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lunes, 19 de marzo de 2018

PARECIDOS RAZONABLES



¡Saludos lectores!

Volvemos a la carga con nuevos temas interesantes que tratar entorno a la Paleoevolución. Si en anteriores entregas hablábamos del fósil transicional que hubo entre reptiles y aves (nuestro ya conocido Archaeopteryx), hoy nos centraremos en un aspecto que probablemente sea más general pero no por ello menos importante: la diversidad de extremidades en mamíferos. ¿Me acompañáis a descubrir este fascinante mundo? ¡Allá vamos!

No hay que ser muy avispado para darse cuenta de que la extremidad de un caballo es completamente distinta a la de un delfín (no nos debemos olvidar que estos animales son mamíferos). ¿Pero alguna vez te has preguntado cómo y por qué ocurre el proceso de diferenciación de sus extremidades?

La diversificación de las extremidades de los mamíferos ha sido crucial. Por ejemplo, las alas de los murciélagos permitieron a los mamíferos alcanzar el vuelo (único grupo que ha desarrollado un vuelo verdadero, en el que los individuos se pueden impulsar con sus propias alas, por esa razón la denominación del orden, Quiróptero, significa “ala en la mano”), o las aletas de los cetáceos ayudaron a los mamíferos a reinventar el reino acuático (¡Por increíble que parezca sus antepasados eran terrestres!). La evolución morfológica de las extremidades de los mamíferos, es el resultado de una relación compleja entre las presiones externas (es decir, la ecología) y factores internos (es decir, el desarrollo).

El desarrollo de las extremidades de mamíferos progresa a través de varias etapas clave (Figura 1):

  •    Etapa de cresta: La extremidad emerge del cuerpo.
  • · Etapa de brotación: ésta crece para formar una yema.
  • · Etapa de paleta: Se aplana y continúa expandiéndose adquiriendo esta forma.
  • · Etapa de regresión: Los tejidos interdigitales sufren apoptosis.
  • · Etapa de dígitos libres: Como su propio nombre indica, los elementos esqueléticos individuales continúan creciendo hasta alcanzar su tamaño adulto.

Figura 1: Morfología de las extremidades en vista ventral en la cresta (a, e, i, m), yema (b, f, j, n), paleta (c, g, k, o) y regresión intertisura temprana (ITR; d, h, l, p) Etapas de desarrollo en cuatro mamíferos con diversas estructuras de extremidades adultas (en filas de arriba a abajo): murciélago ( C. perspicillata, a-d), zarigüeya ( M. domestica , e-h), cerdo ( S. scrofa , i-l), y caballo ( Equus caballus , m-p)


En teoría, los cambios en el desarrollo durante cualquiera o varios pasos en estos procesos podrían ser la base de la divergencia evolutiva de las extremidades de los mamíferos.

Este proceso ha contribuido a la ocupación de esta clase de vertebrados en casi todos los nichos. Hasta la fecha, los investigadores han utilizado técnicas que van desde la genómica (como el desarrollo de una lista de genes con funciones en el desarrollo de las extremidades, tal como, Hoxd) a la anatómica (por ejemplo, realizando una serie de comparaciones en la morfología de los embriones) para investigar los procesos de desarrollo que conforman la morfología de las extremidades de los mamíferos de cinco órdenes (Figura 2):

  • 1.       Marsupialia (marsupiales, que a veces se dividen en varios órdenes): Las extremidades anteriores están muy desarrolladas al nacer con una musculatura bien desarrollada y dígitos libres. Por el contrario, las extremidades posteriores marsupiales permanecen en una etapa de desarrollo tipo paleta durante más tiempo, las cuales cuelgan del cuerpo en los recién nacidos.

En la etapa adulta, generalmente conservan cinco dedos, aunque ciertos grupos como los diprotodontes (canguros, koalas, zarigüeyas, etc.) y los peramelomorfos (bilbies y bandicoots), muestran sindactilia (fusión congénita o accidental de dos o más dedos entre sí, en su caso del segundo y tercer dígito de la extremidad posterior).
  • 2.       Chiroptera (murciélagos): Las modificaciones evolutivas en la estructura de la extremidad anterior permitieron a los murciélagos convertirse en los únicos mamíferos capaces de volar. Estas modificaciones incluyeron una ampliación general de la extremidad, la retención de los tejidos interdigitales para formar una membrana que funcionase como un ala y el alargamiento de los dígitos para soportar esta membrana. Debido a esto, el ala de murciélago ha sido el foco de muchos estudios evolutivos y de desarrollo.

  • 3.       Rodentia (roedores): De acuerdo con su diversidad taxonómica, los roedores muestran una diversidad de fenotipos de las extremidades que incluyen los brazos de madriguera de las ratas topo, los pies palmeados de los castores y las patas alargadas de los jerbos que les permiten desplazarse saltando.

  • 4.  Cetartiodactyla (Cetáceos: delfines, ballenas; Artiodáctilos: ungulados pares): En el transcurso de su historia evolutiva, numerosos linajes dentro de este grupo han experimentado una reducción de dígitos, combinando en ciertos casos los laterales que se han perdido por completo, como podemos observar en el camello y la oveja, los cuales sólo conservan los dígitos III y IV.

Por otro lado, las extremidades de Cetáceos exhiben adaptaciones diversas y notables para un estilo de vida acuático. Pierden los elementos de las extremidades posteriores más distales, y la transición de un antepasado terrestre, de extremidades posteriores a una ballena acuática libre de ella está documentada por el registro fósil.

