Mostrando entradas con la etiqueta excavación. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta excavación. Mostrar todas las entradas

viernes, 3 de abril de 2020

¿Extensión por una erupción?

Bienvenidos otro día más a estás, mis entradas, en las que intento que todos aprendamos y curioseemos un poco más acerca de los procesos que vamos descubriendo a lo largo del tiempo.

En la anterior entrada os hablé sobre aquella “cascada” de sedimentos de más de un kilómetro que inundó toda la Cuenca del Mediterráneo.

Hoy quería hablaros sobre cómo la población del norte de India se extiende por la erupción de Toba hace 74.000 millones de años.

En primer lugar, no se sabe muy bien cuando llegó el Homosapiens a la India ni tampoco sabemos el impacto de las erupciones volcánicas en los homínidos. El análisis del ADN mitocondrial de las poblaciones actuales de la India indican que la región ayudó a colonizar Australasia por el Homosapiens. Sin embargo, no existen pruebas que evidencien esto, ya que no hay datos para un periodo de tiempo concreto (entre los 80 y los 50 ka).

Ya que hay muy poco rastro esquelético humano del Pleistoceno entre África y el sur de Asia, el registro de este último se basa principalmente en los rastros encontrados de piedras y el ADN de las poblaciones modernas, así como otros rastros encontrados más raros (como la cáscara de huevo de avestruz grabada).

Los restos líticos encontrados son de la localidad de Dhaba, situada en las orillas del río Middle Son (norte de India). Dhaba nos proporciona una secuencia arqueológica muy detallada, además de “tecnologías Paleolíticas” basadas en unas cuchillas que datan de aproximadamente de 39 ka(aunque esta fecha está aún en duda).

Añadir que ,la localidad de Dhaba consta de 3 excavaciones en las orillas norte del río Son y al oeste en su confluencia con el río Rehi, las cuales eran una zanja escalonada colocada en los sedimentos de la ladera de la colina.
Aquí podemos observar las excavaciones.

La primera de todas se seleccionó como la superficie de la concentración de artefactos de la superficie media más densa, con zonas en las que los sedimentos estaban muy erosionados en varios puntos de la pendiente.
Las dos últimas fueron seleccionadas ya que había una acumulación de los artefactos del medio y además una concentración densa de microcuchillas criptocristalinas y escamas en las zonas más altas de las excavaciones.
Y aquí podemos ver la estratigrafía.


Las excavaciones se hicieron sobre sedimentos coluviales y aluviales de arenisca proteozoica y roca madre de esquisto.

Estas trincheras están formadas por arenas ,limo y arcillas alteradas. Las cimas de las 2 primeras están a 16 metros sobre el nivel del río. 
La primera tiene además areniscas angulares, guijarros de pizarra, nódulos de carbonato y rizolitos.
La segunda tiene nódulos de carbonato y algunas rocas que recubren el lecho del esquisto. La tercera está a 1 km al oeste de la confluencia de los ríos y tiene unos 3 metros de profundidad. Está formada por arenas y gravas, con arenisca en descomposición y roca madre de esquisto.

Estos artefactos de las tres excavaciones abarcan unos 55 mil años aproximandamente.
Las localidaes de Dhaba juntas aportan evidencias de la ocupación humana de los últimos 80 mil años. Esta ocupación abarca la erupción de Toba y la industria de herramientas de piedra no muestra cambios significativos en la tecnología hasta la introducción de la tecnología microlítica.
La industria lítica de Dhaba es muy parecida a la de la Edad de Piedra de África o Australia (aquí interpretado como el producto del Homosapiens), ya que se dispersaron hacia el este fuera de África.

Por tanto, se llega a la conclusión de que las secuencias encontradas en Dhaba consolida las pruebas de que todas las tecnologías e industrias estaban ya presentes en India antes y después de la erupción. Esta tecnología evolucionó desde Levallois hacia sistemas de reducción del núcleo lamelar y, finalmente vio la introducción del microlítico en forma de microcuchillas con respaldo muy probablemente mucho después de que el Homosapiens apareciera por primera vez en esta región.

Por último y como opinión personal, me ha parecido muy interesante ver como a raíz de unos restos y excavaciones encontradas, podemos llegar a saber si hubo población o como se extinguió o sus características.
Es increíble ver como vivían las poblaciones antepasadas ¿no os parece genial?

Y esto ha sido todo por la entrada de hoy,¡Espero que os haya gustado mucho y que hayáis aprendido un poquito más!
¡Nos vemos en la siguiente!👋🏼❤️





REFERENCIAS:
Clarkson, C., Harris, C., Li, B. et al. Human occupation of northern India spans the Toba super-eruption ~74,000 years ago. Nat Commun 11, 961 (2020). https://doi.org/10.1038/s41467-020-14668-4

DOI:

WEBGRAFÍA:
https://rdcu.be/b3cY1

martes, 11 de febrero de 2020

Un cerebro de 2600 años de edad.


El inicio del 2020 nos ha traído un estudio sorprendente que publica estos días la revista científica Journal of the Royal Society Interface (Petzold et al., 2020) acerca de un inusual hallazgo producido 12 años atrás y del que hoy se desprenden nuevas hipótesis que podrían aportarnos una valiosa información paleontológica. 

Viajamos a la actual York, ciudad situada al nordeste de Inglaterra donde se hallaba oculto el cráneo de un hombre que murió hace casi 2600 años. Todavía no se conocen con exactitud las razones de su fallecimiento, aunque se cree que el hombre sufrió un golpe en la cabeza o fue ahorcado y luego decapitado. Sin embargo, lo que sí se sabe con certeza es que la cabeza fue rápidamente enterrada en un terreno arcilloso.

