jueves, 3 de marzo de 2016

¿MAMÍFEROS EN EL JURÁSICO MEDIO?

Solemos pensar que en la era Mesozoica, la era de los grandes saurios, pertenecía en definitiva únicamente a ellos, pero no.

A lo largo del periodo Jurásico, empezó a diversificarse la subclase theria madre que ya terminaría de definirse y tomar mayor relevancia durante el Cretácico, hace unos 120 millones de años aproximadamente. Estos son una subclase de mamíferos caracterizada por que el embrión se desarrolla en el útero materno en vez de en el interior de huevos, e incluye a los que más tarde serán los placentarios, o la infraclase placentalia, (como ciervos, elefantes, tigres, etc) y marsupiales, o infraclase marsupialia, (como los canguros y koalas). 
También dio lugar a otra infraclase más, trituberculata, ya extinta.

En este articulo publicado en enero de 2016 en la revista Palaeontology (volumen 59, páginas 155–169):



Y es que si es verdad que estos primeros mamíferos jurásicos eran de pequeño tamaño y vivían a la "sombra" de los grandes dinosaurios. Tendrían un aspecto algo similar al de ratones o comadrejas actuales.

Gran Bretaña presenta un gran número de fósiles de esta primera diversificación en este periodo clave en la evolución hacia mamíferos más complejos. Esta franja temporal geológica se conoce como Bathoniense, edad englobada dentro del Jurásico medio. (Imagen 1).

Imagen 1.1: la Tabla Cronoestratigráfica Internacional, que recoge los distintos tiempos geológicos donde se ve una zona azul que es la perteneciente al Jurásico, se muestra abajo en detalle.

Imagen 1.2: en detalle la edad Bathoniense.

El hallazgo de la isla de Skye (imagen 2) en Escocia de un fragmento de mandíbula de uno de estos pequeños bichejos fue muy importante porque permitió modificar y completar el árbol filogenético, ya que ayudó a definir a una especie, Palaeoxonodon ooliticus (Close et al., 2016), de forma mas completa. Hasta ahora solo se conocía su  existencia por un diente aislado.

El hallazgo en cuestión es una mandíbula inferior izquierda de 11.6 mm de largo por 1.66 mm de ancho (en su zona más ancha). (Imagen 3) 

Imagen 2: El Dr. Roger Close trabajando en yacimiento donde se obtuvo el fósil, bonito lugar de trabajo, ¿no?

Imagen 3: pequeña mandíbula de Palaeoxonodon ooliticus (Close et al., 2016).

Al ser tan pequeño resulta bastante complicado su estudio, además que cuando un fósil tan delicado se encuentra incluido en una roca lo mejor es evitar sacarlo ya que podría romperse, y esto complicaba la observación de la mandíbula por el interior, así que estos científicos se las ingeniaron para poder manipular este fósil sin dañarlo.

Para ello lo que hicieron fue, siguiendo el método de Schultz y Martin, 2014, utilizar las nuevas tecnologías de impresión 3D y crear una réplica exacta del fósil en cuestión... ¡pero 20 veces más grande que el original! Hecho de poliamida sintético, claro.

Necesitaron realizar un escaneo de la roca que contenía el fósil y digitalizarla (Imagen 4) donde ya además consiguieron ver el interior de la mandíbula y el detalle de los dientes.
Después solo tuvieron que pasar los datos necesarios a la impresora y el resultado fue increíble. (Imagen 5) Todo esto se llevo a cabo mediante i.materialise.


Imagen 4: digitalización de la mandíbula.

Imagen 5: resultado final tras la impresión 3D.

Una vez pudiendo manejar el "fósil" tranquilamente realizaron un exhaustivo estudio sobre la dentición llegando a la conclusión de que era 4.1.5.5. ¿Qué significa esto? Pues que esta compuesta por cuatro incisivos, un canino, cinco premolares y cinco molares. 