Es digno de mención que los cetáceos son los únicos mamíferos que han desarrollado hiperfalangia, un aumento en el número de falanges más allá de los tres falanges por dígito propio de los mamíferos.

Figura 3: 110 días de edad Stenella attenuata (hiperfalangia)

  • 5.       Perissodactyla (ungulados de pezuñas impares): Este Orden contiene sólo tres familias vivas: equinos (caballos,burros,cebras), rinocerontes y tapires. Sin embargo, el registro fósil demuestra que fue el grupo más diverso en el pasado y documenta una tendencia importante en la evolución: la reducción de los dígitos laterales. En el linaje de los caballos se ha utilizado a menudo como ejemplo en los libros de texto para estudiar la transformación evolutiva, comenzando por cinco dígitos hasta finalmente retener sólo el tercer dígito. Esto se debe a que muestran un aumento en la muerte celular lateral temprano durante la etapa de regresión del tejido interdigital.

Figura 2: Extremidades de especies representativas de mamíferos para las que se ha investigado el desarrollo de extremidades. Fila superior, de izquierda a derecha: murciélago, ballena, zarigüeya (arriba), ratón (abajo), wallaby. Fila inferior, de izquierda a derecha: caballo, camello, vaca, cerdo y jerbo. Las extremidades anteriores se muestran para todas las especies, excepto canguro y jerbo, para las cuales se representan las extremidades posteriores. Azul, estilopodo; amarillo, zeugopodo; y verde, autopododo.


Espero que os haya despertado la curiosidad sobre este tema y os haya sido ameno. Os dejo a continuación algunos enlaces que he encontrado de interés para aquellos que quieran informarse un poco más en profundidad sobre el tema:

- Curiosidades:



-  Neodarwinismo


Y eso es todo por el momento. ¡Nos vemos en la próxima entrega!

REFERENCIAS:
  • Sears K, Maier JA, Sadier A, Sorensen D, Urban DJ. Timing the developmental origins of mammalian limb diversitygenesis2018.
  • Cooper LN, Sears KE, Armfield BA, Kala B, Hubler M, Thewissen JGM. Review and experimental evaluation of the embryonic development and evolutionary history of flipper development and hyperphalangy in dolphins (Cetacea: Mammalia)genesis2018.
  • Vermeij, G., & Motani, R. (2018). Land to sea transitions in vertebrates: The dynamics of colonization. Paleobiology, 1-14. 
  • Ventura A, Rodrigues Nogueira M, Lucio Peracchi A. (2018): Comparative prenatal development and embryonic staging of neotropical fruit bats (genus Artibeus)  
  • Pardo‐Pérez, J. M., Kear, B. P., Gómez, M. , Moroni, M. and Maxwell, E. E. (2018), Ichthyosaurian palaeopathology: evidence of injury and disease in fossil ‘fish lizards’. J Zool, 304: 21-33. 


domingo, 26 de junio de 2016

Mamíferos, aves y arácnidos.

¡Parece que llegamos al final de nuestro paso por este blog!

He centrado el hilo conductor de mis tres entradas de este blog en nuevas especies descubiertas este último año que han resultado importantes para poder comprender como han ido evolucionando las especies hasta nuestros días, sobre todo en sus individuos más basales. Por ello, cada una de las entradas estaba enfocada en una clase de animal distinto:




Aunque los dinosaurios sean los reyes del Mesozoico, hay que destacar las dos importantes diversificaciones de mamíferos (una en el Jurásico y otra en el Cretácico). En esta entrada hablo del estudio de una pequeña mandíbula de uno de los mamíferos más basales el cual ha ayudado a obtener más información sobre las primeras diversificaciones de la clase de los mamíferos y el origen de estos.



¿Dinosaurios con plumas? ¿Aves? Temas bastante estudiados actualmente y de los que se siguen obteniendo datos. La especie de la que hablo en esta entrada, Chongmingia zhengi (Wang, et. al., 2016), es otro eslabón al que han clasificado como posiblemente el segundo más antiguo después del famoso Archaeopterix (Archaeopterix lithographica (Meyer, 1861)). Con lo cual este da información de estos primeros pajarillos basales.




En esta tercera entrada hablo de Idmonarachne brasieri (Garwood et al., 2016) un arácnido del Carbonífero que no llega a ser considerado aun una araña, pero ya posee alguna característica de estas, con lo cual ha dado bastante información de la evolución de estos arácnidos.



Como veis cada blog de una clase de animal distinto (mamíferos, aves y artrópodos), pero todas las clases animales son importantes para reconstruir la historia de la vida, una tarea paleontológica que considero de gran importancia y quizá por ello los tres artículos sobre los que he escrito despertaron mi interés lo suficiente como para escribir sobre ellos.


¡Esto es todo!



Referencias:


-Hermann von Meyer (1861) Archaeopteryx litographica und Pterodactylus von Solenhofen. N. Jhb. Mineralogie, Geognosie, Geologie und Petrefakten-Kunde : V + 678 - 679

-Min Wang, Xiaoli Wang, Yan Wang & Zhonghe Zhou. (2016) A new basal bird from China with implications for morphological diversity in early birds. Scientific Reports.

-Russell J. GarwoodJason A. DunlopPaul A. SeldenAlan R. T. SpencerRobert C. AtwoodNghia T. Vo & Michael Drakopoulos (2016) Almost a spider: a 305-million-year-old fossil arachnid and spider origins.  Proceedings of the Royal Society B (volumen 283, publicación 1827).



lunes, 6 de junio de 2016

¡ARAÑAS!

A algunos les parecen seres horribles y a otros seres increíbles pero... ¿cuánto sabes de ellos?, ¿alguien sabe cuándo comenzó la gran diversificación de dicho orden (araneae)?
Las arañas pertenecen a la clase arácnida (arachnida). Se tiende a pensar que todos los arácnidos son arañas; pero la realidad es que los arácnidos incluyen también a las garrapatas, los escorpiones y los ácaros. Además, no son insectos, ya que estos son otra clase de artrópodos.
En cuanto a su diversificación es aún algo controvertida ya que no se tiene una cronología exacta de la secuencia de aparición de los caracteres que definen a un arácnido como araña; pero se data del periodo Carbonífero (hace unos 315 m.a.).

Un articulo publicado el 30 de marzo de este año, 2016, en Proceedings of the Royal Society B (volumen 283, publicación 1827) arroja algo de luz sobre los orígenes de las arañas:


Almost a spider: a 305-million-year-old fossil arachnid and spider origins.






En dicho articulo se estudian características de las primeras arañas y su evolución a partir de la descripción de una nueva especie de arácnido del Carbonífero superior (Estefaniense, 305-299 m.a.) que posee caracteres de las arañas, pero no posee todos los necesarios para poderla clasificar dentro de ellas.
Este fósil casi completo del arácnido se encontró en una concreción de siderita en unos depósitos en Montceau-les-Mines en Francia y ha sido nombrado como Idmonarachne brasieri (Garwood et al., 2016). (Imagen 1.1 y 1.2)

Imagen 1.1. a) y b) Idmonarachne brasieri en seco y bajo ángulo de luz. c) y d) Idmonarachne brasieri en alcohol que nos permite distinguir mejor algunas partes. Escala: las barras miden 1mm.

Imagen 1.2. e) Dibujo de Idmonarachne brasieri correspondiente a a) y c); f) Dibujo de Idmonarachne brasieri correspondiente a b) y d). Escala: las barras miden 1mm.


En el fósil se puede observar que el opistosoma (o abdomen) se dobla en un ángulo casi recto con el prosoma (o cefalotórax), que a su vez está comprimido lateralmente. Lo que no se observa es el detalle de los ojos.

La conservación del fósil en la siderita es en 3D lo que implica que se preservan pequeños detalles anatómicos que pueden ser estudiados.
Para ello, se utiliza la tomografía computarizada, que mediante la microscopía tomográfica de rayos x de fuente sincrotrón de la concreción de siderita que contiene el fósil, recrea a nuestro pequeño arácnido en un ordenador en 3D, haciendo más fácil su estudio en detalle. Es una nueva técnica de tomografía que se usa en fósiles. (Imagen 2)

Imagen 2. a) Prosoma en vista anterior, y opistosoma ventral de la muestra, b) Prosoma en vista posterior, y opistosoma dorsal de la muestra, c) Vista ventral del prosoma, d)-k) Escaneos de sincotrón: [ d) y e) Las puntas de los pedipalpos, f) Quelíceros aislados en detalle, g) Vista lateral de opistosoma ventral, h), i) y j) Imagenes de corte del opistosoma en sección tranversal, posterior derecha e inferior ventral respectivamente, k) Vista ventral del opistosoma].


A pesar de toda estas técnicas tecnológicas es complicado su estudio debido a que nuestro pequeño arácnido sufrió una distorsión post-mortem que alteró un poco su forma original en algunas zonas de su cuerpo.

En cuanto a su análisis cladístico y donde clasificar esta nueva especie... Como ya hemos dicho anteriormente al realizar el estudio anatómico se han encontrado elementos que ya concuerdan con el orden de las arañas y otras que no, por lo que no se puede clasificar dentro de ese grupo pero tampoco concuerdan con la de ningún otro de ese clado. Lo único sacado en claro, es que pertenece al clado de los Tetrapulmonata (Shultz, 1990), así pues, se la ha colocado como un grupo hermano de Araneae y Uraraneida (Selden & Shear, 2008). (Imagen 3)

Imagen 3. Análisis cladísticos de Idmonarachne brasieri.

Para acabar, aquí os dejo una reconstrucción de como pudo ser Idmonarachne brasieri cuando aún podía corretear por ahí... (Imagen 4)

Imagen 4. Reconstrucción de Idmonarachne brasieri.

Una lástima no poder observar en el fósil como fueron sus ojos... ¿os imagináis que fuesen como los de esta pequeña?:




Referencias:

-Russell J. GarwoodJason A. DunlopPaul A. SeldenAlan R. T. SpencerRobert C. AtwoodNghia T. Vo & Michael Drakopoulos (2016) Almost a spider: a 305-million-year-old fossil arachnid and spider origins.  Proceedings of the Royal Society B (volumen 283, publicación 1827).

-Selden, P.A.; Shear, W.A. & Sutton, M.D. (2008) Fossil evidence for the origin of spider spinnerets, and a proposed arachnid order, Proceedings of the National Academy of Sciences 105 (52): 20781–20785.

-Shultz, Jeffrey W. (1990) Evolutionary morphology and phylogeny of Arachnida. Cladistics 6 (1): 1–38.



domingo, 3 de abril de 2016

LOS COCOIDEOS Y LAS ANGIOSPERMAS

Fig.1: Dactylopius coccus Costa, 1835
En nuestra anterior entrada, estudiamos la diversificación de los insectos en función de varios procesos, como los de extinción y la colonización terrestre de las plantas, desde dos puntos de vista: estudios filogenéticos y registro fósil. Ahora, veremos si las angiospermas fueron decisivas en la evolución de los insectos fitófagos a partir de los fósiles de cochinilla (Dactylopius coccus Costa, 1835) debido a su amplio registro fósil en ámbar.

