lunes, 2 de mayo de 2016

HUELLAS DE UN FAMOSO

Hola de nuevo, mis queridos lectores, vuelvo a la carga con otro trabajos sobre mis queridas icnitas, pero esta vez estoy muy entusiasmado ya que son sobre un famoso, y no un famoso cualquiera, uno sobre el que se han hecho famosos largometrajes y que gente de todas las edades lo conoce, asique sin más dilación voy a presentarlo, bienvenido seas Tyrannosaurus rex. Esta vez veremos cómo se hace un análisis de tres huellas y nos centraremos en el estudio de la velocidad de este gran carnívoro.

El artículo sobre el que he escrito es: A tyrannosaur trackway at Glenrock, Lance Formation (Maastrichtian), Wyoming.  


Introducción:

Ha habido gran variedad de tiranosáuridos en toda Laurasia, pero a pesar de ello el registro fósil es bastante escaso, la mayoría son pistas individuales (Lockley and Hunt, 1994; Lockley et al., 2004; Manning et al., 2008; Lockley et al., 2011), y verdaderos restos casi inexistentes (McCrea et al., 2014). Por ello ha habido gran cantidad de discusiones sobre el comportamiento de los tiranosáuridos y el atletismo que tenían.

Localidad y horizonte:

La sección Glenrock pertenece a la formación de Lance (Maastrichtiense). La sección Glenrock tiene aproximadamente 728 metros de espesor (Allen, 1990), y se compone por areniscas con intercapas de pizarras y lutitas grises. Habitualmente se forman endurecimientos de las capas por una cementación secundaria a través de hierro o calcita, lo que suele producir grandes afloramientos. Un afloramiento con 300 milímetros de espesor, a 300 metros de la base de la formación (coordenadas GPS: N 42 º, 52.964 min, Oeste 105º, 51.266 min) es donde se encuentran las huellas Glenrock (Figura 1.)
Figura 1. Posición geográfica y estratigráfica de las huella Glenrock. A. Localidad, aproximadamente a dos kilómetros de la ciudad de Glenrock. B. Perfil estratigráfico.

Descripción y diagnóstico:

Este fósil se compone por tres grandes pistas tridáctilas (Figura 2), de la cuales hay moldes de látex en el Museum Glenrock Paleon. La primera de las tres pistas es la que mejor se ha conservado, mide 470 milímetros desde la parte anterior a la posterior y 370 milímetros  entre los dígitos II y IV, con una profundidad de 190 milímetros. Las segunda y tercera huella están bien definidas, pero con una menor profundidad, siendo 170 milímetros y 130 milímetros respectivamente. Cuando se descubrieron las huellas primero quedo la primera al descubierto, mientras que la segunda y tercera quedaron enterradas, por esto se deduce una pérdida de calidad y profundidad en estas huellas.

Las tres pistas se interpretan como una sola vía, gracias a la disposición izquierda, derecha izquierda; y que el tamaño de las tres huellas es prácticamente el mismo, a la orientación de las tres y al espaciamiento.

La segunda pista eta desalineada con la primera y la tercera, pero esta desplazada hacia la derecha (ritmo de angulación 136 °), lo que representa el modo de locomoción (Day et al., 2002).

En cuanto a la descripción de las huellas, basas en la primera ya que es la mejor conservada, se observa: los dígitos II, III, y IV tienen aproximadamente el mismo tamaño, pero el digito III es bastante más largo que los dígitos II y IV; en toda la garra se observa que las impresiones dejan puntas muy anguladas y una prominente impresión redondeada en el talón, que sería la parte trasera y correspondería a digito I (Manning et al., 2008; Lockley et al., 2011).

Figura 2. A. Fotografía de la superficie de la piedra arenisca en la que se encuentran las tres impresiones. B. Esquema de la vía, con la orientación que le corresponde a cada una de las tres huellas respecto al norte. C. Fotografía de la primera pista, la cual se ha humedecido para que se observen bien los contornos.

Estimación de la velocidad y discusión:

Existen diferentes formulas para hallar la velocidad a partir de las huellas. Partiendo del estudio de animales modernos, Alexander (Alexander, 1976) describió una ecuación en la cual se estima la velocidad con la altura de la cadera y la longitud de la zancada: V = 0,25√g-L^1,67xH^-1,7. Siendo V la velocidad (metros/segundo), L la longitud de la zancada, H la altura de la cadera y g la aceleración de la gravedad (9,81 metros/segundo^2). Otra fórmula ligeramente modificada es de Ruiz and Torices (2013)  que le hace un ajuste: V = 0,226√g-L^1,67xH^-1,7.  Para hallar la altura de la cadera se ha hecho de dos formas, Alexander, 1976 expone que es cuatro veces la longitud de la pista más larga, apoyado por nuevos estudios (Henderson, 2003). Aunque los tiranosáuridos tienden a tener las patas traseras más largas (Holtz, 2004); y McCrea et al. (2014) propuso una segunda fórmula: H = 29,8xL^0,711.

Un problema que se detecto es que, utilizando las formulas para la altura de la cadera eran: 1560 milímetros y 2070, por las ecuaciones de Alexander y McCrrea respectivamente, mientras que la cadera de un Tyrannosaurus rex adulto mide más de 2800 milímetros, por lo que se deduce que sería un ejemplar joven.

Entonces contando la longitud entre la primera y tercera pista, que abarca 3330 mm, se estima una velocidad entre: 1,24 metros/segundo (usando la educación de McCrrea para la altura de la cadera y Ruiz y Torices para la velocidad) y 2,23 metros/segundo (usando la ecuación de Alexander para la altura de la cadera y la velocidad).


Observaciones finales:

Anteriores cálculos, estiman la velocidad de desplazamiento de grandes terópodos (con huellas de más de 300 milímetros de longitud) suele ser entre 1 y 3 metros/segundo (Thulborn, 1984; Day et al., 2002; Lingham-Soliar et al., 2003; Li et al., 2005; Gao, 2007; Li et al., 2011, Moreno, 2011) por lo que los datos de este artículo concuerdan y están dentro del rango. Con todos los datos se confirma que eran grandes, pesados y no demasiado rápidos en cuanto a otros terópodos, pero eran lo suficientemente rápidos para llegar a velocidades superiores a las de sus presas.

En mi opinión las huellas son una de las mejores formas de obtener información, y este caso en torno a grandes tiranosáuridos es una prueba que lo refleja. Y aquí acaba mi artículo sobre estos fantásticos y extintos carnívoros del pasado, espero que os haya gustado tanto como a mí.
¡¡Hasta la próxima amigos!!

Referencias:


















1 comentario:

Adrian Blazquez Riola dijo...

Hola Oscar

Primeramente muy buen trabajo por tus 3 articulos. Las icnitas esas gran infravaloradas en la paleontologia, estaras de acuerdo conmigo en lo mucho que se puede aprender a partir de una huella; como era el animal, comportamientos sociales complejos o incluso la edad y la velocidad a la que corria, como se ha visto en este articulo que has realizado.

https://m.youtube.com/watch?v=U3Iv7tSACTU

Bueno de regalo por tu labor te dejo un documental bastante bueno para mi gusto de un yacimiento de icnitas de dinosaurios, que refleja muy bien los metodos de estudio en estos tipos de yacimientos y la cantidad de informacion que se obtiene. Saludos y sigue asi ;)

PD: Juraria que este articulo lo he leido antes :D