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domingo, 8 de marzo de 2020

FALLAS ACTIVAS



El científico Hao Kuo-Chen, con la colaboración de otros científicos nos explican en el revista nature communications los estudios realizados sobre la actividad tectónica en el estrecho de Taiwán.

En el estrecho occidental de Taiwán se observó una gran actividad tectónica que pudo haber causado los grandes y destructivos terremotos de China. Gracias a la aportación de una serie de datos sísmicos se puede localizar y hacer una representación de la falla de Binhai, describiendo la sismicidad, e indicándonos que las fallas llegan al fondo del mar y que están activas.

La falla de Binhai se encuentra en una de las primeras etapas de deslizamiento de impacto dextral, es decir, se mueve relativamente hacia la derecha.


A pesar de la gran cantidad de terremotos producidos en China, en concreto en la costa de Fujian, no se sabe mucho sobe la estructura geológica, y tampoco sobre la actividad tectónica aunque muchas personas e infraestructuras puedan correr peligro.


Esta falta de información se debe a la poca atención que se le ha dado a la estructura geológica. Durante los años 70-80 se centraron en el estrecho de Taiwán donde una gran parte de los datos de la actividad sísmica recogida en este estrecho no se dio a conocer a los científicos para que pudieran realizar un buen estudio.

Recientemente, los científicos se han centrado en el estrecho de Taiwán donde han recogido datos sísmicos que indican que hay un sistema de fallas, llamado falla de Binhai.

Esta falla rodea la costa de China desde el este de la isla de Hainan, pasando por el estrecho de Taiwán hacia la cuenca del mar de China Oriental.


La tectónica de esta zona comenzó produciéndose con una ruptura, en el comienzo del Eoceno y a finales del Oligoceno evolucionando hacia el fondo marino y dando lugar a una cuenca hacia el mar del Sur de China.

La ruptura continuó expandiéndose durante el Mioceno creándose una plataforma dando lugar a numerosos basaltos. Esto dio lugar a la cuenca que hoy en día se encuentra en el estrecho de Taiwán con numerosos sedimentos.

Se está produciendo la reactivación de fallas del Cenozoico con una sismicidad general que crea una baja actividad tectónica dando lugar a una relativa quietud tectónica, a pesar de haber fallas activas en el sur.

Para poder determinar con precisión y hacer una representación de la falla de Binhai se tomaron una serie de datos sísmicos determinando la corteza superior y su cinemática. Al observar los resultados se vio que la sismicidad predomina en la parte central del área estudiado.

El estrecho de Taiwán siempre ha mostrado una inactividad tectónica, pero con los resultados obtenidos recientemente, los científicos pudieron ver que este sistema de fallas que llega al fondo marino está activo. Aunque no se sabe el origen de los antiguos terremotos ya que no había sismómetros tan desarrollados, pero se piensa que posiblemente algunos de los grandes terremotos históricos ocurridos en China tengan que ver con esta actividad tectónica, ya que estas regiones son activas.

Como conclusión, me ha parecido muy interesante hablar sobre este tema ya que es algo que no todos conocemos. Además, es algo importante ya que debido a estas fallas activas se producen algunos de los terremotos más importantes y es importante conocer la actividad tectónica para intentar controlar los terremotos en la medida de lo posible poniendo en peligro a la menor cantidad de personas e infraestructuras.

Cita este artículo

Zhang, Y., Kuo-Chen, H., Alvarez-Marron, J. et al. Imágenes de fallas activas en el estrecho occidental de Taiwán. Sci Rep. 10, 3703 (2020). https://doi.org/10.1038/s41598-020-60666-3


Bibliografia:


domingo, 17 de febrero de 2019

Un bosque... ¿fósil?


  En esta primera entrada de mi participación en el blog, nos vamos a desplazar hasta Ocú, un pueblo en la península de Azuero, en Panamá. Allí podremos encontrar “Las maderas fósiles de Ocú” también conocidas localmente como “Chumicos” 


Maderas de Ocú en una fachada



Estas maderas han sido aprovechadas para el comercio debido a su abundancia, atractivo y vistosidad, siendo usadas como elementos decorativos en casas y jardines en su gran mayoría. Pero… ¿qué tienen de particular estas maderas? Pues nada más y nada menos que son fósiles de hace… ¡30 millones de años! (Rodríguez Reyes, O., Estrada Ruíz, E., Callejas, J., Silva, C. y Leiva, E. (2019) REEVALUANDO LOS BOSQUES FÓSILES DE OCÚ, Tecnociencia, 21:1 27-48.)
 La conservación de las maderas se debe a que están permineralizadas. Este proceso es posible gracias al agua fuertemente mineralizada, que rellena los espacios porosos que contiene la madera, como los tejidos conductores o los espacios intercelulares. El mineral después precipita en esos huecos y reflejará la anatomía original del árbol.

     
En cuanto a la identificación de estas especies vegetales ya en estudios anteriores (Stern   &   Eyde,   1965) se reporta la existencia de familias como Humiriaceae, familia de árboles perennes; Salicaceae, familia de árboles o arbustos caducifolios y  Hernandiaceae, con árboles tanto perennes como caducifolios.
Además, recientemente se han reportado nuevas familias (Jud  &  Durnham, 2017): Fabaceae, reúne árboles, arbustos y hierbas perennes; Lauraceae, árboles perennes; Sapotaceae, árboles y arbustos perennes y Moraceae, árboles o arbustos de hoja perenne o caduca.

También se quiere conocer la procedencia y la datación exacta de estos fósiles, lo que resulta complicado ya que no tienen apenas roca parental, es decir, el sustrato inalterado donde se originaron. En un estudio (Herrera et al 2014) se reportaron limolitas en canteras en los alrededores de Ocú con fragmentos de madera carbonizada e invertebrados fósiles, datadas del Eoceno por lo que se sugirió que las maderas de Ocú estaban relacionadas. Por otra parte Jud & Durnham (2017) mencionan que las maderas podrían estar relacionadas con el Oligoceno tardío a Mioceno temprano, además sus resultados sugieren que los bosques fósiles de Ocú representan un antiguo bosque tropical lluvioso, hecho que contrasta altamente ya que la zona ahora está poblada por bosques secos tropicales.