"La cabeza fue rápidamente enterrada 
en un terreno arcilloso"

"Se acabaría convirtiendo en una pieza
sorprendentemente bien conservada"
Todo comenzó el verano de 2008, momento en el que la arqueóloga Rachel Cubitt, empleada del York Archaeological Trust, notó algo peculiar en medio de un procedimiento de limpieza de rutina en las excavaciones del área de Heslington. Se trataba de un cráneo humano cubierto de barro que encerraba en su interior una masa esponjosa que se acabaría convirtiendo en una pieza sorprendentemente bien conservada de un cerebro de 2.600 años de antigüedad.




Rachel Cubitt examinando el cerebro de Heslington.

El cráneo pertenecía a la Edad del Hierro y es uno de los más antiguos encontrados en el Reino Unido (673-482 a.C.). Constituye una pieza de alto valor paleontológico, pues el tejido cerebral, que normalmente se pudre rápidamente tras la muerte, había sobrevivido durante milenios conservando y manteniendo características como pliegues y surcos (abajo). Es por ello por lo que durante la década siguiente los análisis arrojaban más preguntas que respuestas sobre el órgano hallado.


Constituye una pieza única al conservar características como los
pliegues y los surcos. 
Imagen publicada en la nota de prensa periodística 
sobre el estudio en la revista Science (Pérez Ortega, 2020).


En estos días, los científicos barajan varias hipótesis que podrían explicar la razón en la que radica el alto grado de conservación del elemento registrado. 


La primera hipótesis establece que la preservación original del fósil se reduce a algunas peculiaridades moleculares arquitectónicas. Examinando el tejido cerebral a través del uso de técnicas moleculares, se ha revelado la existencia de dos proteínas estructurales que están más agregadas y apretadas si lo comparamos con la estructura del cerebro moderno. Estas proteínas agregadas, que actúan como los "esqueletos" de las neuronas y los astrocitos, son más estables que las de los cerebros actuales, por lo que quizá fueron la base que ayudó a mantener la integridad y estructura del tejido blando durante milenios.


Los tejidos blandos son frágiles. En medios aerobios son destruidos por
oxidación, pero en medios anaerobios pueden enriquecerse en carbono.


En condiciones normales, la muerte frena y detiene los procesos celulares marcando el comienzo de la descomposición de los tejidos. Los órganos grasos y esponjosos como el cerebro, que contienen aproximadamente el 75% de agua, se encuentran entre los primeros en desaparecer. "La preservación de las proteínas del cerebro humano a temperatura ambiente no debería ser posible durante milenios", escriben los investigadores dirigidos por el Dr. Axel Petzold del Instituto de Neurología Queen Square de la Universidad de Londres en el estudio. Por ello los científicos valoran la posibilidad de que quizá la filtración de un preservativo químico natural en el cráneo sea la causa que haya detenido la descomposición de estas proteínas estructurales.




Dr. Axel Petzold del Instituto de Neurología Queen Square
de la Universidad de Londres.

Por otra parte, se cree que la conservación de la pieza paleontológica está ligada a la presencia de una posible enfermedad cerebral en el individuo, pues las proteínas agregadas son un sello distintivo del envejecimiento y de trastornos cerebrales como el Alzheimer y la demencia. Sin embargo, el equipo todavía no ha podido confirmar esta presunción que sigue en estudio.  

"Las proteínas agregadas son un sello distintivo del envejecimiento
y de trastornos cerebrales como el Alzheimer y la demencia."


El Dr. Axel Petzold defiende que: "la forma de la muerte de este individuo, o el entierro posterior, puede haber permitido la preservación a largo plazo del cerebro", siendo esta la última hipótesis planteada. Es por ello, por lo que los científicos sospechan que el hombre murió después de ser golpeado en la cabeza, provocando la salida de un líquido ácido que se filtró en el cerebro facilitando su preservación.


Me resulta sorprendente comprobar que un órgano tan frágil como es el cerebro haya podido perdurar durante tanto tiempo sin sufrir deterioros significativos. Por eso, comparto el interés suscitado por la comunidad científica en esclarecer los motivos que han permitido la conservación de este fósil que, sin duda, aportará nuevos y valiosos conocimientos en el campo actual de la paleontología.

Espero que con mi granito de arena hayáis podido profundizar y aprender un poco más acerca de los grandes misterios que un fósil puede llegar a entrañar. ¡Nos vemos pronto!









Referencias bibliográficas:


Estudio de Journal of the Royal Society Interface:

Petzold, A., Lu, C., Groves, M., Gobom, J., Zetterberg, H., Shaw, G. & O'Connor, S. 2020. Protein aggregate formation permits millennium-old brain preservation.  Journal of the Royal Society Interface, 17, 162.



Nota de prensa periodística sobre el estudio en la revista Science:
Pérez Ortega, R. 2020. How a chunk of human brain survived intact for 2600 years. Science, 367, 6474.



Webgrafía:

BBC:
BBC. 2020. Newsround: CBBC Newsround. [web de Internet]. Disponible en:
<https://www.bbc.co.uk/newsround/51032480>  [con acceso el 8-1-2020].



Fox News:
Fox News. 2020. Science. [web de Internet]. Disponible en:<https://www.foxnews.com/science/heslington-brain-resisted-rotting-why>  [con acceso el 9-1-2020].



Smithsonian Magazine:
Smithsonian Magazine. 2020. SmartNews: Science. [web de Internet]. Disponible en: