digo los guías (que muchos son arqueólogos, pero también hay muchísimos geólogos y biólogos) consiguen que la idea de pasarse la vida mirando cuatro cráneos rotos merezca la pena, y mucho. Me lo pasé genial, así que aprovecho a mandar un saludo al chaval que fué el guía de mi grupo y me tuvo que aguantar haciendo miles de preguntas y queriendo jugar con los arcos prehistóricos para lo niños. ¡Lo siento y gracias, majo! Pero ya en serio, si podéis os recomiendo que si vais a Burgos os paséis por allí, ya que la labor divulgativa que hacen merece su reconocimiento.

    Pero...¿esto sirve para algo?


    Yo diría que sí. Este semestre nos hemos enfrentado a la Paleontología, una asignatura con un temario extensísivo en el que lo único que hemos visto de evolución humana han sido tres tristes diapositivas dentro del tema de Sinápsidos, porque anda que no tienen los Sinápsidos para hablar...Y ese es el problema, que no podemos profundizar en algo en tan poco tiempo, así que de esta forma al menos cada uno profundiza en algo que le interese.

    Yo creo que todos sabemos que como investigadores
    no nos vamos a hacer famosos, pero la satisfacción
    personal no se la van a quitar a nadie.
    A lo largo de estas cuatro entradas he aprendido más de evolución humana que de cualquier otro tema de la asignatura. Y no solo sobre ella, sino que también he podido conocer un buen grupo de nombres de científicos que, dando su vida por la ciencia, poco reconocimiento tienen: vimos el "bicho" descubierto por Van Valen en la primera entrada, pero también sabemos que Van Valen tiene pique con Vrba por que sus teorías evolutivas chocan (la eterna lucha entre la Reina Roja y el Bufón de la Corte). Vrba ha encabezado tantos estudios sobre evolución y paleoecología que prácticamente todos los estudios la tienen en cuenta, y no iban a ser menos Trauth, Maslin, Macho y el resto de científicos (que si tuviera que poner todos los nombres me podría morir, lo siento chicos) de mis entradas. También es un nombre recurrente el del paleoantropólogo T. D. White, que descubrió A. ramidus y ha escrito numerosos artículos y libros sobre homínidos; y Leakey, cuya aportación en el estudio de los primates ha sido importantísima. 

    Y ya en cuanto a lo hablado aquí, ¿qué podemos decir?

    • Con las dos primeras entradas aprendimos lo importante que es una buena descripción morfológica a la hora de clasificar las especies, y lo difícil que es llegar a veces a las conclusiones. En ambas investigaciones los restos eran mínimos (unos huesos del tarso en el caso de Purgatorius y media mandíbula en el caso del posible Homo), pero aun así, los científicos se las arreglaron para inferir un montón de información importantísima: en el primer caso se consiguió saber que Purgatorius tuvo una vida arbórea, lo que le relaciona directamente con los primates; y en el segundo consiguió colocar al individuo como el paso intermedio entre Australopithecus y Homo.
    • Con las dos últimas aprendimos mucho más sobre el clima y sus efectos sobre la evolución. El este de áfrica en la época de los Australopithecus y los primeros Homo se caracterizaba por tener un clima que fluctuaba tanto y en tan poco tiempo que sus efectos sobre las faunas fueron importantísimos. Aquí se juntan dos factores: una dinámica global cambiante y una tectónica que permitía la creación y posterior desaparición de numerosos lagos, y la consiguiente alternancia de ciclos periódicos de humedad-sequía. Este ambiente se convirtió en el campo de cultivo perfecto para la especiación de especies, entre las que se encuentran nuestros antepasados, que tuvieron que adaptarse hacia métodos mucho más generalistas en aras de la supervivencia. 
    Y un último esquema evolutivo, para no perder las buenas costumbres.

    El Asombroso mundo de la Paleontología.


    Que menos que despedirme hablando un poco sobre la Paleontología en general. No voy a entrar en temas filosóficos, y aún menos teóricos (demasiada teoría tenemos ya metida en la cabeza), sino más bien personales. Y es que la Paleontología ha conseguido que me asombre al darme cuenta del trabajo que hay detrás de la típica imagen del Paleontólogo con su gorrito excavando en el barro. Yo era de las que jugaba a buscar fósiles y momias cuando era pequeña y cuando me metí a Geología ya sabía que la Paleontología iba a gustarme, pero no me imaginaba hasta que punto el gusto iba a convertirse en asombro.