El artículo nos habla de cómo se encontró una zona de areniscas con trozos de madera fosilizada que se llevaron a estudio (Figura 3)
Figura 2
Figura 3:  A, anillos de crecimiento indistintos con   porosidad   difusa.   B,   Vasos   con   alto porcentaje  de  solitarios  y  parénquima  paratraqueal  y  aliforme.  C, punteaduras     intervasculares     alternas.     D,     radios     mayormente uniseriados   con   biseriados   ocasionales.   E,   cristales   prismáticos abundantes en células radiales procumbentes
   
Además, también se estudió uno de los troncos fosilizados más largos encontrados hasta ahora en todo Centro América (Figura 4)
Figura 4: A,  Anillos  de crecimiento   indistintos   con   porosidad   difusa.   B,   Vasos   con   alto porcentaje   de   solitarios.   C,   D,   radios   1 –3   células   de   ancho   y ocasionalmente   de   4–10   células.   D,   Acercamiento   de   radios. F, punteaduras vaso-radio con bordes reducidos, redondas a relativamente elongadas

Las  muestras  han  sido  identificadas  a nivel  de  familia,  remarcando  algunos  posibles  géneros  relacionados. Sin embargo para nombrar los géneros y especies se requerirá un segundo proyecto de comparación en museos internacionales.

El primer estudio se adjudicó a la familia Anacardiaceae, familia de plantas arbóreas y arbustivas.
Del segundo se dedujo que pertenecía a la familia Moraceae, que ya había sido descrita en estudios anteriores.

Los resultados del artículo confirman los resultados previos de Jud & Durnham (2017) y aumentan el conocimiento de la composición florística de estos bosques fósiles. Finalmente se corroboró la posición estratigráfica de las maderas para deducir que pertenecen al Oligoceno (34-24 millones de años atrás), pero las deducciones se han basado en mapeos geológicos del área poco actualizados y la escasa preservación y afloramientos de los sedimentos donde se encuentran las maderas hacen difícil estudiarlas y conocer la procedencia geológica. Por tanto habrá que esperar a que se realice un segundo estudio para conocer la datación y la especie a la que pertenecen con exactitud.


Espero que la publicación os haya parecido interesante y ¡nos vemos en la próxima!



REFERENCIAS:


  • Herrera,  F.,  S.  Manchester,  J.  Vélez-Juarbe  &  C.  Jaramillo.  2014. Phytogeographic  history  of  the  Humiriaceae  (Part  2).  International  Journal of  Plant  Sciences. DOI: 10.1086/676818
  • Jud,  N.A.  &  J.  Durnham.  2017. Fossil  woods  from  the  Cenozoic  of Panama  (Azuero  Peninsula)  reveal  an  ancient  neotropical  rainforest. IAWA Journal 38: 366-411.
  • Stern,  W.  L.  &  R.  H.  Eyde.  1963.  Fossil  Forests  of  Ocu,  Panama. Science 1214.

En caso de querer profundizar en la permineralización 
Oligoceno: 34-24 millones de años atrás

Mioceno: 23-5 millones de años atrás




lunes, 31 de agosto de 2015

La vida en el Oligoceno tardío del Lago Enspel (Westerwald, Alemania)

Hay depósitos de fósiles que son poco abundantes, pero su preservación y/o conservación es excepcional. Normalmente corresponden  a cuencas anóxidas y son muy importantes en paleobiología, debido a la integridad de sus muestras. Estos depósitos también pueden grabar una prueba directa de las interacciones entre organismos.
Enspel esta desarrollado en una diatrema ("chimenea o conducto volcánico que perfora la seria sedimentaria; generalmente es el resultado de una erupción explosiva" ). Formada por una erupción ferromagnética de traquita o basalto hace 25 Ma aproximadamente, como demuestran sus brechas post-eruptivas características de capas mas bajas. Las paredes del cráter fueron estabilizadas por la erosión y la colonización vegetal. Le siguió un periodo de sedimentación autoctono, residementación de las paredes y deposición de cenizas de erupciones cercanas. A continuación, el espacio de alojamiento fue ocupado por un flujo de lava basáltica de hace 25Ma.
La diversidad de organismos de Enspel incluye muchos organismos unicelulares, como cianobacterias y dinoflagelados, algas doradas, diatomeas, hongos, plantas verdes, helechos, coníferasy gran variedad de angiospermas, polen y esporas. Al menos 73 especies de insectos, crustáceos arácnidos, 6 especies de anfibios, tortugas caimanes, 6 especies de mamíferos y 4 de aves forman la fauna.
Y este es señoras y señores el depósito del que tanto les he hablado.

REFERENCIAS:
http://glosarios.servidor-alicante.com/geologia/diatrema

viernes, 21 de agosto de 2015

Enspel más impresionante aún. 

Introducción: 
A lo largo de los tiempos hemos ido descubriendo numerosos restos vegetales ( hojas, frutos, semilla, polen, esporas y madera) sin embargo, casi nunca, nos hemos encontrado con flores. 
Ya sea por su falta de macromoléculas, por el corto tiempo en el que están presentes en la planta o porque después de la polinización partes de estas tienden a desaparecer. 

Esto hace de Enspel un yacimiento mucho más excepcional y extraordinario de lo que hasta ahora creíamos, ya que aquí, queridos amigos, sí que hay FLORES FÓSILES.
Para descubrir los increíbles fósiles que nos tiene preparados Enspel vamos a apoyarnos en el siguiente artículo:

http://0-link.springer.com.cisne.sim.ucm.es/article/10.1007/s12549-014-0172-x/fulltext.html

Vamos a ver lo que Enspel nos regala:

  • Flores: se hallaron 10 morfotipos distintos (Img.: 1 y 2), los cuales están agrupados en tres grupos según su conservación:   
                          1._ Brotes o flores jóvenes: están presentes en gran abundancia, los cuales no se han abierto antes de la separación de la plata (Img.: 2f, 3a y b). 
                          2._ Flores con pétalos atados: solo se hallaron dos, una hexámera y otra pentámera (Img1: a y b). 
                          3._ Flor sin pétalo: este grupo reúne a casi todos los restos(Img.:2c,d,e,g,h y i, 3d y   e). El más abundante tiene pedicelo largo, receptáculo angular, estilo recto y numerosos estambre asemeja a la Fam. Rosacea, esta Fam. está presente como Rosa Lignitum (hoja) a parte de esta también se halló Dicotylophyllum sp. (también como hoja). 

PERO QUÉ ERES UNA BACTERIA O UN MELANOSOMA?


Seguimos con el yacimiento excepcional Enspel, pero ahora vamos a estudiar las bacterias!!!


INTRODUCCIÓN:
La autolitificación bacteriana ha sido un método de preservación excepcional de organismos, este tipo de fosilización es muy característico en Enspel.
En este yacimiento se observaron células cocoides (Img.3:c,d,f,h) o bacilo (Img.3:e) en los tejidos blandos de los fósiles. Este fenómeno implica la mineralización de las células en una capa que recubre al organismo, causada por la precipitación de Fe, de los sedimentos circundantes, o apatito, donde el fósforo del organismo queda atrapado por esta capa. Nos encontramos que los tejidos blandos son de color negro, se cree que esto se debe a la posterior incorporación de la materia orgánica de la flora, formando así una película carbonizada.

Para ello nos basaremos en el siguiente artículo:

http://0-link.springer.com.cisne.sim.ucm.es/article/10.1007/s12549-014-0177-5/fulltext.htm

Este yacimiento fue descrito en 1983 pero desde entonces la ciencia ha avanzado mucho y ahora las células bacterianas fósiles se clasifican de una forma distinta: como melanosomas fosilizados, esféricos y alargados, esta forma depende del tipo de melanina que contienen.
Los últimos métodos para saber si son bacterias o no, no se habían aplicado en ese entonces pero ahora vemos a ver como se utilizan diversos estudios y como de ellos resultan importantes  conclusiones.
Estos estudios se basan en buscar biomarcadores indicativos de la preservación de melanina o bacterias.
Para realizar estos estudios se  analizaron plumas de un pájaro negro (Pheucticus melanocephalus, Img.:2) y muestras de cabello rubio y negro (humano contemporáneo), los cuales actuaran como estándares de feomelanina y eumelanina modernos. También se utiliza una lámina de zinc, acetato de zinc y sulfato de zinc, para la comparación de las muestras biológicas.Estos dos últimos elementos químicos se obtienen de Sepia officinalis (Img.:1). 


Img.2: Pheucticus melanocephalus


Img.1: Sepia officinalis











sábado, 11 de abril de 2015

Vertebrados terrestres y acuáticos del Oligoceno

Una de las cosas que más me llama la atención de la paleontología no es en si estudiar los animales como tales si no la información que nos pueden ofrecer acerca del ambiente en el que viven. Es por eso por lo que he decidido realizar entradas acerca de como utilizamos, en este caso los restos de vertebrados terrestres y acuáticos, para hacer una reconstrucción del paleoclima y paleoambiente del Oligoceno. En concreto me voy a centrar en la región de Enspel al oeste de Alemania y para ello voy a basarme en el siguiente artículo:


http://0-link.springer.com.cisne.sim.ucm.es/article/10.1007/s12549-014-0183-7/fulltext.html


INTRODUCCIÓN:


Antes que nada os voy a contar un poco la historia del Oligoceno
en este periodo de tiempo se produjo una gran glaciación la cual dio como resultado una evolución faunística dando lugar al nivel MP-28, el MP es una biozonación en la cual se han dividido los mamíferos del Paleógeno esta clasificación de los fósiles se ha hecho para todas las eras siendo una clasificación de referencia para toda Europa.
Esta gran glaciación se conoce como “Grande Coupure” ,la cual marca el límite entre el Eoceno y el Oligocena. El resultado de este periodo frío fue la desaparición de taxones muy importantes (mamíferos ungulados,principalmente), pero a su vez se produjo una gran inmigración asiática (rinocerontes, rumiantes,etc), gracias al cierre del estrecho Turgai que se produjo debido a una gran bajada del nivel del mar.


Por este gran intercambio de animales es curioso el analizar la dieta (por los huesos y dientes) de los fósiles de los animales que inmigraron para así reconstruir el clima y el ambiente tanto aerobio como acuático.

jueves, 19 de marzo de 2015

Oligonomus milleri, la nueva especie que revoluciona la historia de la avifauna australiana

Fotografía 1: Torillo australiano (Pedionomus torquatus).

Preámbulo


El torillo australiano (Pedionomus torquatus) es un ave tan atípica que se le ha colocado como único miembro de su familia, Pedionomidae. A esta familia se le estima estar relacionada con las grullas y otras aves similares. Es endémica del sureste de Australia. 

Es un ave terrestre, parecida a la perdiz, de unos 17 cm de altura. Las hembras son más grandes y tienen colores más brillantes que los machos. Estos últimos, incluso, asumen la responsabilidad de la incubación y cría de los polluelos. 


Son aves realmente excelentes a la hora de camuflarse y no dudarán en esconderse ante el mínimo atisbo de una posible perturbación. No son aves voladoras, por lo que al ser intimidadas intentarán escapar corriendo. Su hábitat son llanuras con preferencia por las regiones herbáceas con arbustos diseminados (pastizales). Son aves que no requieren la presencia cercana de agua. Actualmente están en peligro de extinción.

Fotografía 2: Una de las habilidades más importantes del torillo australiano es el camuflaje.


Una vez presentado el preámbulo, debemos recalcar que esta entrada gira en torno al siguiente artículo científico:

  • De Pietri, V.L., Camens, A.B. & Worthy, T.H. 2015. A Plains-wanderer (Pedionomidae) that did not wander plains: a new species from the Oligocene of South Australia. Ibis, 157: 68-74.

Introducción


El período de aislamiento de Australia, desde su separación con la Antártida hasta su proximidad con la región Indo-Malaya (50-15 Ma; Hall, 2009 y Bijl et al., 2013), favoreció el desarrollo de su biota endémica (Boles, 2006 y Black et al., 2012). Se sabe muy poco acerca de la historia evolutiva de las aves endémicas de Australia, por ello el registro fósil es vital, pues nos permite conocer si la avifauna actual es un reflejo de la antigua con cambios de especiación dentro de las masas terrestres australianas o si tuvo un origen fuera de Australia.

El torillo australiano (Pedionomus torquatus) es la única especie dentro de la familia Pedionomidae (orden Charadriiformes). Su registro fósil es muy escaso y se limita a depósitos de cuevas del Cuaternario (Rich & McEvey, 1980 y Baird, 1991). Los parientes más cercanos de esta especie son las agachonas (Olson & Steadman, 1981, Baker et al., 2007, Mayr, 2011, Gibson & Baker, 2012 y Livezey, 2010).


En este trabajo se describe un fósil de la familia Pedionomidae de unos depósitos fluviales y lacustres del Oligoceno tardío (24-26 Ma) del centro de Australia, que supera con creces la duración conocida de este linaje en el continente, aportando nuevos conocimientos sobre la avifauna del centro de Australia (Miller, 1963, Boles & Ivison, 1999, Boles, 2001 y Worthy, 2009). Además, se discuten las implicaciones paleoambientales y biogeográficas del nuevo taxón.


Fotografía 3: Extracto de la escala de tiempo geológico. Nos permite hacernos una idea mejor del tiempo que comprende cada una de las épocas y períodos del Cenozoico.

Sistemática


El suborden Scolopaci (orden Charadriiformes) comprende 5 familias: Pedionomidae (torillo australiano), Thinocoridae (agachonas), Rostratulidae (aguateros), Jacanidae (jacanas) y Scolopacidae (correlimos) (Gibson & Baker, 2012). Los criterios para agrupar a las aves dentro de este clado se basan en las características del coracoides. Si presentan ancha y sobresaliente la parte superior del coracoides (que sirve de unión con la fúrcula) los ejemplares se clasifican en Charadriiformes. Si carecen de foramen (orificio) para el nervio supracoracoideo los ejemplares se clasifican en Scolopaci (Mayr, 2011). La característica que diferencia a la familia Pedionomidae de las demás es la ausencia de un hueco en el surco que deja el músculo supracoracoideo en el coracoides. 

El fósil (Oligonomus milleri)


Este descubrimiento representa una nueva especie dentro de la familia Pedionomidae, además de confirmar la presencia de la familia Pedionomidae desde el Oligoceno tardío (24-26 Ma) y no desde el Cuaternario como se creía hasta ahora.

El holotipo (SAMA P27976) de esta nueva especie consta de un coracoides izquierdo al que le falta el extremo esternal.

La nomenclatura de esta especie se ha basado en la alusión al Oligoceno y a Pedionomus (género ‘’Oligonomus’’) y en honor al ornitólogo americano Alden Holmes Miller (epíteto específico ‘’milleri’’) que formó parte de una expedición al sur de Australia a principios de los años 60.

Fotografía 4: Coracoides de Oligonomus milleri del Oligoceno (26-24 Ma) del sur de Australia  (izquierda) en comparación con el del actual Pedionomus torquatus (derecha).

El fósil fue encontrado en el Lago Palankarinna (fotografía 5) en 1984 por un equipo del Museo del Sur de Australia. Concretamente el fósil fue recogido en la parte oeste del Lago Palankarinna, en la Formación Etadunna. Estos depósitos han revelado fósiles muy importantes como por ejemplo los primeros parientes de los koalas, canguros, zarigüeyas, flamencos, etc.


Fotografía 5: Acantilados de la Formación Etadunna al oeste del Lago Palankarinna (sur de Australia).


Discusión


Allá por el Oligoceno tardío, los pedionómidos presentaban una morfología característica del coracoides, distinta de sus parientes más cercanos, las agachonas. Oligonomus milleri presenta una morfología más ancestral (plesiomorfía) del coracoides comparado con el de Pedionomus torquatus. La comparación de la morfología del coracoides de Pedionomus torquatus con la de sus parientes más cercanos (familias Thinocoridae, Jacanidae, Rostratulidae) sugiere que esa morfología derivada del coracoides es la culpable de su limitada capacidad para volar (Marchant & Higgins, 1993). Por lo tanto, podemos inferir que Oligonomus milleri era un organismo mejor adaptado al vuelo (morfología del coracoides ancestral) que Pedionomus torquatus (morfología del coracoides derivada).

Pedionomus torquatus actualmente habita en pastizales al este y sureste de Australia, evitando bosques y zonas arboladas (Marchant & Higgins, 1993). El registro fósil de la vegetación en el Oligoceno y Mioceno temprano al este de Australia se remonta a granos de polen, de los que se ha inferido que hubo un ambiente forestal húmedo (Tedford et al., 1977, Truswell & Harris, 1982). Esta hipótesis queda reforzada por la presencia de fósiles de mamíferos arbóreos (koalas, etc.) en la misma zona y de la misma edad. Por lo tanto, la presencia de la familia Pedionomidae es anterior a la evolución de los pastizales al este de Australia y Oligonomus milleri tenía distintas preferencias de hábitat que Pedionomus torquatus. Probablemente el evento de especiación que lleva a la evolución del actual torillo australiano haya sido provocado por la propagación de los pastizales a través de Australia durante el Neógeno.

El alcance geográfico de las agachonas de Sudamérica refuerza la hipótesis de una divergencia de Thinocoridae y Pedionomidae de su último ancestro común en Gondwana, posiblemente facilitada por la ruptura de Australia con la Antártida y Sudamérica en el Eoceno temprano (Paton et al., 2003 y Mayr, 2011). Las capacidades voladoras de Oligonomus milleri no descartan la colonización de Australia por parte de otros representantes de este linaje antes del Oligoceno tardío, pues la glaciación de la Antártida (transición Eoceno/Oligoceno) puede haber jugado un papel importante en este evento (Mayr, 2011).


El centro de la diversificación del orden Charadriiformes sigue siendo un misterio, pues las distribuciones actuales no tienen por qué coincidir con las del pasado. Los representantes de la mayoría de los linajes basales del orden Charadriiformes han sido datados en el Paleógeno y situados en el Hemisferio Norte (Mayr, 2009, De Pietri et al., 2011 y De Pietri & Scofield, 2014). Sin embargo, algunos de los primeros linajes divergentes del orden Charadriiformes, como las palomas antárticas e incluso Pedionomus torquatus y las agachonas, persisten exclusivamente en el Hemisferio Sur (Sudamérica, Australia y la Antártida). Aunque el descubrimiento de Oligonomus milleri no supone el origen exacto de la divergencia de los grupos basales del orden Charadriiformes, sí que atestigua una historia evolutiva de al menos 26 Ma de la familia Pedionomidae en Australia.

Para profundizar

  • Manual de las aves de Australia, Nueva Zelanda y la Antártida (Web).
  • El torillo australiano en su medio natural (Vídeo).
  • Los Pedionómidos (Web).

Referencias bibliográficas

- Artículos publicados en revistas científicas
  • Baker, A.J., Pereira, S.L. & Paton, T.A. 2007. Phylogenetic relationships and divergence times of Charadriiformes genera: multigene evidence for the Cretaceous origin of at least 14 clades of shorebirds. Biology Letters, 3: 205–209.
  • Bijl, P.K., Bendle, J.A., Bohaty, S.M., Pross, J., Schouten, S., Tauxe, L., Stickley, C.E., McKay, R.M., Röhl, U., Olney, M., Sluijs, A., Escutia, C., Brinkhuis, H. & Expedition 318 Scientists. 2013. Eocene cooling linked to early flow across the Tasmanian Gateway. Proc. Natl Acad. Sci. U S A, 110: 9645–9650.
  • Boles, W.E. 2001. A new emu (Dromaiinae) from the Late Oligocene Etadunna Formation. Emu,  101: 317–321.
  • Boles, W.E. & Ivison, T.J. 1999. A new genus of dwarf megapode (Galliformes: Megapodiidae) from the Late Oligocene of central Australia. Smithson. Contrib. Paleobiol., 89: 199–206.
  • De Pietri, V.L., Camens, A.B. & Worthy, T.H. 2015. A Plains-wanderer (Pedionomidae) that did not wander plains: a new species from the Oligocene of South Australia. Ibis, 157: 68-74.
  • De Pietri, V.L., Costeur, L., Güntert, M. & Mayr, G. 2011. A revision of the Lari (Aves, Charadriiformes) from the early Miocene of Saint-G erand-le-Puy (Allier, France). Journal of Vertebrate Paleontology, 31: 812–828.
  • De Pietri, V.L. & Scofield, R.P. 2014. The earliest European record of a Stone-curlew (Charadriiformes, Burhinidae) from the late Oligocene of France. Journal of Ornithology, 155: 421–426.
  • Gibson, R. & Baker, A. 2012. Multiple gene sequences resolve phylogenetic relationships in the shorebird suborder Scolopaci (Aves: Charadriiformes). Mol. Phylogenet. Evol., 64: 66–72.
  • Hall, R. 2009. Southeast Asia’s changing palaeogeography. Blumea, 54: 148–161.
  • Livezey, B.C. 2010. Phylogenetics of modern shorebirds (Charadriiformes) based on phenotypic evidence: analysis and discussion. Zool. J. Linn. Soc., 160: 567–618.
  • Mayr, G. 2011. The phylogeny of charadriiform birds (shorebirds and allies) – reassessing the conflict between morphology and molecules. Zool. J. Linn. Soc., 161: 916–934.
  • Miller, A.H. 1963. Fossil ratite birds of the late Tertiary of South Australia. Rec. South Aust. Mus., 14: 413–420.
  • Olson, S.L. & Steadman, D.W. 1981. The Relationships of the Pedionomidae (Aves, Charadriiformes). Smithson. Contrib. Zool., 337: 1–25.
  • Paton, T.A., Baker, A.J., Groth, J.G. & Barrowclough, G.F. 2003. RAG-1 sequences resolve phylogenetic relationships within charadriiform birds. Mol. Phylogenet. Evol., 29: 268–278.
  • Rich, P.V. & McEvey, A.R. 1980. A fossil Plain Wanderer (Aves: Pedionomidae) from Fire-Hole Deposits, Morwell, Southeastern Victoria, Australia. Contr. Sci. Nat. Hist. Mus. Los Angeles Co.,  330: 251–255.
  • Stirton, R.A., Tedford, R.H. & Miller, A.H. 1961. Cenozoic stratigraphy and vertebrate paleontology of the Tirari Desert, South Australia. Rec. South Aust. Mus., 14: 19–61.
  • Tedford, R.H., Archer, M., Bartholomai, A., Plane, M., Pledge, N.S., Rich, T.H.V. & Wells, R.T. 1977. The discovery of Miocene vertebrates, Lake Frome area, South Australia. BMR J. Aust. Geol. Geophys., 2: 53–57.
  • Worthy, T.H. 2009. Descriptions and phylogenetic relationships of two new genera and four new species of Oligo-Miocene waterfowl (Aves: Anatidae) from Australia. Zool. J. Linn. Soc.,  156: 411–454.
- Capítulos de libros
  • Baird, R.F. 1991. Avian fossils from the Quaternary of Australia. En: Vickers-Rich, P., Monahan, J.M., Baird, R.F. & Rich, T.H. (eds.), Vertebrate Palaeontology of Australasia, pp. 809-848. Melbourne: Monash University Publications Committee.
  • Black, K.H., Archer, M., Hand, S.J. & Godthelp, H. 2012. The rise of Australian marsupials: a synopsis of biostratigraphic, phylogenetic, palaeoecologic and palaeobiogeographic understanding. En: Talent, J.A. (ed.), Earth and Life, pp. 983–1078. Dordrecht: Springer.
  • Boles, W.E. 2006. The avian fossil record of Australia: an overview. En: Merrick, J.R., Archer, M., Hickey, G.M. & Lee, M.S.Y. (eds.), Evolution and Biogeography of Australasian Vertebrates, pp. 387-411. Sydney: Auscipub.
  • Rich, T. 1991. Monotremes, placentals and marsupials: their record in Australia and its biases. En: Vickers-Rich, P., Monahan, J.M., Baird, R.F. & Rich, T.H. (eds.), Vertebrate Palaeontology of Australasia, pp. 893–1070. Melbourne: Monash University Publications Committee.
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- Libros
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  • Mayr, G. 2009. Palaeogene Fossil Birds. Heidelberg: Springer, 262 pp.

martes, 10 de marzo de 2015

Milenarios caimanes inexplorados

INTRODUCCIÓN


Los cocodrilos, aligátores  y caimanes  son unos seres vivos impresionantes que han logrado sobrevivir millones de años (casi 80 millones de años) ya que se han adaptado y especializado perfectamente al medio. Por este motivo cuando se encuentra un nuevo caimán es de suma importancia y más teniendo en cuenta lo poco que sabemos de ellos en el Oligoceno de América del Sur.
Además los restos fósiles del orden Crocodilia del Oligoceno en la zona de San Pablo (Brasil) son escasos lo que aumenta el valor del descubrimiento.



                  Diagrama en el que se muestra la relación entre la clasificación cadística y tradicional de la clase Reptilia.




Esta entrada está basada en el artículo "Un nuevo Caiman (Crocodylia, Alligatoridae) de la Formación Tremembé (Oligoceno), Estado de Sao Paulo, Brasil, y su significado paleodimático" y trataré de transmitiros todas las ideas y conclusiones de manera clara y concisa.

     *El artículo se puede encontrar en el buscador de Google Académico.


El registro más antiguo del Terciario temprano de América del Sur es Eocaiman cavernensis SIMPSON, 1933 que pertenece al Eoceno aunque ya ha sido mencionado en rocas del Paleoceno en un afloramiento en el Estado de Río de Janeiro, Brasil.
En América del Sur la presencia de fosiles de la familia Alligatoridae es bastante escasa ya que solo se ha descrito la presencia de Balanerodus logimus LANGSTON, 1965 que  se describió basándose en dientes pero se considero incertae sedis por su propio autor por la incapacidad de ubicarlo exactamente dentro de la clasificación además de unas vértebras, huesos largos, costillas, dientes y placas dérmicas de Alligator parahybensis ROXO (1929, 1937). Este último autor ilustró la especie y determinó que el tamaño que habría alcanzado no sería superior a un metro. Por este motivo LANGSTON apuntó que posiblemente dicho material pertenecería a un caimán.
Diversos estudios recientes fijan la edad del material de dicha zona en Oligoceno pero sin precisar el piso (Rupeliano o Chattiano).
En el artículo la correlación entre unidades geocronológicas que se ha usado es la propuesta por MARSHALL (1983) PASCUAL (1984) por ello tenemos un periodo de tiempo comprendido entre el Oligoceno temprano y la parte inferior del Oligoceno tardío.

SISTEMATICA


Ahora pasamos al análisis de la sistemática de la especie.
  • ·        Orden:           CROCODYLIA
  • ·        Suborden:     EUSUCHIA
  • ·        Familia:         ALLIGATORIDADE Cuvier
  • ·        Género:         Caiman Spix

                        Caiman tremembensis n. sp

Holotipo: fragmento anterior del dentario, preservando solo el diente del primer alveolo.

Material referido: cuatro vertebras (una dorsal anterior, una dorsal medio-posterior, y dos posibles lumbares), cuatro escudos dérmicos y el extremo distal de un húmero izquierdo.

Procedencia geográfica y estratigráfica: el holotipo y el material referido fueron hallados en capas de arcilla bentonítica de la Formación Tremembé,  dentro del Municlpio de Tremembé, Bairro do Padre. Eterno, Estado de San Pablo, Brasil.

Diagnosis: Caimán de talla pequeña; de hocico más angosto que en C. latirostris, y con sínfisis mandibular corta, baja y suavemente inclinada hacia el borde posterior, y no plana y amplia como en C. yacam y C. sclerops. Los cuatro alveolos posteriores al quinto son más regulares en tamaño que las otras especies de Caimán. Dentario fuertemente decorado, sin límite marcado entre la decoración sinfisial y la posterior a esta región como ocurre en C. latirostris y en C. yacare.

Derivatio nominis: tremembensis, referido al Municipio de Tremembé.


DESCRIPCIÓN


Holotipo: Es un fragmento dentario de pequeño tamaño (longitud máxima de 61 mm).
Conserva restos de los doce primeros alveolos, del tercero al noveno están enteros y el segundo y decimo están parcialmente completos (el cuarto es el de mayor tamaño).
El diente que se conserva es agudo en el cual se puede distinguir unas estrias verticales muy suaves.
La sínfisis es muy corta y baja.
El festonamiento (sinuosidad dorsal de los alveolos) no es muy marcado.
La cara lateral está fuertemente decorada en todo el fragmento como podemos ver en la siguiente imagen:

         *También podemos observar la representación de los alveolos.



Material referido: se describen tres de las cuatro vértebras ya que son las únicas de valor diagnostico. Hay que destacar que son de pequeño tamaño al igual que el resto de material referido. En la siguiente imagen podemos observar una representación de las vértebras referidas:





COMPARACIÓN



 Todo el material descrito se ha comparado con con otros aligatóridos, tanto fósiles
como actuales, de América del Sur y América del Norte. Pongamos algunas de estas comparaciones:
  • Con Allognathouchus las diferencias son marcadas, por la mayor extensión sinfisial como por la participación del esplenial en dicha sínfisis.
  • Eocaiman: se distinguen por un festonamiento mucho más marcado, una sínfisis más extensa, y una menor regularidad en cuanto al tamaño de los alvéolos posteriores a1 cuarto.
  • Brachygnathosuchus posee una sínfisis más corta (hasta el tercer alvéolo) lo cual le distingue.
  • Alligator  se diferencia del material descrito por su robusta y ancha sínfisis, y también por su hocico ancho.

Gracias a la extensión y morfología sinfial podemos deducir y relacionar que se trata de un Caiman. El aspecto global de las vértrebras también coinciden con las de un Caiman pero si realizamos comparaciones mas especificas comprobamos que no pertenece a ninguna especie descrita antes.



DISCUSIÓN Y CONCLUSIONES




La presencia de C. tremembensis en la Fm. Tremembé amplia el biocrón del género Caiman, el que pasa a extenderse desde el Oligoceno hasta la actualidad. Por ello constituye la especie más antigua de Caimán. Aunque algunos autores sostienen que tiene gran parecido con otras especies ya descritas.

Sabemos que el material descrito pertenece a un individuo adulto ya que tiene completo el tabicamiento entre alvéolos y presenta una gran decoración las partes dentarias.

Como el material descrito en el artículo y el material mencionado por ROXO (1929, 1937) son de talla pequeña podemos decir que hay relación entre la temperatura ambiental y el tamaño de estos.
Esta relación es posible ya que el crecimiento se ve influido por la temperatura del agua y la duración de la estación de actividad (que depende de la duración de la estación fría). Según estudios como el de DIEFENBACH, 1975 en temperaturas bajas crecen caimanes de tamaño pequeño como es nuestro caso. El tamaño puede estar influido también por la disponibilidad de alimento pero suponemos que no afectaría en tal magnitud por lo que podemos deducir que el ambiente en el cual vivian era relativamente frío.
Además es de suma importancia ya que esta especie amplia el espacio temporal de los caimanes desde el Oligoceno hasta la actualidad.


BIBLIOGRAFÍA

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  • ROVERETO, C. 1912. Los cocodrilos fósiles de las capas del Paraná. An. Mu& Nac. Hih Nat Buenor Aires, Buenos Aires



sábado, 30 de agosto de 2014

La primera pata completa de un ave paseriforme del Oligoceno inferior de Polonia

Introducción

Los depósitos marinos del Oligoceno de la Formación Menilite de los Cárpatos exteriores se encuentran al sureste de Polonia, son conocidos principalmente por sus rica fauna de peces ( Kotlarczyk et al 2006. ). Los fósiles de otros taxones son muy escasos; hasta el momento se han descrito sólo cuatro especímenes de aves incluyendo un colibrí, Eurotrochilus noniewiczi Bochenski y Bochenski de 2008 , un paseriforme, Jamna szybiaki Bochenski, Tomek, Bujoczek, Wertz, 2011 , un Procelariforme (?)  Diomedeoides lipsiensis identificado por un único hueso aislado ( Elzanowski et al. 2012 ), y un pájaro de afinidades desconocidas ( Bochenski et al. 2010 ).
Aunque las aves paseriformes constituyen más de la mitad de todas las especies de aves existentes, su registro fósil durante el Paleógeno es sorprendentemente escaso ( Mayr 2005 , 2009 ). Los dos más fósiles más antiguos que puedan ser paseriformes están fechados a principios del Eoceno  australiano ( Boles 1995 , 1997 ), pero los mejores restos de paseriformes provienen indiscutiblemente del Oligoceno de Europa. Hasta ahora se han descrito dos especies  de paseriformes en base a muestras relativamente completas del Oligoceno temprano: Wieslochia weissi Mayr y Manegold de 2006 de Alemania ( Mayr y Manegold 2004 , 2006b ) yJamna szybiaki de Polonia ( Bochenski et al 2011. ). Otros restos del Oligoceno ya descritos incluyen un ala articulada ( Mayr and Manegold 2006a ) y varias docenas de huesos aislados de las alas ( Mourer-Chauviré et al 1989. ;Manegold 2008 ). Los huesos de las patas se conservan mucho peor e incluso los de Wieslochia weissi y Jamna szybiaki son incompletos. Aparte de este último, sólo otros dos fragmentos del tarso metatarso se conocen y provienen del Oligoceno de Francia ( Mourer-Chauviré et al 1989. , 2004 ; Mourer-Chauviré 2006 ).
En este trabajo se describe un espécimen casi completo de una pierna paseriforme articulada que se encuentra en el sureste de Polonia ( Fig. 1 ). Aunque no se conserva perfectamente, proporciona muchos detalles nuevos que, por primera vez arrojan luz sobre la osteología y la apariencia externa de un pie y una pata paseriforme del Paleógeno.
Abreviaturas Institucionales, Instituto de Sistemática y Evolución de los Animales, Cracovia, Polonia-ISEA.; ZPALWr, Departamento de Paleozoología, Universidad de Wroclaw, Wroclaw, Polonia.

Métodos

La terminología Osteológica sigue las pautas de Baumel and Witmer ( 1993 ). Las dimensiones se dan en milímetros y se refieren a la mayor longitud a lo largo del eje longitudinal del hueso. El fósil fue comparado con muestras recientes de la colección osteológica del ISEA. El horizonte fosilífero del pueblo de Przysietnica se ha fechado gracias a la base de datos de la comunidad de peces fósiles y se correlacionó con el nanoplancton calcáreo ( Berggren et al 1995. ; Kotlarczyk et al 2006. ). La masa corporal de los fósiles fue estimada por la relación entre la dimensión del fémur y el peso de las aves ( Campbell y Marcus 1992 ;Campbell y Bochenski 2010 ), utilizando la fórmula de regresión por mínimos cuadrados ordinaria:   log ( y ) = 2,418 · log( x ) 0.179 , donde  y = masa en gramos  y  x = circunferencia mínima de la diáfisis del fémur en mm. Las cifras de inclinación e intersección se codifican  específicamente como el subconjunto de datos "PS", de Campbell and Marcus (1992 : tabla 3).   La circunferencia menor de la diáfisis se calcula a partir de la anchura mínima de la misma, suponiendo que la sección transversal del eje es circular.

Paleontología sistemática

Aves Linnaeus, 1758
Passeriformes Linnaeus, 1758
familias, géneros y especies indeterminado

Materiales
En 1985 se encontró un fósil de compresión con las dos mitades de la losa que preservaba los restos de la pata derecha de un ave junto con una pelvis mal conservada y en la otra mitad los fragmentos de los huesos que dejaron dichas impresiones (Figura 2) (ZPALWr A / 4004) de Przysietnica (sitio PS-5), uno de las dieciocho muestras de depósitos marinos de la Formación Menilite de los Cárpatos Exteriores, situada en el pueblo de Przysietnica, a unos 8 km de Brzozów y 44 km al sureste de Rzeszów, Voivodato Podkarpackie, el sureste de Polonia (Figura 1). Coordenadas geográficas del sitio: 49 ° 43.976 'N, 022 ° 03,017' E. La muestra ZPALWr. A / 4004 se encontró en la capa numero 40, junto con 120 huellas de peces articulados, y con las especies de peces Carpathospinosus propheticus Tyler, Jerzmańska, Bannikov, y Świdnicki, 1993 , Antigonia sp, y una larva tipo chaetodontidae ( Świdnicki 1988 ; Tyler et al., 1993 ;  Micklich et al 2009 ), todos indicados en la Zona IPM4A (Kotlarczyk et al 2006. : fig 6). El horizonte fosilífero de Przysietnica (PS-5) se ha fechado como Oligoceno Rupeliense  alrededor de 29 Ma, sobre la matriz de la comunidad de peces que indica la Zona IPM4A, y se correlacionó con el nanoplancton calcáreo de la Zona NP24 sensu Berggren et al. ( 1995 ). 



Figura 1. Ubicación de la aldea de Przysietnica en el sureste de Polonia, donde el ZPALWr espécimen. Se encontró una / 4004.

 Observaciones taxonómicas
 Los paseriformes pequeños se distinguen de todos los demás taxones no paseriformes por la combinación de los siguientes caracteres:
1)              Todos los elementos de la pierna, incluyendo el tarso metatarso y tibio tarso son largos y delgados.
2)              El tibio tarso sostiene el crista cnemialis que lo proyecta lejos y hacia afuera y se une con la diáfisis casi en ángulo recto.
3)              El tarso metatarso sostiene un relativamente corto y próximo-distal  hypotarso que acaba bruscamente en  la diáfisis.
4)              Un distintivo crista plantaris lateralis
5)              Tiene el trochleae pequeño en el segundo, tercer y cuarto dedo de la pata y  están dispuestos de igual manera tanto longitudinalmente como distalmente. 
6)              El espécimen muestra un pie anisodáctilo
7)              La falange proximal del hallux es excepcionalmente alargado
8)              Las garras muestran poca curvatura y su tubercula flexioria esta débilmente desarrollada.
El carácter (5) es aplicable sólo a los paseriformes y se utiliza a menudo para discriminarlos del resto de taxones no paseriformes (por ejemplo, Cohen y Serjeantson 1996 ;  Gilbert et al 1996 ; Bochenski y Tomek 2009 ); los caracteres restantes se comparten con uno o más órdenes de no paseriformes pero su combinación es única para paseriformes.

Descripción y comparación

Tamaño y peso 
Longitud máxima en mm. Medidas: fémur, 17.1; tibio tarso, 36,3; tarso metatarso, 25.7; hallux: falange proximal, 7,6; hallux: garra, 4,7; segunda falange del dígito II, 4,5; garra de dígitos II, 3,2; segunda falange de dígitos III, 5,6; tercera falange de dígitos III, 5,5; garra de dígitos III, 3,9; segunda falange del dígito IV, 3,0; tercera falange del dígito IV, 3,1; cuarta falange del dígito IV, 3,4; garra de dígitos IV, 2.8. Anchura mínima de la diáfisis femoral: 1.5 mm. Las proporciones de los huesos de las piernas: fémur / tibio tarso, 0,5; fémur / tarso metatarso, 0,7; tibio tarso / tarso metatarso, 1.4.
La masa estimada del ave representada por ZPALWr. A / 4004 se calculó en 30,1 g.
Pelvis 
El pequeño fragmento de la pelvis está demasiado mal conservado para una comparación significativa .Sólo son visibles cuatro vertebras caudales.
Fémur
El fémur se aprecia con una vista craneal. El femoris caput está impreso únicamente en la losa principal. Los contornos de condyli medialis y condyli lateralis están muy mal conservados y no permiten comparaciones significativas. El hueso es similar en longitud  al de Wieslochia weissi ( Mayr and Manegold 2006b ) y mucho más corto que en Jamna szybiaki (Bochenski et al. 2011 ).
Tibio tarso
El tibio tarso se aprecia con la vista medial, pero la superficie medial del hueso no está. Al igual que en los paseriformes existentes, pero en contraste con la mayoría de las “aves terrestres superiores”, el tibio tarso es largo y delgado. Es más largo que el tibio tarso de Wieslochia weissi ( Mayr and Manegold 2004 ) y Jamna szybiaki ( Bochenski et al. 2011 ). El crista cnemialis cranialis, que se conserva mejor en el contra molde, se proyecta considerablemente hacia afuera y se une con la diáfisis distalmente con un ángulo casi recto, su forma y tamaño es típico de las aves paseriformes.
Tarso metatarso 
El tarso metatarso (se ve solamente en la losa principal) está orientado hacia el lado medial, pero lo que se conserva es principalmente la impronta de su lado lateral con restos de los huesos. Es largo y delgado, mucho que en Wieslochia weissi ( Mayr y Manegold 2006b ). Como en todos los paseriformes existentes, el hypotarso es relativamente corto próximo-distalmente y su extremo distal se une abruptamente con la diáfisis. No hay detalles de canales y / o surcos hypotarsales visibles. La diáfisis sustenta el plantaris crista lateralis, que está presente sólo en paseriformes y cucos (Manegold et al. 2004 ).
Tobillos
 Como en todos los paseriformes, el pie tiene una disposición anisodáctila con tres dígitos dirigidos hacia adelante y un dígito dirigido hacia atrás. Todos tienen el número habitual de falanges, y son delgados y relativamente cortos. El  osmetatarsal  I se separa del resto del hallux y como en todos los otros paseriformes exhibe una tróclea metatarsiana I cilíndrica. Además, como en todos los paseriformes existentes del Oligoceno temprano Wieslochia weissi ( Mayr y Manegold 2006b ), la falange proximal del hallux es muy alargada. Las falanges de los dígitos II más proximales, III, y IV no se aprecian bien ya que están incluidas en la matriz del sedimento fósil. Las demás falanges están bien conservadas. El tercer dígito parece ser el más largo, el segundo y el cuarto son aproximadamente de la misma longitud. Las garras muestran relativamente poca curvatura, su tubercula flexoria está débilmente desarrollada y tiene una ranura longitudinal. La segunda y tercera falanges de los dígitos III son aproximadamente de la misma longitud. En los dígitos IV, la cuarta falange es más larga que la segunda y la tercera falange es de longitud similar.


















Figura 2. Una pata de ave paseriforme no identificada del SE de Polonia, Przysietnica, del Oligoceno temprano, alrededor de 29 Ma (ZPALWr. A / 4004).
 A. Losa principal. B. Losa complementaria. C. Dibujo interpretativo de la losa y la complementaria (los fragmentos ampliados se indican con flechas). D. Tarso metatarso proximal ampliado en la losa principal. E. Tarso metatarso distal ampliado de la losa principal. F. Tibio tarso proximal ampliado de la losa complementaria.


Discusión

Debido a la preservación fragmentada del fósil y del desconocimiento del patrón de sus de sus canales hypotarsales (Manegold et al. 2004 ), su asignación a una familia dentro de los paseriformes no es posible.
La masa estimada de ZPALWr. A / 4004 (~ 30 g) se encuentra dentro del rango de masas corporales de varios pequeños paseriformes. Como prueba, se midió la anchura mínima del fémur de un número de especies de paseriformes de nuestra colección y por comparativa, se calculo la circunferencia mínima de la diáfisis utilizando la ecuación descrita en los Métodos para estimar la masa de las muestras por comparativa. Las dos especies comparadas que  tenían una anchura mínima de fémur y de diáfisis más similar a ZPALWr. Un / 4004 (1,5 mm) fueron Alauda arvensis (1,6 mm) y Lanius collurio (1,5 mm). Las masas estimadas de estas dos especies comparativas entran dentro del rango de masas registrados para estas especies ( Alauda arvensis : masa estimada ~31 g, rango de Cramp 1988 : 24,4 a 44,9 g; Lanius collurio : masa estimada ~26 g, rango de Cramp y Perrins 1993 : 21,7 a 36,3 g), lo que indica que el procedimiento es fiable y la estimación para los fósiles muestreados es probablemente correcta.
En proporciones generales, el fémur, tibio tarso y tarso metatarso son similares a las de paseriformes existentes, en particular los miembros de las familias Alaudidae, Motacillidae, Prunellidae, Sylviidae, Troglodytidae y Turdidae. La especie más similar, pero no idéntica, existente es Luscinia svecica de la familia Muscicapidae. El tamaño y las proporciones de los elementos de la pata, así como los dígitos del pie son relativamente cortos y se corresponden mas con especies actuales que viven en los arbustos, árboles o en el suelo ( Zeffer et al 2003. ; TT y ZMB observaciones personales). También la ligera curvatura de las garras sugiere que ZPALWr. Un / 4004 era un ave que Glen y Bennett (2007 ) incluirían el tipo de aves recolectoras arbóreas o de tierra.
ZPALWr. Un / 4004 también difiere considerablemente en las proporciones generales de las otras dos paseriformes conocidas del Oligoceno, Wieslochia weissi ( Mayr y Manegold 2004 , 2006b ) y Jamna szybiaki ( Bochenski et al. 2011 ), lo que podría significar que representa un taxón diferente. Los otros dos fragmentos del tarso metatarso proximal del Oligoceno superior de Francia (el Coderet espécimen FSL 330 802 y la muestra Crechy FSL 367.057) son difíciles de comparar debido a su mal estado de conservación. Aunque ZPALWr. Un / 4004 no está bien conservada, representa la primera muestra completa de un paseriforme del Oligoceno con todos los elementos de la pierna y la articulación. También aumenta el conocimiento y los registros que son muy escasos para  los paseriformes europeos más antiguos.

 Referencias

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http://www.bioone.org/doi/full/10.4202/app.2012.0021