Isabelle M. Vea & David A. Grimaldi (2016). Scientific Reports 6, Article Number: 23487

Las angiospermas
La radiación de las angiospermas, también conocidas como plantas con flores, se produjo durante el Cretácico medio. Actualmente, se cree que este hecho favoreció la radiación de los principales grupos de insectos fitófagos. Los insectos que se alimentan de plantas vasculares comprenden el 40% de la diversidad de insectos descritos (Grimaldi & Engel, 2005). A lo largo de su historia, se ha observado que los insectos herbívoros han sido más diversos que los carnívoros (Mitter et al, 1988), alimentándose la mayoría de angiospermas, y que a medida que las plantas creaban toxinas para defenderse de los insectos, éstos desarrollaban resistencias contra estas toxinas, por lo que se cree que la evolución de los insectos va ligada con la evolución de las angiospermas.

Los insectos fitófagos
Fig.2: Estructura de hemiptera
Son insectos que se alimentan de vegetales. Comprenden varios órdenes, entre los que se encuetran coleoptera, diptera, hymenoptera, lepidoptera y hemiptera, entre otros. Si bien en la anterior entrada hablamos de los cuatro primeros órdenes, hoy nos centraremos en el último, hemiptera, al que pertenecen nuestros protagonistas: los cocoideos. Los hemípteros se caracterizan por tener unas piezas bucales perforantes utilizadas para succionar. Tienen las mandíbulas plegadas cuando están en reposo y unas antenas muy grandes en relación a su cuerpo. Cuentan con dos pares de alas: anteriores endurecidas y posteriores membranosas. Entre los más conocidos se encuentran pulgones, cigarras y chinches.

Cocoideos y su relación con angiospermas
Fig.3: cochinilla hembra (izquierda) y macho (derecha)

Los cocoideos, comúnmente conocidos como cochinillas, son hemípteros que poseen piezas bucales modificadas para succionar la savia de las plantas vasculares y, en algunas especies, sangre de otros organismos. Hay alrededor de 8000 especies descritas (Garca et al, 2015) de las cuales un 90% se alimenta de angiospermas. Por ello, es natural pensar que su evolución dependió en gran medida de la radiación de las angiospermas. Sin embargo, basándonos en el registro fósil, tenemos que la cochinilla ya existía antes de la radiación de las angiospermas del Cretácico, ya que se originó entre finales del Triásico (Smith et al, 2010) y principios del Jurásico (Zeng et al, 2014) cuando las angiospermas no eran muy abundantes. Otro hecho a tener en cuenta es el dimorfismo sexual de las cochinillas:
  • Machos: sus estados de desarrollo son huevo, ninfa I, ninfa II, capullo, prepupa, pupa y adulto. Son más pequeños y cuentan con dos pares alas con una parte membranosa y otra endurecida.
  • Hembras: sus estados de desarrollo son huevo, ninfa I, ninfa II y adulto. Son un poco más grandes que los machos y carecen de alas, por lo que viven fagocitando la planta huésped. Esto indica que se alimentaban de coníferas y gimnospermas, no de angiospermas.
La diversificación de las cochinillas se produjo antes de la radiación de las angiospermas en el Cretácico medio, por lo que en un principio prácticamente no coexistieron (Futuyma & Agrawal, 2009). Sin embargo, pasaron de consumir gimnospermas y coníferas a alimentarse principalmente de angiospermas.

Conclusión
Como hemos dicho anteriormente, la radiación de las angiospermas no fue la causa principal de la diversificación de las cochinillas, pero ya conocemos cómo son los insectos: en cuanto actúan las nuevas presiones selectivas, se adaptan rápidamente a ellas. Esto explicaría el cambio de alimento hacia las angiospermas, pues si un alimento abunda, ¿por qué desaprovecharlo?


Referencias

  • Grimaldi, D. A. & Evolution of the Insects. (Cambridge University Press, 2005).
  • Mitter, C., The phylogenetic study of adaptive zones: has phytophagy promoted insect diversification. Amer. Nat. 132, 107–128 (1988).


  






viernes, 15 de mayo de 2015

Evolución de las extremidades de los vertebrados

Evolución de las extremidades de los vertebrados

Tras hablar de evolución convergente y evolución paralela, es turno de otro artículo en el que se habla de esta última, aunque mezclada (y, a mi parecer, confundida) con la convergencia (Figura 1). Esta vez vamos abordar el tema desde una perspectiva muy diferente, discutiendo las causas y mecanismos que llevan a dicha convergencia o paralelismo, en lugar de demostrar que se ha dado ese proceso.

Figura 1: ¿Paralelas o convergentes? Estos problemas pueden ser tan confusos como engañoso un efecto óptico... Fuente: Gratistodo.

El artículo a comentar se trata de la revisión de Joyce Pierettia; Andrew R. Gehrkea; Igor Schneider; Noritaka Adachi; Tetsuya Nakamura; & Neil H. Shubin (2015), Organogenesis in deep time: A problem in genomics, development, and paleontology. PNAS; 112, 16: 4871-4876. Aunque uno de los principales enfoques que ofrecen es sobre el futuro de los estudios paleontológicos y biológicos, vamos a centrarnos en el texto según una perspectiva diferente: la de los procesos evolutivos, aunque sin ignorar los elementos que hacen posible descubrirlos y analizarlos.

jueves, 27 de marzo de 2014

Macroevolución de los tetrápodos marinos: motores físicos y biológicos a lo largo de 250 millones de años de evolución en los ecosistemas marinos.



Para la realización de esta entrada se ha utilizado el articulo: 

-Pyenson, Nicholas D., Kelley, Neil P., Parham & James F. (2014). Marine tetrapod macroevolution: Physical and biological drivers on 250 million years of invasions and evolution in ocean ecosystems, Palaeogeography, Palaeoclimatology, Palaeoecology, 400 1-8 (artículo)

Introducción:

Hoy en día en las cadenas tróficas de los ecosistemas marinos los consumidores dominantes son los tetrápodos marinos especialmente los mamíferos marinos incluidos cetáceos, pinnípedos y sirenios. Pero la transición de la tierra al mar no ha ocurrido una sola vez a lo largo de la historia de la tierra, sólo en mamíferos se pueden encontrar hasta siete eventos evolutivos de este tipo a lo largo del Cenozoico (ver figura 1, evolución de los cetáceos) y no son los mamíferos los únicos en realizar esta transición, a lo largo de los ultimo 250 millones de años por lo menos 12 linajes de reptiles han realizado la transición de la tierra al mar. Las aves también han realizado esta adaptación en varias ocasiones desde el Cretácico (Pyenson et al., 2014)

Figura 1. Cambios en la forma del orden Cetacea en los primeros 10 millones de años de evolución.
fuente: Thewissen et al. (2002)

La repetida adaptación de los tetrápodos terrestres a los ambientes marinos ofrece una interesante posibilidad de estudio macroevolutivo. El estudio de los drásticos cambios morfológicos que implica la adaptación al agua, a través de un registro fósil cada vez más completo, nos da la posibilidad de entender cómo se producen estos procesos y situarlos en el tiempo y en el contexto físico y biológico (cambios climáticos debidos a variaciones de los Ciclos de Milankovitch, cambios debidos al constante movimiento de los continentes por la tectónica de placas, cambios de dinámica oceánica, efecto invernsdero, antepasados evolutivos, etc).

Se han utilizado a los cetáceos para ejemplificar evolución desde una existencia terrestre pasando por una existencia semiacuática hasta una obligada adaptación a la constante vida en el mar, siguiendo además la historia de este orden no solo desde su conquista del mar si no su diversificación y ascenso hasta las posiciones de dominancia en los ecosistemas, lo que no es único de los cetáceos sino que se pueden observar procesos muy similares en otros tetrápodos marinos.

Además, como se nos dice en el artículo de Pyenson et al. (2014), en los últimos 30 años el registro fósil disponible de los cetáceos ha aumentado enormemente y nos permite una visión cada vez mejor y más completa de la evolución de este grupo, incluida la prueba de un antepasado artiodáctilo de los cetáceos, es decir los cetáceos se incluyen en el orden Artiodactyla como se puede ver en este cladograma.

Para el cambio de tierra a mar los cetáceos, y todos los tetrápodos que se adaptan al mar, las distintas características del nuevo medio serán las principales causantes de los cambios morfológicos que sufren los grupos.

También hay que tener en cuenta que los vínculos entre los niveles tróficos en las cadenas tróficas marinas son más cortos, lo que hace que sean fáciles de verse afectadas por los cambios en la base de la cadena. Esto se observa en la pérdida de grupos en las grandes extinciones de la historia terrestre que siempre es mayor en el mar.

La macroevolución de los tetrápodos:


Figura 2: Comparación de dos representaciones artísticas de seres con formas similares y origen lejano. A la derecha Basilosaurio, a la izquierda Mosasaurio.

Como se ha visto en numerosos estudios sobre el tema, el paso de la tierra al mar se debe a cambios ecológicos y se lleva a cabo siempre limitado por la historia evolutiva de la especie. Así pues, ya sea por la llegada de un cambio ecológico que impulsa al organismo a una vida semiacuática, o por la búsqueda de oportunidades en este medio, este se adaptará a ella.

La repetida conquista del mar por parte de los vertebrados a lo largo del Mesozoico y el Cenozóico sirve como rica fuente de información para el estudio de como estas transiciones están controladas por los distintos cambios ambientales y la limitación biológica y evolutiva de cada especie. Mediante el estudio de los factores paleoambientales de los mares antiguos y identificando los patrones que se repiten y como se relacionan con la evolución de los tetrápodos marinos podemos crear un cuadro completo para la evolución de esta subclase y de los ecosistemas marinos en general (Pyenson et al., 2014).

Los eventos de conquista del mar parecen seguir una cierta cadencia de primero conquista del medio acuático y después radiación en distintos grupos ya sea por aislamiento, por especialización alimenticia o ecológica dentro del nuevo medio marino. El resultado de estos eventos cíclicos de adaptación se puede ver en una repetición de estrategias y formas en grupos lejanos en el tiempo y en la historia evolutiva . Las formas hidrodinámicas y fusiformes y las posición de las aletas son ejemplos de cómo se repiten formas o la adaptación al buceo profundo que han desarrollado distintos clados de manera similar e independiente. Los ejemplos de soluciones evolutivas similares o iguales surgidas en eventos distintos se repiten a lo largo de la evolución de los tetrápodos marinos; por ejemplo los individuos del género Mosasaurus no tienen una forma muy distinta de los individuos del orden Cetacea actuales pese a haber evolucionado en dos eventos de conquista del mar desde la tierra totalmente distintos (figura 2), las tortugas marinas han desarrollado en hasta 7 linajes independientes la misma forma mandibular para alimentarse de hierba marina mediante la masticación por aplastamiento o cizalla ("shearing or crushing") (Parham & Pyenson 2010). También se producen adaptaciones únicas como son la ecolocalización en los cetáceos que parece ser única de este orden entre los tetrápodos marinos o la estrategia alimenticia de la filtración que presentan las ballenas barbadas que no parecen haber desarrollado los reptiles marinos del Mesozoico (Pyenson et al., 2014).