    Yo sinceramente jamás me habría imaginado la cantidad de información que son capaces de sacar los investigadores de las cosas más pequeñas e insignificantes a primera vista. En mis entradas he visto lo que se puede hacer a partir de un hueso enano, de una muela, del porcentaje de un determinado isótopo u otro, o del análisis de unos granos de polen. Pero es que en las entradas de mis compañeros hemos visto como a partir de foraminíferos, conchas, análisis bioquímicos, huevos, cenizas volcánicas e incluso caquitas fosilizadas se ha podido ir reconstruyendo la imagen del pasado de nuestra Tierra. 

    Y por último, me despido con una última foto, esta muy especial. He empezado casi todas las entradas con la típica imagen de la evolución del hombre, todo ello para llegar a este momento álgido en el que yo y mis compañeros le rendimos un pequeño homenaje a Darwin y esa teoría que nos ha permitido llegar a lo que sabemos ahora. Si chicos, esta es la verdadera razón de todo esto: 

    Porque el hacer el canelo en medio del Museo Natural de Ciencias Naturales de Londres no tiene precio.

    Y al igual que un pequeño anfibio (yo) que llega al sumun de la evolución (Pablo Forjanes, por supuesto) pasando por todos sus pasos intermedios (Rayco, Tomás, Raquel -alias la acoplada-, Cynthia, Raúl y Dani) todo tiene un fin. Así que aquí me despido, dando ánimos para los que nos tomen el relevo el año que viene, porque será un trabajo duro pero que al final merecerá la pena. 

    ¡Hasta siempre!

    Bibliografía



    Evolución convergente y paralela

    Evolución convergente y paralela


    Ya van cuatro entradas publicadas en este blog, todas sobre filos o clases diferentes. He hablado de moluscos en general, de bivalvos en particular, de cordados (tetrápodos) y lofoforados (braquiópodos). Unos escleritos, un braquidio en forma de doble espiral, la falta de dedos de algunos tetrápodos o las diferencias en la diversidad de algunos grupos en dos costas distintas parecen temas bastante irreconciliables entre si. Sin embargo, todas las entradas tienen algo en común: su temática gira en torno a los patrones de convergencia o paralelismo en la evolución, tanto de las morfologías como de la diversidad.

     Convergencia (Fuente: Hire Me)

    Tiburones, los grandes supervivientes.


    Tiburones. Este ha sido el tema principal sobre el cual han ido tratando cada una de las entradas que he ido subiendo durante estos meses. En entradas como: 

    Distribución del Carcharodon megalodon en la formación Gatún (Panamá) ,

     ¿Es realmente el C. megalodon el antepasado del gran tiburón blanco? , 

    Se encuentra ''fósil viviente'' de un antiguo tiburón prehistórico de 80 millones de años. y 


    • ¿Por qué tiburones?

    Los tiburones, los grandes depredadores de los océanos desde hace más de 450 millones de años, existiendo ya desde antes de que los vertebrados terrestres poblaran la tierra e incluso antes de que muchas plantas se desarrollaran en los continentes, sobreviviendo incluso a la gran extinción del Paleozoico que acabo con los dinosaurios. Por esto y mucho más creo que se merecen un momento de atención en este blog.
    • Descripción:

    Los selacimorfos, conocidos más comúnmente como tiburones, miembros de la clase Chondrichthyes, son un superorden de peces cartilaginosos. Depredadores de los océanos manteniendo el orden ecológico de los océanos. Apareciendo ya en el Devónico hace más de 400 millones de años. Con morfologías muy diferentes de las que conocemos en los tiburones actuales. Existen 368 especies de tiburones reconocidas actualmente vivas, distribuidas en 8 órdenes; aparte, 7 órdenes extintos. 
    Algunas de las especies de tiburones.
    No sería hasta hace 100 millones de años cuando comenzarían a evolucionar hacia lo que conocemos como tiburones modernos.
    • Morfología:

    A los tiburones siempre se les ha caracterizado por sus grandes y afilados dientes, característicos por tener varias filas de dientes, pudiendo tener hasta 5 filas. ¿Por qué tantos dientes? No tienen las 5 filas a la vez, los tiburones a lo largo de su vida pueden perder hasta 3000 dientes y es por ello que cuando pierden un diente o se les rompe se les remplaza por otro.

