Mostrando entradas con la etiqueta Francia. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Francia. Mostrar todas las entradas

lunes, 6 de junio de 2016

¡ARAÑAS!

A algunos les parecen seres horribles y a otros seres increíbles pero... ¿cuánto sabes de ellos?, ¿alguien sabe cuándo comenzó la gran diversificación de dicho orden (araneae)?
Las arañas pertenecen a la clase arácnida (arachnida). Se tiende a pensar que todos los arácnidos son arañas; pero la realidad es que los arácnidos incluyen también a las garrapatas, los escorpiones y los ácaros. Además, no son insectos, ya que estos son otra clase de artrópodos.
En cuanto a su diversificación es aún algo controvertida ya que no se tiene una cronología exacta de la secuencia de aparición de los caracteres que definen a un arácnido como araña; pero se data del periodo Carbonífero (hace unos 315 m.a.).

Un articulo publicado el 30 de marzo de este año, 2016, en Proceedings of the Royal Society B (volumen 283, publicación 1827) arroja algo de luz sobre los orígenes de las arañas:


Almost a spider: a 305-million-year-old fossil arachnid and spider origins.






En dicho articulo se estudian características de las primeras arañas y su evolución a partir de la descripción de una nueva especie de arácnido del Carbonífero superior (Estefaniense, 305-299 m.a.) que posee caracteres de las arañas, pero no posee todos los necesarios para poderla clasificar dentro de ellas.
Este fósil casi completo del arácnido se encontró en una concreción de siderita en unos depósitos en Montceau-les-Mines en Francia y ha sido nombrado como Idmonarachne brasieri (Garwood et al., 2016). (Imagen 1.1 y 1.2)

Imagen 1.1. a) y b) Idmonarachne brasieri en seco y bajo ángulo de luz. c) y d) Idmonarachne brasieri en alcohol que nos permite distinguir mejor algunas partes. Escala: las barras miden 1mm.

Imagen 1.2. e) Dibujo de Idmonarachne brasieri correspondiente a a) y c); f) Dibujo de Idmonarachne brasieri correspondiente a b) y d). Escala: las barras miden 1mm.


En el fósil se puede observar que el opistosoma (o abdomen) se dobla en un ángulo casi recto con el prosoma (o cefalotórax), que a su vez está comprimido lateralmente. Lo que no se observa es el detalle de los ojos.

La conservación del fósil en la siderita es en 3D lo que implica que se preservan pequeños detalles anatómicos que pueden ser estudiados.
Para ello, se utiliza la tomografía computarizada, que mediante la microscopía tomográfica de rayos x de fuente sincrotrón de la concreción de siderita que contiene el fósil, recrea a nuestro pequeño arácnido en un ordenador en 3D, haciendo más fácil su estudio en detalle. Es una nueva técnica de tomografía que se usa en fósiles. (Imagen 2)

Imagen 2. a) Prosoma en vista anterior, y opistosoma ventral de la muestra, b) Prosoma en vista posterior, y opistosoma dorsal de la muestra, c) Vista ventral del prosoma, d)-k) Escaneos de sincotrón: [ d) y e) Las puntas de los pedipalpos, f) Quelíceros aislados en detalle, g) Vista lateral de opistosoma ventral, h), i) y j) Imagenes de corte del opistosoma en sección tranversal, posterior derecha e inferior ventral respectivamente, k) Vista ventral del opistosoma].


A pesar de toda estas técnicas tecnológicas es complicado su estudio debido a que nuestro pequeño arácnido sufrió una distorsión post-mortem que alteró un poco su forma original en algunas zonas de su cuerpo.

En cuanto a su análisis cladístico y donde clasificar esta nueva especie... Como ya hemos dicho anteriormente al realizar el estudio anatómico se han encontrado elementos que ya concuerdan con el orden de las arañas y otras que no, por lo que no se puede clasificar dentro de ese grupo pero tampoco concuerdan con la de ningún otro de ese clado. Lo único sacado en claro, es que pertenece al clado de los Tetrapulmonata (Shultz, 1990), así pues, se la ha colocado como un grupo hermano de Araneae y Uraraneida (Selden & Shear, 2008). (Imagen 3)

Imagen 3. Análisis cladísticos de Idmonarachne brasieri.

Para acabar, aquí os dejo una reconstrucción de como pudo ser Idmonarachne brasieri cuando aún podía corretear por ahí... (Imagen 4)

Imagen 4. Reconstrucción de Idmonarachne brasieri.

Una lástima no poder observar en el fósil como fueron sus ojos... ¿os imagináis que fuesen como los de esta pequeña?:




Referencias:

-Russell J. Garwood, Jason A. Dunlop, Paul A. Selden, Alan R. T. Spencer, Robert C. Atwood, Nghia T. Vo & Michael Drakopoulos (2016) Almost a spider: a 305-million-year-old fossil arachnid and spider origins.  Proceedings of the Royal Society B (volumen 283, publicación 1827).

-Selden, P.A.; Shear, W.A. & Sutton, M.D. (2008) Fossil evidence for the origin of spider spinnerets, and a proposed arachnid order, Proceedings of the National Academy of Sciences 105 (52): 20781–20785.

-Shultz, Jeffrey W. (1990) Evolutionary morphology and phylogeny of Arachnida. Cladistics 6 (1): 1–38.



viernes, 10 de abril de 2015

¡Que huevos!

Cuando pensaba en paleontología me imaginaba en algún remoto país desenterrando especímenes gigantes, con todas sus partes intactas y bien colocadas para una rápida identificación, pero parece que las cosas no son tan fáciles. A veces tienes partes del individuo, otras,  fragmentos de las partes y otras veces solo tienes marcas en el suelo, como huellas o madrigueras, por lo que su identificación e incluso su reconstrucción se ponen un poco más cuesta arriba. Es por eso que me parece fascinante como de un mísero trocito hay gente capaz de hacer una reconstrucción y encasillarlo en un grupo, y quizás sea esto lo que me ha llamado la atención del artículo “Fossil avian eggs from the Palaeogene of southern France: new size estimates and a possible taxonomic identification of the egg-layer”


Para centrarnos en el tema hay que saber que en este artículo se realiza una estimación cuantitativa del tamaño de unos huevos mediante unos fragmentos encontrados en el sur de Francia. Estos fragmentos pertenecieron a un ave de gran tamaño que vivió en el Paleógeno.
Para aquellos que no controléis del todo estos nombres y no os situéis del todo os hablo de un periodo que comenzó hace unos 65.5 millones de años y que duró alrededor de 43 millones de años. Al inicio de este periodo tenemos una proliferación de aves gigantes, debido a la desaparición de los dinosaurios y a que los mamíferos eran de pequeño tamaño.
Se han realizado diversos  estudios de estos fragmentos de huevo desde su descubrimiento en 1957 por Philippe Biro, aunque al no haberse encontrado junto a restos óseos hay cierta incertidumbre sobre a qué ave pueden pertenecer, y tampoco hay consenso respecto al tamaño, lo que sí se sabe es que pertenecieron a un ave de gran tamaño.

Qué tenemos aqui...

El material encontrado consiste en fragmentos de cascarón de huevos de ave recogidos en el sur de Francia en dos expediciones, una en el año 2011 y otra en el 2012. Entre ambas expediciones se recogieron 1343 fragmentos, que posteriormente se dividieron en dos grupos en función de su grosor: finos (5%) y gruesos (95%). Los fragmentos finos fueron descartados, ya que no se podían medir con los aparatos, y de los gruesos solo 106 eran lo bastante grandes para los métodos empleados.


Conclusiones


Nos saltamos la parte relacionada con la toma de medidas y el cálculo del tamaño del huevo mediante fórmulas y métodos que son bastante técnicas y pesadas como para ponernos aquí a explicarlas, además de mi poco conocimiento en ese tema, y pasamos a los resultados y conclusiones que se pueden sacar de ello:
Para empezar, se obtiene un tamaño de huevo de unos 12 cm de anchura y 17.8 de longitud, que son tamaños más pequeños que los que se obtuvieron en los estudios anteriores, y una masa media de 1.4 kg, que es un valor bastante menor que el obtenido en otros estudios, posiblemente producido al ser calculadas con tamaños de huevo diferentes.
Si los comparamos con otros tamaños de huevo podemos ver que, respecto a las grandes aves (ñandú, casuario) conocidas poseen un mayor tamaño.
Respecto a los huevos fósiles, es de los más grandes conocidos, siendo superado por Aepyomis y los más grandes de Dinornithiform.
Como conclusión global respecto a tamaño y masa podemos decir que el huevo de avestruz es el que más se le parece, aunque es algo menor.

¿De quién es este huevo?


Pero el artículo no acaba aquí, ya que también, mediante otros estudios realizados sin relación a los fragmentos de huevo, se asocian estos huevos con Gastornis.



Referencias



  1.  


  2.  

  3.  

  4.  

  5.  
  6.  

  7.  

  8.  

  9.  


  10.  

  11.  

  12.