Para entender realmente bien como se comporta la evolución en estos grupos y como influyen las distintas presiones tenemos que entender bien los cambios que ha sufrido su ecosistema. Estudios paleoambientales son útiles para entender la evolución de las especies y como se comportan los océanos. Así pues se puede ver un patrón de coincidencia entre estos cambios ambientales y el surgimiento y diversificación de las especies.

Motores de la evolución de los tetrápodos marinos:

En la práctica es prácticamente imposible diferenciar los motores físicos de los biológicos a la hora de definir el porqué del camino seguido por los distintos clados , en el artículo de Pyenson et al. (2014) se intenta a través del estudio de numerosos artículos arrojar algo de claridad sobre cuáles son los patrones que sigue esta evolución.

Aunque la base de datos necesaria para una completa descripción de los procesos evolutivos de estos animales relacionados con los cambios físicos en el medio está aún por ser completada, con los conocimientos actuales se puede ver una clara correlación entre los cambios físicos derivados de la tectónica de placas, como corrientes marinas, cambios en la posición de los océanos incursiones marinas, etc y el surgimiento y diversificación de los grupos de tetrápodos marinos.

Mientras que la adaptación al mar parece estar controlada por factores físicos como as regresiones marinas, la aparición de nuevas oportunidades.

Ejemplos recientes concretos de cómo se diversificaron estos grupos en relación a cambios ambientales en estos últimos 250 millones de años:

Hasta el Triásico los tetrápodos no jugaron un papel importante en los océanos, tras la extinción del Pérmico de produjo la adaptación de varios grupos de reptiles a la vida marina. (Pyenson et al., 2014)

La pérdida de grupos de reptiles marinos a finales del Triásico se ha correlacionado con un cambio en el nivel del mar. Estos cambios se han observado a través de los valores de 87Sr/86Sr que indican un aumento de la meteorización de origen continental y por tanto una regresión marina. Durante el Triásico hubo una extinción selectiva de los reptiles marinos; los grupos adaptados a la alimentación a base de animales de cocha cercanos a la costa sufrieron una extinción, mientras que los grupos que presentaban una adaptación a la vida en alta mar fueron sin embargo inmunes a los cambios en el nivel del mar y consiguieron sobrevivir en el Jurásico (figura 3 ver Ichthyosauria orden adaptado a la vida pelágica, parecido a los delfines actuales por evolución convergente al mismo medio como se vio con anterioridad) (Kelley et al., 2014)

Un estudio sobre la familia Mosasauridae presentado por Polcyn et al. (2014) relaciona las condiciones físicas que llevaron al surgimiento y diversificación de este grupo y las que llevaron a su desaparición en el final del Cretácico. Surgieron a mediados del Cretácico a partir de un reptil terrestre en una época de intensa actividad tectónica en que el nivel del mar se disparo hasta 300 metros por encima del nivel actual y donde el agua invadió grandes áreas de los continentes, lo que llevo asociado la creación de nuevos mares productivos, y se diversificaron en unas condiciones de gran calentamiento global donde los mares eran cálidos y ricos en nutrientes. Se relaciona el aumento de la productividad marina con la diversificación de este grupo, o lo que es lo mismo, la diversificación de estos grupos viene controlada por presiones bottom-up . Desaparecieron a finales del Cretácico durante la gran extinción asociada a un impacto meteórico. Sin embargo estudios han mostrado una tendencia a la extinción previa a este evento (Polcyn et al.(2014).


Figura 3: Duración temporal de los géneros Ichthyosauria, Metriorhynchidae, Mosasauridae, y Archeoceti(antepasado de los cetáceos). No a escala
fuente: Lindgren et al. (2010)

Tras la desaparición de la mayoría de los reptiles marinos a finales del Cretácico, el mar quedo sin grandes tetrápodos marinos, solo quedando las tortugas, los cocodrilos y las serpientes.

El nicho ecológico que la gran extinción había dejado quedaría desocupado hasta la aparición de los primeros mamíferos marinos en el Eoceno (Pyenson et al. 2014). Los primeros cetáceos aparecerán pocos millones de años después del final del Cretácico coincidiendo con un evento de gran calentamiento global, el llamado en ingles "Eocene Climatic Optimum" (figura 4) en el cual los gases de efecto invernadero alanzan los niveles mas altos de los últimos 65 millones de años. Tras su surgimiento la gran radiación de los cetáceos se producirá durante la transición del Eoceno al Oligoceno en la que se produce un cambio de "greenhouse" a "icehouse" lo que conlleva unos enormes cambios en la dinámica de los océanos y en su productividad. Impulsados por este cambio en la productividad marina los cetáceos desarrollaron nuevas estrategias de alimentación lo que llevaría al desarrollo de las ballenas que conocemos en la actualidad. Clementz et al. (2014) han realizado un estudio de distintas dentaduras de ballenas de la transición del Eoceno-Oligoceno encontrando que en esta época se produjo la radiación en las estrategias de alimentación aun mayor de la considerada hasta ahora. Esta radiación de estrategias daría lugar a los dos subordenes de los cetáceos actuales, Odontoceti (ballenas dentadas, delfines, focénidos) y Mysticeti (cetáceos barbados),el suborden Odontoceti mantiene la estrategia de caza pez a pez de sus antepasados Archeoceti usando la ecolocalización mientras que los individuos del suborden Mysticeti desarrollan una estrategia de alimentación diferente basada en ingerir alimento mediante el filtrado del agua, lo cual también llevaría asociado una creación de estrategias de migración adaptándose a los ciclos de productividad de los nuevos océanos del Oligoceno (Clementz et al. 2014).