    Respiran a través de una serie de cinco a siete membranas situadas a ambos lados de sus cuerpos, (hendiduras branquiales)

    La piel de los tiburones está formada por una especie de escamas conocidas como dentículos dérmicos esta piel está compuesta por millones de diminutas escamas que tienen forma de dientes y que actúan como un esqueleto externo, además facilitan su movimiento y así evitan la fricción con el agua.
    Morfología del tiburón
    Los tiburones, al igual que otros peces han desarrollado un órgano sensorial llamada  línea lateral a cada costado de su cuerpo que le permite detectar cambios de presión y movimientos en el agua, sensibles también a campos eléctricos. Este órgano ayuda a los peces a evitar colisiones, a orientarse en relación a las corrientes de agua, y localizar la presa, que si está sangrando, la puede localizar a varios km de distancia.


    • Dieta:

    La principal dieta de los tiburones se basa en  peces, crustáceos, moluscos, mamíferos marinos y otras especies de tiburones. Muchas personas creen que estos animales se alimentan de humanos, cosa que no es realmente cierta, la mayoría de los ataques a personas que realizan estos organismos se deben principalmente a que nos confunden con otras presas como focas o leones marinos. Pero aunque no fuese así, de qué nos quejamos si somos las personas las que estamos en su territorio, al fin y al cabo se tendrán que alimentar…
    Pero no todos los tiburones que se conocen son carnívoros, un buen ejemplo de ello es el Tiburon ballena (Rhincodontypus) el pez existente más grande del mundo de hasta 12 m de longitud y que se alimenta principalmente de fitoplancton, necton, macro algas, y krill.
    • Hábitat:

    Los tiburones se han adaptado a una amplia gama de hábitats acuáticos a diferentes temperaturas. Y aunque algunas especies habitan en regiones poco profundas y costeras, otros viven en aguas profundas, en el fondo del océano y en el mar abierto. Algunas especies, como el tiburón toro, pueden nadar en agua salada, dulce y aguas salobres.
    Son especies cosmopolitas pero normalmente viven en aguas templadas.
    • Evolución de los tiburones:

    Estos animales ya vivían antes que los dinosaurios  hace 450 millones de años y a día de hoy todavía los podemos ver con nuestros ojos. Han sufrido grandes cambios en su evolución y ya se han extinguido gran cantidad de ellos. Existen registros de fósiles que indican que al menos la mitad de dichas especies se han extinguido. 
    Los tiburones primitivos eran bastante diferentes de como los conocemos, la principal característica es que tendrían un tamaño bastante más pequeño del que tienen actualmente.  No tenían un cerebro tan grande como los de hoy, con hocicos más redondeados. Su capacidad para oler fue uno de los aspectos en los que más evolucionó. Sus dientes no eran tan afilados como lo son ahora.
    • Gran diversidad:

    Como ya se ha dicho anteriormente existen unas 368 especies vivas más todas aquellas que ya se han extinguido, con una gran diversidad de formas y tipos y tamaños.

    Algunos con morfologías tan características como el tiburón martillo y otros con dentaduras tan raras como el ya extinto tiburón helicoprión 
    Helicoprión: con la mandíbula inferior enrollada
    Algunos pueden ir desde los 120 cm de longitud como el tiburón Bambú, mientras que otros como el Carcharodon megalodon del cual se habló en la primera y segunda entrada que gracias a los fósiles y a los dientes encontrados pudimos saber que este fue el tiburón más grande que jamás ha existido pudiendo alcanzar tamaños de 18 m. 

    Este gran tiburón se extinguió relativamente hace poco, unos 2,6 millones de años, aunque todavía algunas personas piensan que puede existir como ocurrió con otro tiburón que se creía extinto: Chlamydoselachus anguineus conocido como tiburón anguila, tratado en la tercera entrada, y que vivió hace 80 millones de años y que hace unos meses lo encontraron por las costas de Japón cerca de la orilla.

    Así que quien nos dice que de aquí a unos años no encontremos al gran megalodon nadando tranquilamente por los océanos... ya que se calcula que conocemos tan solo el 15% de las especies que viven en el mar, conociendo mucho mejor el espacio exterior que nuestro propio océano.

    • REFERENCIAS:
    La principal fuente de información la he sacado de: http://www.tiburonpedia.com/

    Conservados y atrapados: Resumiendo


    En mis entradas anteriores, he escrito sobre diferentes ambientes de conservación de fósiles y otros restos orgánicos, y algunas de sus aplicaciones en estudios de paleontología y otras disciplinas.

    En mi primera entrada, titulada “De los hidrocarburos y los fósiles en América”, he tratado el tema de los huesos de animales atrapados en pozos de asfalto o brea. América es el continente que posee los yacimientos de asfalto más destacados del mundo. En el asfalto se han encontrado centenares de huesos de animales que fallecieron tras ser atrapados por la viscosidad del asfalto durante decenas de miles de años. Lo elegí porque son yacimientos fosilíferos menos conocidos y estudiados que la mayoría, y por el excelente estado de conservación de los restos. Gracias a la brea, se ha avanzado mucho en el estudio de la vida pasada en América. Eso sin contar los fósiles que aún quedan sin rescatar de las masas bituminosas.



    Figuraa 1.1: Un ejemplo de pozo de asfalto. En la Figura 1.2 se puede ver un ejemplo de la buena conservación de los huesos hallables en estos yacimientos.

    Luego elegí el ámbar para hacer mi segunda entrada, a la que titulé “La historia conservada en resina”. Todos ya conocemos a la resina fósil y los “regalos” que puede incluir: pequeños animales encerrados en la resina (generalmente artrópodos) cuyas morfologías apenas se han alterado gracias a la conservación, lo que permite a los paleontólogos reconstruir su aspecto, como Mediumiuga sinespinis, el primer coleóptero atrapado en ámbar descrito en España; o incluso su etología, como destaqué con Wathondara kotejai y el cuidado de sus ninfas. 


    Figuras 2.1 y 2.2: Wathondara kotejai y Mediumiuga sinespinis (en blanco y negro), respectivamente.

    Obviamente tampoco podemos olvidar que fue un artrópodo atrapado en ámbar lo que permitió la creación del Parque Jurásico de la película de culto homónima.

    Figura 2.3: El susodicho mosquito que tenía sangre de dinosaurio misteriosamente bien conservada durante todo el Cenozoico.

    Mi tercera entrada (Permafrost y frío: más importantes de lo que solemos pensar) trató de la conservación de restos orgánicos y fósiles en ambientes fríos, haciendo hincapié en el permafrost y su importancia; pues el frío ralentiza la descomposición. Destaqué la conservación excepcional en el permafrost siberiano de ejemplares de Mammuthus primigenius, lo que ha permitido poder estudiar in situ a un individuo de una especie extinta casi tal y como falleció.

    Figura 3.1: Tundra ártica.

    Obviamente no podía olvidar hacer alguna mención a la micropaleontología, pues proporciona una importantísima información sobre el estado de los ecosistemas acuáticos y pantanosos, pues si cambia, aparecerán y se desarrollarán nuevas especies de foraminíferos, radiolarios, diatomeas… etc. Una gran mayoría de los microfósiles son de taxones que cuentan con representantes en la actualidad, lo que permite reconstruir la evolución pasada y futura de las condiciones de temperatura, acidez, profundidad, etc.



     Figura 3.2: Diatomeas. Fuente: www.nextnature.net




    Breve conclusión


    Escribir y participar en este blog me ha permitido conocer más en profundidad esta gran ciencia, e indagar sobre especies que nunca habría conocido de otro modo. Otro objetivo era dar a conocer la paleontología y su constante renovación, a medida que se descubren nuevas especies cada año. El tiempo que dura mi relación con esta ciencia es casi tanto tiempo como el que llevo de vida. Gracias a varios documentales divulgativos que he conocido a través de los años (Caminando entre dinosaurios, Caminando con monstruos, Una máquina viva, El misterio del clima, Historias de otros mundos, el destino de la Tierra, Futuro Salvaje, etc.) y a las asignaturas de ciencias, mi interés por las ciencias de la Tierra (paleontología incluida) se despertó y arraigó con una profundidad tal que nunca me abandonará. Otra contribución que todos hacemos a la paleontología sin excepción es, como seres vivos que somos (Homo sapiens), formar parte del inmenso árbol filogenético (aún por terminar) que agrupa a toda la vida presente, pasada y futura, pues quién sabe si dentro de millones de años nuestros restos se habrán fosilizado y seremos estudiados por paleontólogos del futuro de otras civilizaciones que aún no han surgido.