¿Cómo saben esa proporción si solo once dientes en el fósil mientras que 4+1+5+5 son quince? Bla, bla, bla, mucha terminología científica y observaciones de las distintas morfologías de los dientes que sí tenían (Imagen 6)Distintas características encontradas en la corona, cuello y raiz de cada diente (Imagen 7)la toma de medidas numéricas para cada unoasí como la observación de otras especies fósiles cercanamente emparentadas llevaron al Dr. Close y su equipo de científicos a esa conclusión; aunque no se descartan otras proporciones.

Imagen 6: Separación de los dientes de la mandíbula digitalmente.
Imagen 7: detalles de las características observadas en cada diente.

Y ahora te estarás preguntando cómo puede un fósil tan pequeño ser tan relevante para conocer el origen de los mamíferos actuales.
Bien, pues examinando la morfología de la mandíbula con los dientes hallada observamos características que no concuerdan con otros géneros descritos completamente sino que posee características similares a unos y otros, por ello se determina que es de un género distinto.

Como conclusión tras el estudio a fondo de esta mandíbula se determina que Palaeoxonodon es un taxón hermano de Amphitherium ya que poseen una dentición similar (Clemens, 2001).  En lo que no se terminan de poner de acuerdo es en la colocación respecto a otros géneros, con lo cual hay varias interpretaciones (Imagen 8.1 y 8.2).


Imagen 8.1: Análisis de parsimonia según la matriz de Zhou et al. (2013).
Imagen 8.2: Análisis de parsimonia según la matriz de Rougier et al. (2011).

Pero al final en lo que parece que sí están de acuerdo es en que el género Palaexonodon ooliticus (Close et al., 2016) se encuentra en la base de la diversificación de la subclase de los therians.





¡Así que tened cuidado y no infravaloréis lo que hay a vuestra sombra, que cualquier día ellos podrían dominar la Tierra! 



Referencias:
  • Butler, 1990. Early trends in the evolution of tribosphenic molars. Biological Reviews, 65, 529–552, -& Clemens, W. A. 2001. Dental morphology of the Jurassic holotherian mammal Amphitherium, with a discussion of the evolution of mammalian post-canine dental formulae. Palaeontology, 44, 1–20.
  • Clemens, W. A. 1986. On Triassic and Jurassic mammals. 237–246. In PADIAN, K. (ed.). The beginning of the age of dinosaurs. Cambridge University Press.
  • Close, R. A., Friedman, M., Lloyd, G. T. & Benson, R. B. J. 2015a. Evidence for a mid-Jurassic adaptive radiation in mammals. Current Biology, 25 (16), 2137–2142. doi:10.1016/j.cub.2015.06.047. -Davis, B. M., Walsh, S., Wolniewicz, A. S., Friedman, M. & Benson, R. B. J. 2015b. Data from: A lower jaw of Palaeoxonodon from the Middle Jurassic of the Isle of Skye, Scotland, sheds new light on the diversity of British stem therians. Dryad Digital Repository. doi:10.5061/ dryad.52582
  • Gaetano, L. C. & Rougier, G. W. 2011. New materials of Argentoconodon fariasorum (Mammaliaformes, Triconodontidae) from the Jurassic of Argentina and its bearing on triconodont phylogeny. Journal of Vertebrate Paleontology, 31, 829–843.
  • Schultz, J. A. & Martin, T. 2014. Function of pretribosphenic and tribosphenic mammalian molars inferred from 3D animation. Naturwissenschaften, 101, 771–781. doi:10.1007/ s00114-014-1214-y
  • Zhou, C.-F., Wu, S., Martin, T. & Luo, Z.-X. 2013. A Jurassic mammaliaform and the earliest mammalian evolutionary adaptations. Nature, 500, 163–167.

2 comentarios:

Manuel Hernández Fernández dijo...

¡El Palaeoxonodon!

¡Hay que ver cómo se las gasta "la Lucy"!

Corrígelo

Lucia Rodriguez Sualdea dijo...

¡Corregido!