Las aves marinas existían desde el Cretácico pero su gran diversificación ocurrirá en el cenozoico especialmente representadas por los pingüinos. Estudios sobre su evolución indican que su diversificación es opuesta a los cetáceos marinos con una relación ecológica entre ellos difícil de demostrar, se ha relacionado la extinción de ciertas aves marinas, especialmente las formas gigantes, a la competencia con los mamíferos marinos (Ando & Fordyce, 2014). El registro fósil parece mostrar una relación de decrecimiento de diversidad de las aves marinas con el incremento de diversidad de los mamíferos marinos y la inversión de la tendencia en el final del Oligoceno. Sin embargo estas tendencias son difíciles de demostrar y los estudios parecen indicar que la diversificación de las aves marinas depende de muchos factores más (Ando & Fordyce 2014).

También es interesante el estudio realizado por Vélez-Juarbe (2014) del que nos hablan los autores del articulo. Es interesante por la asociación que se produce de los individuos del orden Sirenia con los ambientes costeros de pradera submarina, esto los convierte en excepcionales marcadores de la distribución de esta, esto nos indica como estos mamíferos marinos se verían afectados por una regresión marina de manera drástica al perder sus ecosistemas (recordar extinciones de reptiles marino a final del Triásico).


Figura 4: Radiación de distintas especies desde el limite  K-T. Observar la aparición de los primeros cetáceos con el "Eocene Climatic Optimum", la época mas cálida del Cenozoico asociada a ciclos astronómicos y a los niveles mas altos de gases de efecto invernadero de los últimos 65 millones de años, lo que puede correlacionarse con las causas propuestas para la aparición de la familia Mosasauridae en el cálido Cretácico medio. También destacar la radiación del orden Cetacea en un evento de cambio climático que impulsa cambios ecológicos.
fuente: Norris et al. (2013)



Caminos comunes de evolución en los tetrápodos marinos y conclusiones:

La forma en que los tetrápodos realizan la transición tierra-mar y el modo en que su evolución está afectada por los factores ecológicos y biológicos parece ser similar. Se desarrollan en épocas donde el agua ofrece oportunidades, durante épocas de subida del nivel del mar, aumento de los mares intercontinentales, trangresiones marinas, altas temperaturas y productividades marinas. Su radiación y diversificación se producen durante épocas de cambio en la productividad y en la dinámica de los océanos.. (Pyenson. et al., 2014). Cabe destacar que ciertos grupos son capaces de adaptarse a los cambios ecológicos gracias a la flexibilidad de sus costumbres, siendo capaces de alternar entre distintos formas de vida según la necesidad.. (Pyenson et al., 2014)

Sin embargo no todos los cambios afectan de igual manera a los tetrapodos. Los tetrapodos marinos adaptados a la alimentación bentónica costera como el orden sirenia (consumidores de pradera marina) o los reptiles marinos extintos a finales del Triásico se ven mas afectados por los cambios en el nivel del mar que los géneros adaptados a la vida pelágica.

Sin embargo los tetrápodoss pelágicos de aguas abiertas se ven mas afectados que los bentónicos por los cambios en la productividad de los océanos debida a cambios climáticos y tectónícos, como se ha visto en la radiación de Mosasauridae durante los aumentos de productividad de los cálidos mares Cretácicos y la radiación de los cetáceos durante los grandes cambios en la dinámica oceánica durante el enfriamiento Eoceno-Oligoceno. (Pyenson et al., 2014).

Las aves marinas no voladoras parecen no mostrar respuesta a los cambios en los océanos durante Cenozóico lo que se ha asociado a su existencia dual tierra- mar lo que introduce un mayor numero de factores que influyen en su evolución haciendo su respuesta evolutiva a las presiones mas difícil de modelizar. (Pyenson et al., 2014)

Los autores Pyenson et al.(2014) destacan como la historia evolutiva de los tetrápodos marinos deja constancia de un gran número de cambios físicos en la tierra, climáticos, tectónicos y astronómicos . Los Tetrápodos entran en los mares en el Triásico tras la gran extinción del Pérmico, en la que desaparecieron el 95% de las especies marinas, con la gran reestructuración de los mares.

Los mamíferos marinos ocupan un mayor numero de nichos ecológicos que sus equivalentes mesozoicos entre los cuales no se desarrollo la filtración ni fueron herbívoros hasta la aparición de las praderas marinas y de las tortugas que se alimentaban de ellas a finales del Cretácico (segun parecen indicar últimos estudios sobre los placodontos (Scheyer et al., 2012) aunque hay controversia (Diedrich, 2010 )) . No estando muy claras aun las causas, los tetrápodos alcanzaron en el Cenozoico una diversidad comparativamente mucho mayor que en el Mesozoico ocupando nichos mucho mas variados.

La conquista del mar por seres previamente adaptados a la vida en tierra es interesante desde el punto de vista evolutivo por la claridad y brusquedad de los cambios que se observan en sus formas. Y por como esta evolución muestra cadencias claras con cambios a gran escala planetaria.

El estudio de los tetrápodos marinos presenta aun muchas cuestiones sobre como afectan las distintas presiones evolutivas a los grupos y como se relacionan entre si y, al mismo tiempo, como se relacionan con las propias limitaciones biológicas de los organismos. Las influencia que tiene cada presión es difícil de medir a lo largo de lo basto del registro geológico. Se estudian especies que se relacionan y compiten entre si en medios muy amplios y complejos a lo largo de enormes cantidades de tiempo. En el tiempo geológico el cambio de los continentes, el cambio en la actividad volcánica, en la posición y actividad solar, etc. tienen enorme influencia en la vida en la tierra, en las extinciones, adaptaciones y diversificaciones de los grupos que conocemos.

La abundancia cada vez mayor de restos fósiles combinado con la mejora cada vez mayor de los métodos analíticos augura un interesante futuro para este tema. (Pyenson et al., 2014).

Figura 5: Resumen gráfico de todos los temas tratados. Se pueden observar en la escala de los 250 millones de años los cambios en la presencia de los principales grupos de cada familia, los niveles del mar, los niveles de carbono(relacionados con efectos invernadero, etc, los valores isotópicos del oxigeno que nos hablan de las temperaturas ambientales o del estroncio que nos hablan de la mayor presencia de sedimento continental reciclado (más meteorización) o de mas influencia de sedimentos procedentes de magma ( más creación de corteza oceánica)
Extraída de Pyenson et al. (2014).

Referencias:
  • Ando, T. & Fordyce, R.E. (2014). Evolutionary drivers for flightless, wing-propelled divers in the Northern and Southern Hemispheres, Palaeogeogr. Palaeoclimatol. Palaeoecol., 400: 50–61 
  • Clementz, M.T., Fordyce R.E., Peek, S.L. & Fox, D.L. (2014). Ancient marine isoscapes and isotopic evidence of bulk-feeding by Oligocene cetaceans. Palaeogeogr. Palaeoclimatol.Palaeoecol., 400: 28–40 
  • Diedrich, C.G. (2010). Palaeoecology of Placodus gigas (Reptilia) and other placodontids—Middle Triassic macroalgae feeders in the Germanic Basin of central Europe—and evidence for convergent evolution with Sirenia Palaeogeogr. Palaeoclimatol. Palaeoecol., 285:287–306 
  • Kelley, N.P., Motani, R., Jiang D.Y., Rieppel O. & Schmitz, L. (2014). Selective extinction of Triassic marine reptiles during long-term sea-level changes illuminated by seawater strontium isotopes, Palaeogeogr. Palaeoclimatol. Palaeoecol., 400: 9–16 
  • Lindgren J, Caldwell MW, Konishi T. & Chiappe L.M. (2010). Convergent Evolution in Aquatic Tetrapods: Insights from an Exceptional Fossil Mosasaur. PLoS ONE 5(8): e11998. (articulo) 
  • Norris, R.D., Kirtland Turner, S., Hull, P.M. & Ridgwell A.(2013). Marine ecosystem responses to Cenozoic global change, Science, 341: 492–498 
  • Parham, J.F. & Pyenson N.D. (2010). New sea turtle from the Miocene of Peru and the iterative evolution of feeding ecomorphologies since the Cretaceous, J. Paleontol., 84 : 231–247 
  • Polcyn, M. J. ,Jacobs, L.L. ,Araújo, R. ,Schulp, A.S. & Mateus, O. (2014). Physical drivers of mosasaur evolution. Palaeogeography. Palaeoclimatology. Palaeoecology. 400, pp. 17–27 (artículo
  • Pyenson, Nicholas D., Kelley, Neil P., Parham & James F. (2014). Marine tetrapod macroevolution: Physical and biological drivers on 250 million years of invasions and evolution in ocean ecosystems. Palaeogeography Palaeoclimatology Palaeoecology, 400: 1-8 (articulo
  • Scheyer, T.M., Neenan, J.M., Renesto, S., Saller F., Hagdorn, H., Furrer, H., Rieppel, O. & Tintori, A. (2012). Revised paleoecology of placodonts—with a comment on ‘The shallow marine placodont Cyamodus of the central European Germanic Basin: its evolution, paleobiogeography and paleoecology’ by CG Diedrich. Hist. Biol, 24: 257–267 (Historical Biology, iFirst article, 2011, 1–19.) 
  • Thewissen, J. G. M., Cooper, L. N., George, John C. & Bajpai, S. (2009).From Land to Water: the Origin of Whales, Dolphins and Porpoises. Evo Edu Outreach 2: 272–288 (articulo
  • Vélez-Juarbe J. (2014) Ghost of seagrasses past: using sirenians as a proxy for historical distribution of seagrasses Palaeogeogr. Palaeoclimatol. Palaeoecol., 400: 41–49 


Más sobre los autores del artículo original:
Nicholas D. Pyenson(1,2), Neil P. Kelley(1,3), and James F. Parham (4)

1 Department of Paleobiology, National Museum of Natural History, Smithsonian Institution, P.O. Box 37012, Washington, District of Columbia 20013, USA

2 Departments of Mammalogy and Paleontology, Burke Museum of Natural History and Culture, Seattle, Washington, 98195, USA


3 Department of Earth and Environmental Sciences, Vanderbilt University, Nashville, Tennessee, 37240, USA

4 John D. Cooper Archaeological and Paleontological Center, Department of Geological Sciences, California State University, Fullerton, California 92834, USA