    Figura 4: Los entretenimientos de hoy pueden ser tema de teorías e hipótesis entre los paleontólogos de los próximos eones...


    Referencias

    Entrada 1

    Steadman, D.W., et al., The diversity and biogeography of late Pleistocene birds from the lowland Neotropics, Quaternary Research (2015)

    Entrada 2

    Wang, B., Tappler, T., et al., Brood care in a 100-million-year-old scale insect. eLife http://elifesciences.org/lookup/doi/10.7554/eLife.05447.001 (2015)

    Peris, D.; Ruzzier, E., A new tribe, new genus, and new species of Mordellidae (Coleoptera: Tenebrionoidea) from the Early Cretaceous amber of Spain. Cretaceous Research (2013)

    Entrada 3

    Miller, W. et al., Sequencing the nuclear genome of the extinct woolly mammoth. Nature (2008), http://www.nature.com/nature/journal/v456/n7220/full/nature07446.html
    C. Recasens, et al., Diatoms as indicators of hydrological and climatic changes in Laguna Potrok Aike (Patagonia) since the Late Pleistocene. Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology (2015)
    G.T. Swindles et al., Evaluating the use of testate amoebae for palaeohydrological reconstruction in permafrost peatlands. Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology (2015), http://dx.doi.org/10.1016/j.palaeo.2015.02.004.



    Ambiente del Pleistoceno

    Introducción

    En las entradas anteriores se pudieron ver estudios hechos sobre el Pleistoceno. Primero se vio como era la dentición de algunos carnívoros, ene el siguiente se expuso como, mediante la datación isotópica, de fósiles de herbívoros ayudó a saber el tipo de vegetación en la que vivía cada herbívoro, y por lo tanto la existente en el Pleistoceno Temprano. Y en el último se explicó cómo la presencia del ser humano también cambió la fauna de algunas zonas ejemplificándolo en la extinción de un ave en las Islas Canarias. En esta nueva entrada se va a explicar a grandes rasgos la fauna y la vegetación  Pleistoceno.

    Las publicaciones que se nombran anteriormente son las siguientes en ordenLa cueva de Yanliang, la cuna de los Carnívoros del Pleistoceno, La datación de restos de herbívoros, clave para saber su hábitat y paleodieta. y La extinción de una especie de ave pardela en las canarias a finales de Pleistoceno, ¿Culpa de los humanos?

    Discusión

    Los carnívoros que se han visto son sobretodo felinos, como Megantereon microta sp.nov., los dientes de éstos tienen desarrollados los caninos y casi sin desarrollar los molares. También se observó la dentición de un omnívoro, el Ursus thibetanus, en el  cual se pudo observar el gran desarrollo de las muelas y los caninos, pero éstos últimos menos desarrollados que los de los carnívoros. También se pudo observar como variaba de una especie de Megantereon a otra la dentición en tamaño, proporciones y morflogía.




    Los herbívoros que se pudieron observar fueron mamuts, un perezoso terrestre, un carpincho y algún equino. Se pudieron dividir en 2 tipos según su dieta ,que se averiguó por medio de un método isotópico, unos eran pacedores y otros con dieta mixta, es decir, si viven en una zona más abierta o cerrada respectivamente. Los organismos pacedores son los equinos, los mamuts y los perezosos; y los organimos con dieta mixta son los carpinchos. El método utilizado para ello fue la prueba de Tukey-Kramer  en un análisis estadístico mediante los valores δ13C y δ18O (Víctor A. Pérez-Crespoi et al  2015). 


    Reproducción de los hechos
    Y por último se pudo observar como la aparición de nuestra especie pudo condicionar la extinción de muchas especies, y se ha puesto como ejemplo a Puffinus holeae en las islas canarias, que fue debido a que la aparición del ser humano en su ambiente fue acompañada con la aparición de las ratas y ratones, que fueron las especies que hicieron "la vida imposible" a estas aves extintas.

    Bibliografía

    • Víctor A. Pérez-Crespoi, Joaquín Arroyo-Cabralesii, Luis M. Alva-Valdiviaiii, Pedro Morales-Puente, Edith Cienfuegos-Alvarado, Francisco J. Oteroiv y Patricia Ochoa-Castillo(2015). "La Paleodieta de Cinco Especies de Mamíferos Herbívoros Rancholabreanos de Valsequillo (Puebla, México)."Revista Chilena de Antropología 30/2, 76-82.