miércoles, 8 de abril de 2015

Navegando entre cocolitóforos

En esta nueva entrada del blog, vamos a seguir navegando por el mundo marino de la mano de nuestros humildes, y ya familiares, “cocolitóforos”. He de reconocer, que no tenía ni la menor idea de que existieran, hasta que empecé a indagar y los descubrí en los artículos de Micropaleontología Marina.


Pero en esta ocasión, os contaré que nuestros amigos los "cocolitóforos" pueden hacer más cosas, aparte de sobrevivir a extinciones masivas, como os conté en la entrada anterior. En este caso, vamos a comprobar cómo a partir de acumulaciones de estos "cocolitóforos", que cómo ya sabéis son nanofósiles calcáreos y que sólo se pueden ver con un microscópico electrónico, se puede reconstruir la paleocenografía...¡NO OS PARECE FASCINANTE!    Como si de si de una novela de misterio se tratase podremos saber cómo era este increíble mar del Cenozoico. Así que os invito a viajar conmigo al pasado marino y dedicarle un ratito para aprender sobre estos alucinantes y desconocidos personajes.


Introducción

Los protagonistas de este artículo son nuestros amigos los cocolitóforos, que son un tipo de de nanofósil calcáreo, y que en nuestro caso son los géneros Discoaster y Reticulofenestra. Ya sabemos quienes son, necesitamos, además, saber en dónde se ha realizado el estudio. Pues bien, para tal fin, se realizaron dos perforaciones, una en el Océano Pacífico Occidental y otra en el Océano Índico Oriental de donde se pudieron extraer acumulaciones de sedimentos, donde se encontraban estos organismos, que datan desde el Mioceno hasta el Pleistoceno. La conclusión final y más interesante del estudio es que se produjo una eutrofización de las aguas.

Teniendo esta información presente, los numerosos científicos marinos que investigan en estos temas, descubrieron que dependiendo de la tasa de acumulación de los cocolitóforos, se producían dos situaciones diferentes:

  • ·        La abundancia de Discoaster y la presencia de grandes Reticulofenestra oligofrófico (Bukry, 1973)
  • ·         Una disminución de Discoaster y reducción del tamaño de Reticulofenestra daba una termoclina más superficial, y por lo tanto, unas condiciones eutróficas.
Las dos situaciones no se producían a la vez, sino que el cambio de una a otra se debía a la abundancia y tamaño de nuestros compañeros. A lo largo del Mioceno al Pleistoceno cambian las condiciones del agua, lo que condicionará, no sólo la cantidad de nutrientes que puede haber en ellas sino también su temperatura media, afectando a los otros organismos que habiten en estas aguas.

Protagonistas

Pero vamos a conocer un poco más a nuestros protagonistas. En primer lugar, voy a hablar de Discoaster. Es un género extinto de nanoplancton con forma de estrella. La característica que le hace importante en esta entrada es su abundancia. Durante el Mioceno fue muy abundante pero a lo largo del tiempo fue disminuyendo lo que llevó, en el Pleistoceno, a ser poco abundante y propio de aguas eutróficas (Aubry, 1992). Pasando, por tanto, de unas aguas oligotróficas a eutróficas.

Figura 1. Muestras obtenidas en las acumulaciones en el Océano Pacífico oriental de Reticulofenestra (16b) y Discoaster (21).

Por otra parte, Reticulofenestra, destaca por la importancia de su tamaño (Young,J.R, 1990 y 1994). Durante el Mioceno los organismos de este género eran "muy grandes" (teniendo en cuenta que son nanofósiles) permitiendo unas condiciones oligotróficas. A medida que nos adentramos en el Pleistoceno, su tamaño se redujo, lo que determinó al igual que Discoaster una eutrofización de las aguas.

Muestras y método de estudio

Las muestras fueron recogidas en dos zonas diferentes, una en el Océano Pacífico Occidental y otra en el Océano Índico Oriental. En ambos lugares se hicieron dos perforaciones en los que se recogieron numerosas acumulaciones de sedimentos con edades del Mioceno al Pleistoceno y en las que se encuentran estos organismos.

Figura 2. Mapa de la situación de las dos perforaciones: Hole 1210 A (Océano Pacífico Occidental) y Hole 762 B (Océano Pacífico Oriental).

Una vez obtenidas estas muestras se pasa a hacer un estudio detallado de los "modelitos" de los organismos, es decir, de sus ensamblajes. A partir de los cuales se analizan para poder describir la relación entre Discoaster y Reticulofenestra, reconstruir cambios en el desarrollo de la termoclina y la nutriclina de estas edades y poder aclarar las diferencias de la paleocenografía de la mayor parte del Cenozoico.

Análisis

Teniendo en cuenta las tres observaciones anteriores se realizan numerosos gráficos para poder deducir el por qué de la eutrofización de las aguas. Pero yo he elegido el más claro para que os enteréis mejor de la historia.

Si nos fijamos en el agujero 726 B, situado en el Océano Índico Oriental, hay dos divisiones muy claras: En primer lugar, una que data de 14 a 8,8 M.a, es decir, que abarca hasta la mitad el Mioceno superior, y donde las condiciones que se daban en el agua eran claramente oligotróficas debido a la morfología de cocolitóforos. Pero a partir de este punto las aguas pasaron a ser eutróficas (aproximadamente 8,8 M.a. 
Figura 3. Esquema representativo del cambio de las condiciones del agua a lo largo del Mioceno y el Pleistoceno, que nos indica a la conclusión final.

Sin embargo, en el agujero 1210 A, que pertenece a la perforación realizada en el Océano Pacífico, la eutrofización tardó más en llegar. Únicamente se conoce que desde hace 5,5, M.a está vigente, durando las condiciones de aguas oligotróficas de 13,6 a 7,9 M.a. Pero a diferencia de la otra zona de muestra, pudo haber una zona de transición donde se produjese un cambio de los cocolitófaros para poder tener las condiciones adecuadas, que duró desde los 7,9 M.a hasta los 5,5 M.a cuando empezó la eutrofización de las aguas.

¿Qué es lo que produjo la eutrofización?

En ambos casos, se comprueba la evolución de las condiciones de las aguas, pasando de condiciones oligotróficas a unas condiciones eutróficas, determinado por los dos géneros que venimos viendo a lo largo de esta entrada. Evolución que no se produce a la vez en ambas perforaciones, si no poco a poco a lo largo del Mioceno hasta llegar al Pleistoceno según muestran las pruebas.

Pero, lo más interesante de todo esto es lo que produjo el cambio en las condiciones de las agua de estos dos lugares ¿Por que cambiaron de tamaño nuestros amigos? Aquí es donde entra la Geología. Unos eventos climáticos y tectónicos, fueron los culpables de cambiar las morfologías de nuestros dos protagonistas, y por lo tanto, de producir el cambio de condiciones en el agua para que estos dos nanofósiles calcáreos tuviesen que cambiar de tamaño y fueran menos abundantes.

Por lo tanto, y para finalizar la entrada, la eutrofización de las aguas no está simplemente determinada por estos organismos tan minúsculos, sino también por los eventos tanto climáticos como tectónicos pueden favorecer a estos cambios en las condiciones del agua según afirmas Zhisheng en 2001 y Zheng et al, 2004.

Bibliografía 

  • Aubry, M.-P., 1992. Late Paleogene calcareous nannoplankton evolution: a tale of climatic deterioration. In: Prothero, D.R., Berggren, W.A. (Eds.), EoceneOligocene climatic and biotic evolution. Princeton Univ. Press, NJ, pp. 272309.
  • Bukry, D., 1973. Coccolith and silicoflagellate stratigraphy, Tasman Sea and Southwestern Pacific Ocean, Deep Sea Drilling Project Leg 21. In: Burns, R.E., Andrew, J.E., et al. (Eds.), Initial Reports of the Deep Sea Drilling Project 21. U.S. Government Printing Office, Washington, pp. 885893.
  • Young, J.R., 1990. Size variation of Neogene Reticulofenestra coccoliths from Indian Ocean DSDP Cores. J. Micropalaeontol. 9, 7186
  • Young, J.R., 1994. Functions of coccolith. In: Winter, A., Siesser, W. (Eds.), Coccolithophores Cambridge Univ. Press, New York, pp. 6383.
  • Zheng, H., Powell, C.M., Rea, D.K., Wang, J.,Wang, P., 2004. Late Miocene and mid-Pliocene enhancement of the East Asian monsoon as viewed from the land and sea. Glob. Planet. Chang. 41, 147155.
  • Zhisheng, A., Kutzbach, J.E., Prell, W., Porter, S., 2001. Evolution of Asian monsoons and phased uplift of the HimalayaTibetan plateau since Late Miocene times. Nature 411, 6266

2 comentarios:

Manuel Hernández Fernández dijo...

Se te han escapado algunas cursivas en un pie de figura.

No debería haber referencias si no se citan antes en el texto de la entrada.

Arréglalo.

Por lo demás, muy interesante.

Paula Alonso dijo...

Ya está todo arreglado, espero que no se haya quedado nada más por ahí.